Autor: M. Ali

  • Parlamento europeo solicita el reconocimiento de Palestina

    Parlamento europeo solicita el reconocimiento de Palestina

    El parlamento europeo subrayó este miércoles que «ha llegado el momento de que los miembros de la UE reconozcan un Estado Palestino independiente en las fronteras de 1967 con Jerusalén Este como su capital».

    Edificio del Parlamento de la Unión Europea [foto de archivo]

    El parlamento europeo subrayó este miércoles que «ha llegado el momento de que los miembros de la UE reconozcan un Estado Palestino independiente en las fronteras de 1967 con Jerusalén Este como su capital».
    Este emplazamiento se efectuó en la declaración del Presidente de la Delegación Permanente para las Relaciones con Palestina del Parlamento Europeo, Neoklis Sylikiotis.

    Hizo su llamado en la conmemoración del Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino. También pidió la suspensión de la asociación de la UE con Israel hasta que se «comprometa seriamente» a respetar los derechos humanos.

    Sylikiotis agregó: «Este día nos recuerda a todos nosotros que no hemos logrado justicia para los palestinos, que han sufrido la pérdida y el robo de sus derechos humanos desde 1948».

    Subrayó que la solidaridad con el pueblo palestino significa apoyar sus derechos en el marco del derecho internacional, incluidos el derecho a la libre determinación y el derecho al retorno.

    Desde 1977, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha designado el 29 de noviembre como el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, el mismo día que la ONU aprobó una resolución para dividir Palestina en 1947.

    FuenteEuropean parliament calls for recognition of Palestine

    Copyleft: Toda reproducción de este artículo debe contar con el enlace al original inglés y a la traducción de Palestinalibre.org

    Fuente: Middle East Monitor / Traducción: Palestinalibre.org

  • Mnoal aboga en Ginebra por solución justa y duradera para Palestina

    Mnoal aboga en Ginebra por solución justa y duradera para Palestina

    GINEBRA.–El Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) abogó en la ONU en Ginebra por una solución justa y duradera para la causa de Palestina y por trabajar para alcanzar la paz en el Medio Oriente, informaron ayer fuentes diplomáticas.

    En ocasión del Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, el embajador de Venezuela en esta sede de Naciones Unidas, Jorge Valero, pronunció un discurso a nombre del Mnoal, en el cual reiteró la «posición clara e inequívoca que reconoce los derechos inalienables de este pueblo, y rechaza la ilegal ocupación de Israel de los territorios árabes».

    Esta jornada «es una ocasión solemne para renovar nuestro compromiso en la búsqueda de una solución justa y duradera para la causa palestina y alcanzar la paz en el Medio Oriente», aseveró.

    Valero manifestó la condena a «la masiva, flagrante y sistemática violación de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario por parte de la potencia ocupante, Israel».

    El embajador consideró preocupante que Tel Aviv «continúe en flagrante impunidad con sus agresiones y prácticas ilegales en contra del pueblo palestino, a pesar de la prohibición absoluta de estas acciones de conformidad con el Derecho Internacional, incluida la Cuarta Convención de Ginebra».

    Asimismo, estimó necesario tomar en cuenta el impacto de «esas ilegales medidas» en el pueblo palestino, en especial sus mujeres, niños y demás personas vulnerables, como los refugiados palestinos.

    «Debemos seguir apelando al Derecho Internacional para remediar esta injusticia» sostuvo, y reafirmó además el «compromiso en la búsqueda de una solución justa y duradera que garantice el derecho inalienable del pueblo palestino a la autodeterminación y a la soberanía como Estado independiente, con Jerusalén Oriental como su capital».

    El evento en solidaridad con Palestina fue presido por el director general de la ONU en Ginebra, Michael Moller, y durante la sesión intervinieron representantes de la Liga Árabe, la Unión Africana y la Organización de la Cooperación Islámica, entre otras organizaciones.

    Fuente: http://www.granma.cu/mundo/2017-12-01/mnoal-aboga-en-ginebra-por-solucion-justa-y-duradera-para-palestina-01-12-2017-00-12-20

  • La Coordinadora Europea de Comités por Palestina insta al Giro a buscar una salida alternativa a Israel

    La Coordinadora Europea de Comités por Palestina insta al Giro a buscar una salida alternativa a Israel

    La Coordinadora Europea de Comités por Palestina insta al Giro a buscar una salida alternativa a Israel

    30/11/2017.

    La Coordinadora Europea de Comités por Palestina (ECCP en inglés) ha emitido un comunicado oficial en el que desaprueba la decisión de los organizadores de escoger a Israel para el inicio de la 101ª edición del Giro de Italia.

    En el manifiesto, dirigido al organizador de la carrera, instan a «que trasladen el inicio de la carrera a otro país para asegurar que dicha competición no se vea involucrada en violaciones israelíes al derecho internacional y los derechos humanos de las comunidades palestinas».

    También hacen un llamamiento a equipos y corredores para que «se planteen participar en la carrera del próximo año y para que se unan a nuestros esfuerzos para lograr que RCS MediaGroup traslade el inicio de la competición a otro país y, en caso de que RCS no lo haga, consideren retirarse de la organización del evento para evitar incitaciones a violaciones de derechos humanos y del derecho internacional».

    Éste es el manifiesto íntegro difundido por ISM:

    Llamado Internacional: Trasladen la arrancada del Giro d’Italia de Israel

    Nosotras, las organizaciones de la sociedad civil firmantes, comprometidas con los derechos humanos universales, el desarrollo sostenible, la libertad de movimiento y el turismo ético, estamos profundamente preocupadas al ver que la organización del evento ciclístico mundial conocido como “El Giro d’Italia” está apoyando directamente al Estado de Israel y sus políticas que violan el derecho internacional y los derechos humanos del pueblo Palestino.

    La decisión de escoger a Israel para el inicio de la competición en el año 2018 no solo encubre la ocupación militar de Israel y las políticas racistas contra la población Palestina, sino que exacerbará el sentimiento de impunidad del gobierno Israelí y lo alentará a seguir negando al pueblo Palestino sus derechos estipulados por la ONU.

    Comenzar la carrera en Jerusalén ayudará a consolidar el reclamo ilegal de soberanía Israelí sobre la ciudad. Desde que Jerusalén Oriental fue ocupada ilegalmente hace más de 50 años, Israel ha trabajado incansablemente para expandir y consolidar sus asentamientos ilegales para colonos judíos en la ciudad y sus alrededores.

    Según un Relator Especial de las Naciones Unidas, las autoridades en Jerusalén están llevando a cabo una política de « limpieza étnica » gradual de la población Palestina mediante demoliciones de viviendas, expulsiones forzadas y revocación de los derechos de residencia. Las acciones de Israel en Jerusalén han sido repetidamente condenadas como ilegales por la ONU.

    En su sitio web y canales oficiales en redes sociales, el Giro d’Italia presenta engañosamente a la Jerusalén Oriental ocupada como parte de Israel y su capital unificada. Ningún país en el mundo reconoce alguna parte de Jerusalén como la capital oficial de Israel.

    La etapa del Giro prevista para recorrer el sur de Israel a través del desierto de Naqab (Negev), pasará por docenas de aldeas beduinas Palestinas que Israel se niega a reconocer. Así mismo Israel niega a los indígenas Palestinos de estas aldeas, que son ciudadanos israelíes, los servicios más básicos, incluida la electricidad, el agua, el acceso a servicios de salud, las escuelas y las carreteras. Muchos de estos pueblos han sido sometidos a numerosas demoliciones por Israel; solo como un ejemplo, la aldea de Al-Araqib ha sido demolida más de 100 veces. Adicionalmente, Israel está revocando arbitrariamente la ciudadanía de miles de beduinos palestinos, dejándolos sin Estado, en clara violación del derecho internacional.

    La organización del Giro d’Italia también está trabajando con por lo menos una empresa presente en asentamientos ilegales israelíes. La productora israelí del evento cuenta entre sus clientes con la Bodega Golan Heights, que opera desde las Alturas del Golán Sirio ocupadas, lo cual establece una clara violación del derecho internacional.

    El Consejo de Derechos Humanos de la ONU ya ha advertido a unas 150 empresas multinacionales e israelíes de las consecuencias legales de su participación ilegal en asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Oriental. Todos los asentamientos israelíes construidos sobre tierra palestina y siria ocupada constituyen un crimen de guerra, de acuerdo con el derecho internacional.

    Nos preocupan las noticias de los planes del Giro d’Italia de « celebrar » los 70 años del establecimiento del Estado de Israel en un momento en que las comunidades Palestinas conmemorarán el 70 aniversario de la Nakba (« catástrofe »), cuando aproximadamente 800.000 personas fueron expulsadas por la fuerza de su tierra natal, lo que indica el comienzo del despojo Israelí sobre el pueblo Palestino y la continua negación de sus derechos humanos, la cual continúa en la actualidad.

    Tal injusticia y opresión va en contra de los valores y el espíritu del deporte.

    En consecuencia de lo aquí expuesto pedimos a la empresa RCS MediaGroup, organizadores del Giro d’Italia, que trasladen el inicio de la carrera a otro país para asegurar que dicha competición no se vea involucrada en violaciones israelíes al derecho internacional y los derechos humanos de las comunidades Palestinas.

    Le recordamos a la empresa RCS MediaGroup, a los patrocinadores de la carrera y a los equipos participantes las consecuencias legales y el daño reputacional que se derivan de la colaboración con instituciones israelíes y empresas involucradas en violaciones de los derechos humanos y el derecho internacional.

    Hacemos un llamado a los equipos de ciclismo que planean participar en la carrera del próximo año para que se unan a nuestros esfuerzos para lograr que RCS MediaGroup traslade el inicio de la competición a otro país y, en caso de que RCSno lo haga, consideren retirarse de la organización del evento para evitar incitaciones a violaciones de derechos humanos y del derecho internacional.

    Finalmente, instamos encarecidamente a los gobiernos de los equipos participantes a tomar una posición pública en contra de las demandas israelíes de soberanía sobre Jerusalén, incluida Jerusalén Oriental como su capital, así como también les solicitamos para alentar a equipos, instituciones y empresas a abstenerse de brindar reconocimiento o asistencia a las violaciones israelíes del derecho internacional.

    El comunicado original en inglés y los firmante se pueden consultar aquí: Internationalcall

    Fuente: http://www.esciclismo.com/ampliada.asp?Id=44686

  • Para Ilan Pappe la ONU no debió pedir a los palestinos que aceptasen la partición

    Para Ilan Pappe la ONU no debió pedir a los palestinos que aceptasen la partición

    El historiador, profesor de la Universidad de Exeter y director del Centro Europeo para Estudios Palestinos, Ilan Pappe, sostiene que «el mundo no debió haber pedido a los palestinos que aceptaran ese plan en 1947, ni debería respaldarlo hoy como una solución» al conflicto.

    En un artículo difundido hoy por el servicio de firmas de la Agencia Efe con motivo del septuagésimo aniversario del «plan de partición», Pappe lamenta la decisión, pues considera que «la comunidad internacional debió haber vaticinado que el único resultado iba a ser la catástrofe que efectivamente aconteció al pueblo palestino».

    Recuerda Pappe que «la partición es utilizada por potencias coloniales para facilitar el control o para que movimientos de colonos tomen lo que puedan de las nuevas tierras en las que entraron, especialmente cuando no tienen capacidad para hacer más».

    En su opinión «no es algo con lo que los movimientos de liberación habrían estado de acuerdo» y afirma que «los argelinos no habrían dividido su patria con los colonos franceses, ni la comunidad africana habría consentido algo parecido como condición para acabar con el Apartheid».

    Setenta años después de la partición de Palestina, añade el historiador, «los palestinos, durante años -y en muchos lugares aún hoy-, son acusados de haber perdido una oportunidad para la paz y de merecer su destino por rechazar el plan de partición».

    No obstante, puntualiza, «los académicos han comenzado a esclarecer los hechos y empieza a quedar claro que fue un plan injusto, diseñado para resolver la problemática entre Europa y sus comunidades judías».

    Agrega que además, dicho plan estaba «basado en una total ignorancia sobre la realidad en el terreno por la mayoría de los miembros de UNSCOP», el Comité Especial sobre Palestina creado por la ONU entonces.

    Fuente: Agencia EFE

  • El nieto de Nelson Mandela, de visita en Israel: ‘Es el peor régimen del apartheid’

    El nieto de Nelson Mandela, de visita en Israel: ‘Es el peor régimen del apartheid’

     

    Mandla Mandela, nieto del fallecido presidente surafricano y líder de la lucha contra la segregación racial, asegura que los asentamientos en Cisjordania le «recordaron lo que hemos sufrido en Suráfrica». Sólo se reunirá con autoridades palestinas

    Mandla Mandela, nieto del fallecido Nelson Mandela. / REUTERS

    Mandla Mandela, nieto del fallecido Nelson Mandela, líder de la lucha contra la segregación racial y presidente de Suráfrica, ha declarado durante una visita a Israel que «es el peor régimen del apartheid», cuyos asentamientos en Cisjordania le «recordaron lo que hemos sufrido en Suráfrica».

    Mandela, favorable a la campaña Boicot, Desinversiones y Sanciones contra Israel (BDS), no se reunirá con autoridades israelíes durante su viaje, aunque sí lo hará con representantes palestinos, informa The Jerusalem Post.

    El ministro israelí de Exteriores ha afirmado de que su Gobierno no tiene constancia de la visita de Mandla Mandela, quien durante un encuentro el pasado lunes con el primer ministro palestino, Rami Hamdallah, aseguró que «nosotros también estábamos rodeados de asentamientos y no se nos permitía movernos libremente de un lugar a otro».

    Por ello, insistió, «los palestinos están siendo sometidos a la peor versión del apartheid», por lo que instó al Gobierno de Suráfrica a cortar las relaciones con Israel, así como a apoyar el BDS.

    Fuente: Púbico – España

  • (Opinión) Resolución 181: el número de vergüenza que ocupó Palestina

    (Opinión) Resolución 181: el número de vergüenza que ocupó Palestina

    El 29 de noviembre de 1947, la ONU aprobó una de las resoluciones más ominosas que se tenga memoria de este ente internacional: la antipalestina Resolución 181.

    El 29 de noviembre del año 1947, la naciente Asamblea General de las Naciones Unidas, reunida en Nueva York, con 33 votos a favor, 13 en contra y 10 abstenciones, aprobó la Resolución N° 181.

    Una resolución cuyos 70 años se conmemoran en el marco de una fuerte ofensiva sionista por impedir la autodeterminación del pueblo palestino. Una conmemoración que nos obliga a recordar, que unos meses antes de esta fecha infausta, el Reino Unido, aliada del sionismo y pronta a terminar su mandato en Palestina sometió a consideración de la Asamblea General de las Naciones Unidas la llamada “cuestión Palestina” – constatando con ello que ese territorio pertenecía a un pueblo que tenía ese nombre – Dicha acción tuvo su inicio en el primer período extraordinario de sesiones de la Asamblea General, celebrada en el mes de abril del año 1947.

    Victimismo y compensación inclinan la balanza

    Para tal fin, se constituyó una Comisión Especial para Palestina (UNSCOP) conformada por 11 miembros: Canadá, Checoeslovaquia, Guatemala, Holanda, Perú, Suecia y Uruguay, que  recomendaron la creación de dos Estados separados, uno árabe y uno judío, con Jerusalén bajo administración internacional. Australia se abstuvo y la India, Irán y Yugoeslavia aprobaron la creación de un único Estado que incluyera ambos pueblos. Sin duda, en aquel tiempo, primaba un clima político  internacional occidental donde el sentimiento de culpa ante la pasividad que se tuvo ante el nacionalsocialismo y los crímenes contra los judíos, inclinó la balanza hacia la división en dos Estados con un estatuto internacional especial para la ciudad de Al-Quds (Jerusalén).

    La decisión de esta Comisión, mostró el peso del lobby sionista,  que ya había comenzaba a operar en Estados Unidos, El Reino Unido y Francia, principalmente. Como también pudo comprobar la influencia,  que el crónico victimismo sionista tendría a partir de esa fecha, operando con una política de chantaje basado en “su sufrimiento”, particular y excluyente, como si otros pueblos no tuvieran el mismo derecho a exigir un trato especial. Los aliados del sionismo se entregaron por entero  a la tarea de hacer realidad la infausta Declaración Balfour, para dotar así de un hogar a colonos judíos, a costa de los derechos de la población palestina en los territorios, que el mito teológico tenía destinado al autodenominado “pueblo elegido”.

    La determinación de la dirigencia sionista – concepto que uso y aconsejo usar ampliamente y que tanto molesta a los defensores de esta ideología criminal – fue el de avanzar en el pisoteo de los derechos del pueblo palestino, que tenía como marco el “compensar” al sionismo por la suerte corrida por millones de judíos a manos del régimen nacionalsocialista en la Segunda Guerra Mundial. Idea que no tiene en cuenta el enorme sufrimiento de otros millones de seres humanos: soviéticos, gitanos, enfermos mentales, prisioneros aliados, como también alemanes opositores a Hitler. Se comenzaba a tejer así lo que los propios judíos más críticos del sionismo denominan el síndrome del “dispara y llora” que tantos réditos económicos, militares y territoriales le ha concedido al régimen israelí desde su instauración el año 1948.

    Para el analista Jonathan Cook, este extraño discurso “sólo se puede descifrar si comprendemos los dos temas, aparentemente contradictorios, que han acabado dominando el paisaje emocional de Israel. El primero es la creencia visceral de que Israel existe para realizar el poder judío; y el segundo es el sentimiento igualmente fuerte de que Israel encarna la experiencia colectiva del pueblo judío como víctima eterna de la historia. A los propios israelíes no les pasa completamente desapercibido este paradójico estado mental, y a veces se refieren a él como “el síndrome de dispara y llora”.

    En su segundo período ordinario de sesiones, la Asamblea General y tras dos meses de deliberaciones aprobó la resolución 181 (II) con 29 de noviembre de 1947, en ella se aprobó con muy escasas modificaciones el plan de Partición con la Unión Económica propuesto por la mayoría de los miembros de la Comisión Especial para Palestina. En este Plan de Partición, adjunto a la Resolución N° 181 se establecía:

    1. El término del mandato británico sobre Palestina.
    2. La retirada gradual de las fuerzas militares británicas en la zona.
    3. El establecimiento de límites fronterizos entre los futuros Estados y con Al-Quds como zona especial.

    En lo específico la Resolución N° 181 consignaba la creación de un Estado Palestino y un Estado Judío, teniendo como fecha probable de dicha instalación el 1 de octubre del año 1948. La idea era dividir a Palestina en ocho partes: tres para el hipotético Estado Palestino y tres para el judío. La séptima parte establecía la creación de un enclave palestino – la ciudad de Jaffa – en el territorio judío asignado por la ONU. Y, la octava parte – Al-Quds – estaría administrada por un Consejo de Administración Fiduciaria de las Naciones Unidas. De los 13 votos en contra de una ONU conformada en ese entonces por 53 naciones, los diez estados árabes, unánimemente, votaron en contra.

    Esta oprobiosa solución jurídica internacional  suponía la resolución de un conflicto, que había llegado a un punto de difícil solución vista la presencia y llegada incesante de colonos sionistas a territorio palestino, que contaban con la complicidad y el apoyo político, económico y militar  de Estados Unidos y El Reino Unido. La expiación occidental,  no sólo iba por la dirección de buscar soluciones a las pretensiones sionistas a costa del pueblo palestino, sino que representaba una decisión vergonzosa y criminal de expolio a un pueblo,  para  apoyar la idea de la instalación de un “hogar nacional judío” bajo criterios absurdos  y claramente desequilibrados.

    Efectivamente la partición propugnada por la ONU entregaba a manos judías el 54% del territorio más rico de Palestina en recursos naturales y acuíferos, contando  sólo con el 33% de la población  – 600 mil colonos llegados de Europa en las operaciones de  la Aliá implementadas por el sionismo – dejando el 46% restante a 1.300.000 palestinos que constituían el 67% de la población y que poseían, hasta ese momento, el 94,2 % de las tierras. Más de 400 aldeas palestinas quedaban dentro de los límites que se quería otorgar al sionismo, las mejores tierras cultivables y que el día de hoy constituyen la Palestina histórica.

    Una asimetría, una injusticia y un proceder que marcaría de allí en adelante la instalación de uno de los regímenes segregacionistas más criminales de la historia. Una entidad, que  a contrapelo de sus propios sufrimientos comenzaría a implementar un sistema de apartheid y una forma de colonialismo brutal, racista, basado en el crimen y en el despojo que lo ha hecho un símil del nacionalsocialismo, cuya víctima principal ha sido el pueblo palestino. Cruel paradoja de la historia el terminar convertido en un clon de sus victimarios un nacionalsionismo.

    El mencionado cuerpo legal de la ONU  generó el marco jurídico internacional aprovechado por un régimen reaccionario, colonialista, y racista. Un sionismo que había dado muestras más que suficientes de su conducta criminal con relación al pueblo palestino, mediante su política explicitada públicamente de “judaizar y desarabizar” Palestina. El sionista de origen polaco David ben Gurion señalaba el año 1937 “Debemos expulsar a los palestinos y tomar sus lugares” y el año 1948 previo a la instalación de la entidad sionista sostenía “Debemos utilizar el terror, el asesinato, la intimidación, la confiscación y el corte de todos los servicios sociales para deshacernos de la población palestina”.

    Por su parte, para el fundador de la extremista Legión Judía durante la Primera Guerra Mundial, el ruso Zeev Jabotinsky afirmaba “No hay alternativa, los palestinos deben ceder la tierra para los judíos. Ningún autóctono abandona su tierra por voluntad propia, por lo tanto debemos utilizar la fuerza, expulsar a los palestinos”. Para el Alemán Shlomo Lahat, miembro del movimiento terrorista judío Hagan  y quien llegó a ser general de Israel “Nosotros debemos matar a los palestinos, a menos que ellos acepten vivir como esclavos” A confesión de parte relevo de pruebas.

    Una resolución con bases falsas

    La Resolución N° 181 pretendía dar, supuestamente,  término al conflicto suscitado por la política de colonización, que bajo el marco protector de la corona británica y la infausta Declaración Balfour de noviembre del año 1917 había comenzado a desarrollarse en Palestina y que a partir del derrumbe del imperio otomano había quedado bajo el denominado mandato británico, concretando los Acuerdos Syket-Picot.

    La disposición legal de la ONU, que a todas luces pasaba por alto los derechos del pueblo palestino, otorgaba tierras a colonos judíos europeo y concedía un marco legal espurio a la primera fragmentación de Palestina,  que tras el término del mandato británico en la zona – en mayo del año 1948  –  declararía una independencia artificial. Y menciono este concepto de espurio, de adulteración pues ¿de qué podría independizarse el sionismo si ocupaba una tierra que no le pertenecía? Una tierra habitada por millones de seres humanos, que constataron con asombro la complicidad criminal entre colonos, la ONU y países occidentales, que avalaron este acto criminal con consecuencias que afectan al pueblo palestino y al región de Oriente Medio hasta el día de hoy.

    Los palestinos en particular y los pueblos árabes en general, en forma unánime rechazaron la Resolución N° 181, con justa razón, frente al atropello y  robo señalando la necesidad de cambiar dicha decisión, so pena de generar una situación de tensión y posible conflicto en la zona. El argumento era claro y concreto: la resolución N° 181 infringía “las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas, en cuya virtud se reconocía el derecho de los pueblos a decidir sobre su propio destino. A este respecto, dijeron que la Asamblea había hecho suyo el Plan en circunstancias indignas de las Naciones Unidas y que los árabes de Palestina se opondrían a cualquier plan de división, segregación o partición de su país o en el que se concediesen derechos y estatutos especiales y preferenciales a una minoría”.

    Los sionistas aceptaron la Resolución 181 –con ciertos reparos en función de sostener que “merecían mucho más de lo que se les otorgaba” –. El día 14 de mayo, un día antes del término del Mandato británico en Palestina, Londres retiró sus tropas de Palestina permitiendo que el ente sionista proclamara la creación de un Estado tan artificial como criminal en el territorio concedido en el plan de partición de noviembre del año 1947. Dicha declaración desató, lógicamente, las hostilidades de los Estados árabes que se oponían a la instalación de una entidad Sionista en el seno del mundo árabe.

    La Guerra de 1948, sustentada en la superioridad militar israelí, dotada de armas modernas, aviación, artillería y blindados cedidos por las potencias occidentales, con un ejército bien entrenado por el Ejército británico durante el Mandato de Palestina,  en función del trabajo político y militar con sus organizaciones extremistas como la Haganá, Irgún y Lehi;  derrotaron a las mal armadas y aún inexpertas fuerzas árabes. Recordemos que más de 30 mil judíos asentados en Palestina sirvieron en las fuerzas armadas británicas durante la Segunda Guerra Mundial.

    Ya el año 1941, mientras cientos de miles de judíos eran masacrados sin resistencia en Europa,  las fuerzas británicas junto a miembros de los grupos extremistas judíos en Palestina fundaron  la denominada Plugot Májatz -. Compañías de ataque, dedicada al entrenamiento intensivo de comandos con formación también en liderazgo político y militar y que serviría de sustento, para la conformación del ejército sionista que enfrentó a los pueblos árabes el año 1948. Ninguno de esos efectivos participó en actividad bélica alguna que permitiera detener la matanza de sus hermanos a manos del nacionalsocialismo y que eran llevados al matadero como corderos al sacrificio. Simplemente, las fuerzas extremistas sionistas en Oriente Medio se entrenaron para masacrar al pueblo palestino. Parte de esta comedia del “Dispara y llora”.

    Efectivamente, tras la declaración del nacimiento de la entidad sionista en mayo del año 1948, mediante el expolio y la masacre de la población palestina, el sionismo logró apoderarse del 80% del territorio y expulsar a 800 mil palestinos en lo que se denomina la Nakba –la catástrofe– Los festejos sionistas se trasladaron a los pasillos de Washington, París y Londres, que consolidaban así una punta de lanza para su proyectos imperialistas. Ya contaban con una herramienta política y militar que ha sido su aliado fundamental hasta el día de hoy en los afanes hegemónicos de la Guerra Fría, como del mundo surgido del derrumbe del campo socialista. Y, para esos fines, la Resolución N° 181 de noviembre del año 1947 sirvió como base jurídica para la vergüenza y la infamia. La ONU debe una reparación histórica y reconocer  que la Resolución N° 181 representa un hecho vergonzoso e infame en la historia de esta organización internacional, ya que  la limpieza étnica de Palestina se catalizó tras adoptarse el ominoso plan de partición.

     

    Pablo Jofré Leal
    Periodista y escritor chileno. Analista internacional, Master en Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid. Especialista en temas principalmente de Latinoamérica, Oriente Medio y el Magreb. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales. Creador de página WEB de análisis internacional ANÁLISIS GLOCAL www.analisisglocal.cl

    Fuente: http://www.hispantv.com/noticias/opinion/360912/estado-israel-ocupacion-sionismo-balfour