Categoría: Agresiones israelíes

  • Hoy 16 de abril conmemoramos el asesinato del líder palestino Khalil Ibrahim Al-Wazir: «El príncipe de los mártires»

    Hoy 16 de abril conmemoramos el asesinato del líder palestino Khalil Ibrahim Al-Wazir: «El príncipe de los mártires»

    Considerado como uno de los principales arquitectos de la Primera Intifada (1987), fue asesinado el 16 de abril de 1988 – tras recibir 75 balas – en su casa en Túnez y su cuerpo fue enterrado en el Campo de Refugiados de Yarmouk, Siria. Reivindicado como uno de los más grandes mártires en la historia palestina, en 2012 Israel asumió la autoría del asesinato de al-Wazir en una misión clandestina llevada a cabo por 26 soldados del ejército de ocupación israelí, bajo el mando de Moshe Yaalon. Frente al asesinato ilegal y extrajudicial perpetrado por Israel, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó la Resolución 611 que condenó el acto de agresión “contra la soberanía e integridad territorial de Túnez”.

    Su vida :

    Mejor conocido como Abu Jihad, Khalil al-Wazir, considerado uno de los principales líderes políticos palestinos tras ser uno de los fundadores del movimiento al-Fatah, nació el 10 de octubre de 1935 en la ciudad palestina de Ramleh que tras la Nakba fue ocupada por Israel.

    En 1948 junto con más de 700 mil palestinos, Abu Jihad y su familia se convirtieron en refugiados, y se asentó en el Campo de Refugiados de Bureij en la Franja de Gaza, formando parte de una de las primeras generaciones de niños y adolescentes palestinos que culminaron su educación – interrumpida por la guerra y la colonización – en una escuela de la UNRWA.

    Fue en este contexto que Abu Jihad se inició en la lucha contra la ocupación israelí al fundar un pequeño grupo de militantes nacionalistas palestinos – denominados fedayin . En 1952 al-Wazir se unió a las filas de la Hermandad Musulmana de Egipto, movimiento que fuera vetado por el Gobierno egipcio de ese entonces, lo que a su vez devino en el encarcelamiento de al-Wazir por su conexión con la Hermandad.
    Tras su liberación, recibió entrenamiento militar en El Cairo en 1956, y además en Egipto inició estudios universitarios en la Facultad de Arte de la Universidad de Alejandría, pese a no haber culminado sus estudios por su aprehensión, nuevamente, en 1957, al ser vinculado como líder de protestas en contra de Israel. En este período al-Wazir conoció al principal líder de la lucha palestina, Yasser Arafat.

    Este evento llevó a al-Wazir su traslado en Arabia Saudita, país en el que se desempeñó como maestro. En 1959 Abu Jihad se mudó a Kuwait, etapa en la que aunó su vínculo con Arafat y en la que cofundó al-Fatah, el Movimiento de Liberación Nacional Palestino. Tras un breve período en Líbano, se mudó en 1962 a Argelia, por invitación del entonces presidente argelino Ben Bella, estableciendo una oficina y un campamento de entrenamiento militar de Fatah en la capital argelina. Fue, además, en 1964, parte de la delegación de líderes palestinos que viajó a Beijing y abrió el canal de diálogo y apoyo político y diplomático entre Fatah y la República Popular China, además de una gira por la región asiática que catalizó los vínculos con la Corea del Norte y el entonces Viet Cong. En ese mismo, fue parte también del Consejo Nacional Palestino llevado a cabo en mayo en la ciudad de Jerusalén, y que dio paso al anuncio del establecimiento de la OLP.
    En virtud de su liderazgo y experiencia militar, Abu Jihad fue el encargado de reclutar y entrenar combatientes del ala armada de Fatah, al-Assifa en la Academia Militar de Argelia hasta 1965, cuando se mudó a Damasco, Siria, donde estableció sedes militares de contacto con células militantes de al-Assifa en Palestina, encargadas de ejecutar operaciones en contra de la potencia ocupante – Israel.

    En 1967, en el marco de la Naksa, Abu Jihad fue el líder militar a cargo de llevar una serie de operaciones en contra de fuerzas militares israelíes en Galilea. Uno de los principales cargos desempeñados por Khalil al-Wazir fue el de Suplente del Comandante en Jefe de Fatah – Yasser Arafat – en mayo de 1980 durante el 4to Congreso del Movimiento. Jugó además un rol importante en la resistencia libanesa contra la invasión israelí de 1982.

    Fuente: Embajada del Estado de Palestina en Argentina

  • 43 años de la Masacre de Sabra y Shatila

    43 años de la Masacre de Sabra y Shatila

    16 de septiembre de 2025

    “¿A dónde está la voz del abogado
    Fiscal de la razón y la justicia?
    ¿No será que sus leyes derogaron
    En Sabra y Shatila?”

    Alberto Cortez

    EL 15 de septiembre de 1982 las fuerzas israelíes, que habían invadido el Líbano tres meses antes, avanzaron hacia Beirut y rodearon los campos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila. Las Falanges en colaboración con el ejército de ocupación israelí ejecutaron  una masacre que costó la vida de al menos tres mil palestinos.  Fueron casi 48 horas, donde los palestinos en sus refugios improvisados, en ambos campamentos, sufrieron horrores indescriptibles: fueron torturados, mutilados y asesinados.

    Siham Balqis, sobreviviente y residente del campamento Shatila tenía 26 años cuando ocurrió la masacre: “recuerdo que había un joven palestino de apellido Salem, de unos 20 años, que se puso un traje de médico para tratar de escapar», «lo atraparon, al descubrir que era palestino, le llenaron el cuerpo de balas.» dijo Balqis.

    Como una suerte de apoyo logístico, combinado con una especie de “celebración festiva”, las fuerzas israelíes dispararon bengalas durante las noches de la masacre con el fin de “iluminar” los asesinatos de los falangistas. La responsabilidad del estado de Israel, con la legitimación diplomática estadounidense, es innegable puesto que fueron sus fuerzas militares las que habían tomado el control absoluto de Beirut, en general, y de los campos de Sabra y Chatila.


    Imágenes históricas de la masacre

    El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la Resolución 521 por unanimidad, condenando la masacre. El 16 de diciembre de 1982, la Asamblea General de la ONU declaró que la masacre fue un “acto de genocidio”. El ministro de defensa Israelí, Ariel Sharon, cómplice directo de esta masacre se convirtió en el Primer Ministro de Israel en 2001.

    Suheir Natur, quien ha sido responsable palestino en los campamentos en el Líbano dijo a la agencia de noticias Efe que «la masacre contra los palestinos no se limita a Sabra y a Chatila. Comenzó cuando nos expulsaron de nuestra tierra».

    Fuente: Google y Embajada del Estado de Palestina en Argentina

  • Ghassan Kanafani, una pluma palestina al servicio de la liberación de su pueblo

    Ghassan Kanafani, una pluma palestina al servicio de la liberación de su pueblo

    08 de julio de 2025

    Un día como hoy, el 8 de julio de 1972, a los 36 años de edad, fue asesinado por los servicios secretos israelíes, Ghassan Kanafani, uno de los más grandes literatos palestinos. Fue cobardemente asesinado ese día en Beirut junto a su sobrina Lamis de 17 años, mediante una bomba colocada en su automóvil por un comando del Mossad. Nunca utilizó armas de fuego en la defensa de su pueblo, su mejor arma, la más eficaz, su pluma y coraje unidos a favor de Palestina.

    Funeral de Kanafani

    La hermana de Kanafani relata algunos aspectos esenciales sobre ese fatídico día: “la mañana del sábado 8 de julio de 1972, sobre las 10:30, Lamis -la sobrina de Kanafani- y su tío salieron juntos a Beirut. Un minuto después de que salieran oímos una explosión muy fuerte que hizo tambalearse todo el edificio. Inmediatamente sentimos miedo, pero temíamos solo por Ghassan y no por Lamis porque habíamos olvidado que ella estaba con él, Ghassan era el objetivo de la explosión. Corrimos al exterior, todos llamábamos a Ghassan, nadie llamaba a Lamis.

    Lamis todavía era una niña de 17 años. Todo su ser anhelaba vida y estaba repleto de ella. Sabíamos que Ghassan era quien había elegido este camino. Precisamente el día anterior Lamis había pedido a su tío que redujera sus actividades revolucionarias y se concentrara más en escribir historias. Le había dicho: ‘Tus historias son preciosas’ y él le había contestado, ‘¿volver a escribir historias? Escribo bien porque creo en una causa, en principios. El día que abandone esos principios mis historias se volverán vacías’. Pudo convencerla que la lucha y la defensa de los principios es lo que en última instancia lleva al éxito en todo”.

    Una vida al servicio de la defensa y liberación del pueblo palestino:

    Escritor, periodista, artista y líder político, este multifacético revolucionario nació en la ciudad de Akka (Acre) el 08 de abril de 1936, aunque creció en la ciudad de Haifa, previo a ser obligado a buscar refugio en el sur de Líbano, como uno de los más de 750 mil palestinos refugiados consecuencia de la Nakba (ocupación israelí del 78% de Palestina en 1948)  y la eliminación de más de 500 aldeas palestinas. Sin rumbo fijo, como sucediera con numerosas familias refugiadas palestinas, Kanafani y su familia se trasladaron a Damasco, capital de Siria, donde desde joven se iniciaría como maestro de una de las escuelas para palestinos refugiados de la UNRWA a fin de poder ayudar a su familia a sustentarse.

    Logró alternar el trabajo con estudios de literatura en la Universidad de Damasco. Durante sus estudios en el Departamento de Filología Árabe conoció a quien luego sería uno de los principales líderes políticos palestinos y su mentor: el Dr. George Habash, fundador del Frente Popular para la Liberación Palestina (FPLP).

    Es, justamente, durante sus años en la Universidad de Damasco, que Kanafani se inició en la política. De la mano de Habash, se unió a las filas del Movimiento Nacionalista Árabe (MNA), de tinte panarabista. En 1955 se trasladó a Kuwait hasta 1960. Durante su tiempo en el país del Golfo, se adentró en la vertiente marxista y se consolidó además su perfil periodístico al convertirse en el editor del periódico, Al-Ra’i. 

    Posteriormente, en 1962, se muda al Líbano, país donde pasó el resto de sus días y consolidó su rol político y periodístico.

    En Líbano se desempeñó como Redactor en Jefe del periódico Al-Muharrir y editor de la revista dominical Filistin. En 1967, toma la posta como Redactor en Jefe de Al-Anwar hasta 1969, año en que crea la Revista al-Hadaf. Kanafani fue además miembro y portavoz del FPLP.

    Los escritos de Kananafi, cuyo tema central situó al pueblo palestino en el exilio y a la resistencia y lucha contra la ocupación israeli, tuvieron y tienen un impacto fundamental en la literatura árabe, palestina y desde la rebelión contra toda forma de colonialismo. Pese a jamás haberse levantado en armas, fue asesinado por el Mossad israelí en un atentado terrorista el 08 de julio de 1972 en Beirut.

    Con solo 36 años, Kanafani es considerado, junto con M. Darwish y otros, uno de los literatos más importantes de Palestina, que marcó una fundamental impronta en la narrativa del palestino exiliado y desterrado. Publicó 4 novelas, 57 relatos breves, además de numerosas piezas periodísticas y ensayos políticos. Entre sus publicaciones más famosas destacan:

    Novelas
    Hombres en el sol, Beirut, 1963.
    Lo que nos queda, Beirut, 1966.
    Retorno a Haifa, Beirut, 1970.

    Obras de teatro
    La puerta, Beirut, 1964.
    El sombrero y el profeta, Beirut, 1973.
    Puente hacia la eternidad, 1978.

    Recopilaciones de relatos
    Muerte en una cama n.º 12, Beirut, 1961.
    La tierra de las naranjas tristes, Beirut, 1963
    Un Mundo que no es nuestro, Beirut, 1965.
    Sobre hombres y rifles, Beirut, 1968.
    La camisa robada y otras historias, 1982

    Tras su asesinato recibió, en 1974, a título póstumo el Premio de la Organización Mundial de Periodistas y en 1975 el Premio Lotus, de la Unión de Escritores Afroasiáticos. Además, sus obras han sido traducidas al menos a 18 idiomas y publicadas en numerosos países.

    Fuentes: Embajada del Estado de Palestina en Argentina y Google

  • A 13 años del ataque a la Flotilla de la Libertad por parte de la ocupación israelí

    A 13 años del ataque a la Flotilla de la Libertad por parte de la ocupación israelí

    31 de mayo de 2023

    Las acciones violentas contra el Mármara representan uno de los episodios más emblemáticos de violación a los derechos humanos y de las leyes internacionales ejecutado por el estado de Israel un día como hoy hace 13 años a las 4 y 30 de la madrugada. La Flotilla de la Libertad, a bordo de la embarcación de bandera turca denominada Mármara, integrada por representantes de distintos países y organizaciones que defienden los derechos humanos, que pretendía llevar ayuda al sitiado pueblo palestino de Gaza, fue atacada por soldados Israelíes provocando la muerte, el caos y el posible hundimiento de esa embarcación.


    Momento en el que la Flotilla de la Libertad es atacada por soldados israelíes

    Nada importaron los avisos pacíficos difundidos por los representantes de quienes estaban a cargo de concretar esta misión cuyo objetivo central era aliviar un poco la precaria situación que padecen las palestinas y palestinos en esa región, la cual, para muchos, por el bloqueo Israelí,  es “la mayor cárcel a cielo abierto del mundo”.  Cuando se cumplió un año de ese fatídico suceso el articulista Niko Schvarz describió que se trató de un “ataque mortífero de tropas especiales israelíes contra la Fotilla de la Libertad encabezada por el barco turco Navi Mármara, que junto a otras ocho naves con 750 pasajeros en total procuraron llevar 10 mil toneladas de ayuda humanitaria proveniente de 25 naciones a la Franja de Gaza, cercada por Israel. El saldo fue de 9 muertos entre los militantes solidarios turcos, y numerosos heridos”

    Lo ocurrido ese día no sólo evidenció la impunidad con la que ha operado el estado israelí por más de 70 años, sino además demostró –una vez más- el doble estándar moral que tiene en materia de derechos humanos, el cual,  ante los ojos de la comunidad internacional y a conveniencia de sus objetivos de colonización, ha manipulado para concretar el sometimiento y eliminación sistemática del pueblo palestino. El ataque contra el Mármara no fue un hecho coyuntural aislado, sino representa la estrategia referencial con la que ha actuado Israel desde el año 48 en territorio palestino: atacar al indefenso con todo su poderío militar para luego, valiéndose de la estructura propagandística aliada al sionismo, presentarse ante el mundo como las “víctimas”.  


    Momento en el que la Flotilla de la Libertad es atacada por soldados israelíes


    El testimonio del documentalista español David Segarra, quien pudo registrar parte de lo ocurrido fue clave para denunciar este acto de sabotaje, piratería y terror perpetrado por Israel en contra de la Flotilla de la Libertad. En el año 2010 y a un mes del ataque, en declaraciones ofrecidas al diario ElMundo.es Segarra describe que fue “secuestrado en aguas internacionales después de ver cómo eran asesinadas varias personas y ser esposado y conducido contra mi voluntad junto a 800 personas, incluidos 40 medios internacionales, eurodiputados y un arzobispo católico. Se me robó todo mi material periodístico, que nunca recuperé, estando incomunicado, sin abogados, sin llamadas y sin contacto con la familia. Vi cómo a palestinos se les golpeaba, de hecho al arzobispo, con 88 años, lo tiraron al suelo los comandos armados».

    Fuentes: LaRepública.com.uy, www.monitordeoriente.com

  • Hoy conmemoramos la Masacre de Kafr Qasim

    Hoy conmemoramos la Masacre de Kafr Qasim

    29 de octubre de 2022

    Kafr Qasim (en árabe, كفر قاسم, también llamada Kafr Qassem, Kufur Kassem, Kfar Kassem y Kafar Kassem). El pueblo cobró notoriedad después de la masacre en la cual las fuerzas de ocupación israelí asesinaron a casi 50 civiles palestinos el 29 de octubre de 1956. Entre las víctimas de este crimen se registraron a seis mujeres y veintitrés niños de entre ocho y diecisiete años de edad. El 29 de octubre de 1956, durante el primer día de la guerra del Sinaí, tres agentes del sionismo recibieron la orden de disparar a cualquiera que rompiera el toque de queda impuesto en la aldea.


    Foto: Jazi Isa lleva el nombre en honor a un pariente que fue asesinado en la masacre.

    Los asesinos israelíes fueron sometidos a un supuesto juicio según los dictamines establecidos en el momento durante un “consejo de guerra”; estos, fueron declarados culpables y algunos inicialmente condenados a largas penas de prisión. Sin embargo, como suele ocurrir en estos casos donde las víctimas son palestinas, el sentido de “justicia” de las autoridades israelíes terminó favoreciendo una vez más a los verdugos. La sentencia de los condenados fue conmutada poco después por el Jefe de Estado Mayor israelí, fueron indultados por el presidente y puestos en libertad. El cómplice más importante de esta masacre, el coronel de la ocupación Issachar Shadmi, comandante de la brigada responsable del área, fue “condenado” a una multa simbólica de 10 peniques por exceso de autoridad. El comandante Shmuel Malinki, jefe del batallón de la policía de la ocupación israelí, testificó en el juicio que Shadmi le había ordenado imponer el toque de queda disparando. Cuando se le preguntó qué pasaría con los que regresaran a la aldea después del toque de queda, Kedmi dijo que Shadmi expresó «que Dios tenga misericordia de ellos».

    Los tres soldados asesinos perpetraron la masacre por órdenes de los comandantes israelíes cuando la mayoría de las víctimas palestinas regresaban del trabajo a sus casas sin conocer las medidas impuestas ante lo que ocurría en el Sinaí. Menos de treinta minutos después del anuncio del toque de queda los trabajadores palestinos fueron detenidos, ordenados en fila y ejecutados. En menos de dos horas, la masacre cobró la vida de cuarenta y ocho ciudadanos palestinos. Más de la mitad de las víctimas eran niños y mujeres; una de ellas embarazada y asesinada con su hijo.

    La comparación entre la masacre de Kafr Qasem y lo que el sionismo califica como el “Holocausto Judío”, se hizo por primera vez en el juicio, cuando el juez preguntó a uno de los acusados ​​si habría justificado que un soldado nazi obedeciera órdenes. En 1986, 30 años después de la masacre, Shalom Ofer, uno de los soldados declarados culpables, dijo en una entrevista con Ha’ir: “Éramos como los alemanes. Detuvieron los camiones, sacaron a los judíos y les dispararon. Lo que hemos hecho es lo mismo. Obedecimos órdenes como un soldado alemán durante la guerra, cuando se le ordenó masacrar a los judíos”.

    Rim Amar perdió a su abuela paterna en la masacre, Kamisa Amar. Ella tenía 50 años cuando fue asesinada. El padre de Rim se salvó. «Me dijeron que mi abuela, quien tuvo siete hijos, mantuvo a toda la familia junta, era independiente y fuerte», dijo. En el día de la masacre su abuela reemplazó a otro pariente en la cosecha de aceitunas fuera de la aldea. Cuando regresó ella aún estaba cantando con sus amigas en el coche cuando vio cadáveres esparcidos alrededor. «Ella y sus amigas imploraron clemencia. Pero fueron asesinados a tiros antes de que pudieran salir del coche. Cayeron una encima de la otra en un montón. Sólo uno se salvó», señaló Rim.


    Foto: Rim Ammar, perdió a su abuela en la masacre de Kafr Qasim

    La masacre de Kafr Qasim no dejó ninguna duda de que la violencia israelí hacia los ciudadanos palestinos es un fin en sí mismo. Su objetivo para ese momento fue la generación que vivió la Nakba y cuya memoria de la pérdida y la separación de la familia aún estaba fresca.

    Fuente: resumen Google

  • La presidencia de Palestina condena la redada del ejército israelí y el cierre de las organizaciones de la sociedad civil palestina

    La presidencia de Palestina condena la redada del ejército israelí y el cierre de las organizaciones de la sociedad civil palestina

    Traducción no oficial

    RAMALLAH, jueves, 18 de agosto de 2022 (WAFA) – La Presidencia condenó hoy la incursión del ejército israelí y el cierre de las instalaciones de siete organizaciones palestinas de derechos humanos y de la sociedad civil en las ciudades de Ramallah y al-Bireh en Cisjordania.

    La Presidencia calificó el allanamiento y cierre de las instalaciones de las organizaciones como un delito y un ataque flagrante no solo contra las OSC palestinas y las organizaciones de derechos humanos, sino también contra las organizaciones internacionales de derechos humanos.

    Instó a la comunidad internacional a tomar medidas urgentes para proteger al pueblo palestino, poner fin a los continuos actos de agresión de Israel y se comprometió a tomar medidas en todos los niveles para contrarrestar la decisión israelí de cerrar las organizaciones.

    Mientras tanto, el secretario general del Comité Ejecutivo de la OLP, Hussein al-Sheikh, condenó el cierre de las oficinas de las OSC por parte del ejército israelí y lo describió como una “escalada peligrosa y un intento de silenciar la voz de la verdad y la justicia”.

    “Haremos un llamado a todos los organismos internacionales oficiales e instituciones de derechos humanos para que intervengan de inmediato para condenar este comportamiento de los ocupantes y presionarlos para que reabran las instituciones y puedan ejercer sus actividades libremente”, tuiteó.