Categoría: Gaza

  • 16 años de asedio contra el pueblo palestino en Gaza

    16 años de asedio contra el pueblo palestino en Gaza

    14 de junio de 2023

    Desde el 14 de junio de 2007 la población palestina de Gaza vive en condiciones infrahumanas debido al bloqueo impuesto por Israel.

    2.3 millones de personas, incluidas 1,4 millones de refugiadas y refugiados de Palestina, sobreviven prácticamente sin electricidad, sin agua y sin medicinas en una superficie de apenas 365 km2 (lo que da un promedio de 6.300 personas por kilómetro cuadrado), una de las densidades de población más altas del mundo. El 80% de los refugiados y refugiadas de Palestina depende de la ayuda de UNRWA, la Agencia de Naciones Unidas por los refugiados y refugiadas de Palestina, para sobrevivir.

    Desde la perspectiva de Roberto Valent, quien fuera parte del Programa de Naciones Unidas para el desarrollo de los territorios palestinos ocupados por Israel, en declaraciones ofrecidas en el 2018 para Radio Francia Internacional, “el enclave palestino ya es inhabitable”. Bloqueada por tierra, mar y aire desde hace más de una década, Gaza se ha convertido en la cárcel a cielo abierto más grande del mundo y ha padecido cuatro bombardeos masivos por parte del ejército de ocupación Israelí desde 2008 y sufre una terrible situación socioeconómica por el bloqueo marítimo, aéreo y terrestre impuesto desde hace catorce años por Israel.

    Durante la última década, las condiciones de vida en la Franja han empeorado considerablemente. El bloqueo impuesto por la ocupación israelí ha diezmado las vidas de sus habitantes y también sus medios de subsistencia. Sin posibilidad de entrar ni salir y con unas restricciones inhumanas a la importación y exportación de bienes y mercancías, una población bien formada y con alta cualificación profesional sufre la obstaculización constante de sus oportunidades de desarrollo personal y colectivo .Los gazatíes están sujetos a restricciones de movimientos, lo que significa que tampoco tienen permitido desplazarse a Israel y ni siquiera a Cisjordania ocupada.

    La situación en Gaza tiene un terrible impacto psicológico sobre la población. El número de suicidios ha aumentado alarmantemente y la población infantil de la Franja, que representa a más del 50% del total, necesita ayuda psicológica. En el año 2019 algunas estadísticas de suicidio reflejaron que se suicidaba un joven en Gaza por semana. Entre un 20-30% de los jóvenes en Gaza tienen ideas suicidas. La ONU y otras organizaciones vinculadas a la defensa de los derechos humanos como Amnistía Internacional, califican el bloqueo a Gaza de «castigo colectivo», en clara violación del Derecho Internacional. Incluso algunos han conseguido una dramática relación entre lo que padecen las palestinas y palestinos de Gaza con el gueto impuesto a los judíos en Varsovia durante la II Guerra Mundial: “La sombra del gueto de Varsovia se cierne sobre Gaza”, así tituló Alastair Macdonald un artículo publicado en el año 2009 por la agencia Reuters. 

    El 97% del agua corriente de la Franja está contaminada.

    Se calcula que 1,2 millones de habitantes no tienen acceso a agua corriente. Casi toda el agua de Gaza proviene del único acuífero de la Franja, de donde se saca casi tres veces más agua de la que naturalmente repone la lluvia, lo que da lugar a que se filtre agua de mar. La alta salinidad pone a los habitantes en peligro de sufrir cálculos renales y problemas urinarios.

    El bloqueo israelí y las ofensivas militares han agravado la situación. Años de asedio han dañado o destruido gran parte de las instalaciones, incluidos pozos, bombas, plantas desalinizadoras y de tratamiento de aguas residuales. Infraestructura que no se puede reparar, ya que el 70% de los materiales que se necesitan para ello se consideran de “uso-dual” por las autoridades israelíes, lo que les lleva a rechazar o retrasar su entrada alegando “problemas de seguridad».

    El problema del agua en Gaza nos afecta más de lo que creemos. No en vano, sin instalaciones adecuadas, ni electricidad, cada día se vierten al mar Mediterráneo alrededor de 110 millones de litros de residuos sin tratar, el equivalente a 44 piscinas olímpicas.

    Dos millones de personas en la franja de Gaza viven con cortes de electricidad de hasta 20 horas.

    Esto significa que no puedan hacer cosas tan básicas como ducharse, lavar la ropa, cocinar o estudiar en un horario normal. Durante la mejor época del año, el número de horas con luz en los hogares puede ascender a 12.

    La crisis eléctrica provoca que la población dependa del combustible para encender su cocina, su lavadora o la luz del cuarto de baño. La electricidad no es estable y la falta de gasolina puede hacer que los generadores fallen en cualquier momento. En los hogares, muchos niños y niñas estudian con las velas encendidas, a pesar del peligro que ello supone, de hecho, varias casas se han incendiado y muchas personas han perdido la vida.

    La falta de energía en Gaza socava unas condiciones ya de por sí muy frágiles entre los refugiados y refugiadas de Palestina. Esta situación se ha ido deteriorando en el contexto de ofensivas militares ejecutadas por el ejército de ocupación Israelí, afectando gravemente la disponibilidad de servicios esenciales, como la salud, el agua o el saneamiento. También a la economía, en particular al sector agrícola y al manufacturero.

    La Franja de Gaza recibe el suministro eléctrico de tres fuentes principales: una planta local muy dañada durante la agresión israelí del verano del 2014, líneas de trasmisión desde territorio israelí, y otras similares provenientes de Egipto.

    Escasez de medicinas

    La escasez crónica de electricidad, así como las restricciones a la circulación de materiales y facultativos han provocado un grave deterioro de la disponibilidad y la calidad de los servicios de salud.

    En febrero del año 2020, 19 centros de salud, incluidos tres hospitales, se vieron obligados a interrumpir los servicios porque no tenían suficiente combustible para mantener los generadores en funcionamiento. La situación se ve agravada por la dificultad para recibir tratamiento fuera de la Franja para lo que es necesario un permiso israelí que en muchas ocasiones nunca llega o llega demasiado tarde. En el 2019, sólo el 61% de todos los permisos fueron aprobados, una de las tasas más baja jamás registrada.

    Tras 14 años de bloqueo israelí por tierra, mar y aire, y las reiteradas ofensivas militares israelíes en los últimos  años, la población tiene pocas posibilidades de vivir con esperanza. La violencia, el paro y la falta de libertad de movimiento generan en la población frustración, indignación, estrés y depresión, que en los últimos años se están transformando en un aumento de los casos de suicidio.

    Fuentes consultadas: Reuters, Amnistía Internacional, UNRWA, ldiario.es, mundo.es

  • 15 años de asedio contra el pueblo palestino de Gaza

    15 años de asedio contra el pueblo palestino de Gaza

    Desde el 14 de junio de 2007 la población palestina de Gaza vive en condiciones infrahumanas debido al bloqueo impuesto por Israel. 2 millones de personas, incluidas 1,4 millones de refugiadas y refugiados de Palestina, sobreviven prácticamente sin electricidad, sin agua y sin medicinas en una superficie de apenas 365 km2 (lo que da un promedio de 5.479 personas por kilómetro cuadrado), una de las densidades de población más altas del mundo. El 80% de los refugiados y refugiadas de Palestina depende de la ayuda de UNRWA, la Agencia de Naciones Unidas por los refugiados y refugiadas de Palestina, para sobrevivir.

    Desde la perspectiva de Roberto Valent, representante del Programa de Naciones Unidas para el desarrollo de los territorios palestinos ocupados por Israel, en declaraciones ofrecidas en el 2018 para Radio Francia Internacional, “el enclave palestino ya es inhabitable”. Bloqueada por tierra, mar y aire desde hace más de una década, Gaza se ha convertido en la cárcel a cielo abierto más grande del mundo y ha padecido cuatro bombardeos masivos por parte del ejército de ocupación Israelí desde 2008 y sufre una terrible situación socioeconómica por el bloqueo marítimo, aéreo y terrestre impuesto desde hace catorce años por Israel.

    Durante la última década, las condiciones de vida en la Franja han empeorado considerablemente. El bloqueo impuesto por la ocupación israelí ha diezmado las vidas de sus habitantes y también sus medios de subsistencia. Sin posibilidad de entrar ni salir y con unas restricciones inhumanas a la importación y exportación de bienes y mercancías, una población bien formada y con alta cualificación profesional sufre la obstaculización constante de sus oportunidades de desarrollo personal y colectivo .Los gazatíes están sujetos a restricciones de movimientos, lo que significa que tampoco tienen permitido desplazarse a Israel y ni siquiera a Cisjordania ocupada.

    La situación en Gaza tiene un terrible impacto psicológico sobre la población. El número de suicidios ha aumentado alarmantemente y la población infantil de la Franja, que representa a más del 50% del total, necesita ayuda psicológica. En el año 2019 algunas estadísticas de suicidio reflejaron que se suicidaba un joven en Gaza por semana. Entre un 20-30% de los jóvenes en Gaza tienen ideas suicidas. La ONU y otras organizaciones vinculadas a la defensa de los derechos humanos como Amnistía Internacional, califican el bloqueo a Gaza de «castigo colectivo», en clara violación del Derecho Internacional. Incluso algunos han conseguido una dramática relación entre lo que padecen las palestinas y palestinos de Gaza con el gueto impuesto a los judíos en Varsovia durante la II Guerra Mundial: “La sombra del gueto de Varsovia se cierne sobre Gaza”, así tituló Alastair Macdonald un artículo publicado en el año 2009 por la agencia Reuters. 

    El 97% del agua corriente de la Franja está contaminada.

    Se calcula que 1,2 millones de habitantes no tienen acceso a agua corriente. Casi toda el agua de Gaza proviene del único acuífero de la Franja, de donde se saca casi tres veces más agua de la que naturalmente repone la lluvia, lo que da lugar a que se filtre agua de mar. La alta salinidad pone a los habitantes en peligro de sufrir cálculos renales y problemas urinarios.

    El bloqueo israelí y las ofensivas militares han agravado la situación. Años de asedio han dañado o destruido gran parte de las instalaciones, incluidos pozos, bombas, plantas desalinizadoras y de tratamiento de aguas residuales. Infraestructura que no se puede reparar, ya que el 70% de los materiales que se necesitan para ello se consideran de “uso-dual” por las autoridades israelíes, lo que les lleva a rechazar o retrasar su entrada alegando “problemas de seguridad».

    El problema del agua en Gaza nos afecta más de lo que creemos. No en vano, sin instalaciones adecuadas, ni electricidad, cada día se vierten al mar Mediterráneo alrededor de 110 millones de litros de residuos sin tratar, el equivalente a 44 piscinas olímpicas.

    Dos millones de personas en la franja de Gaza viven con cortes de electricidad de hasta 20 horas.

    Esto significa que no puedan hacer cosas tan básicas como ducharse, lavar la ropa, cocinar o estudiar en un horario normal. Durante la mejor época del año, el número de horas con luz en los hogares puede ascender a 12.

    La crisis eléctrica provoca que la población dependa del combustible para encender su cocina, su lavadora o la luz del cuarto de baño. La electricidad no es estable y la falta de gasolina puede hacer que los generadores fallen en cualquier momento. En los hogares, muchos niños y niñas estudian con las velas encendidas, a pesar del peligro que ello supone, de hecho, varias casas se han incendiado y muchas personas han perdido la vida.

    La falta de energía en Gaza socava unas condiciones ya de por sí muy frágiles entre los refugiados y refugiadas de Palestina. Esta situación se ha ido deteriorando en el contexto de ofensivas militares ejecutadas por el ejército de ocupación Israelí, afectando gravemente la disponibilidad de servicios esenciales, como la salud, el agua o el saneamiento. También a la economía, en particular al sector agrícola y al manufacturero.

    La Franja de Gaza recibe el suministro eléctrico de tres fuentes principales: una planta local muy dañada durante la agresión israelí del verano del 2014, líneas de trasmisión desde territorio israelí, y otras similares provenientes de Egipto.

    Escasez de medicinas

    La escasez crónica de electricidad, así como las restricciones a la circulación de materiales y facultativos han provocado un grave deterioro de la disponibilidad y la calidad de los servicios de salud.

    En febrero del año 2020, 19 centros de salud, incluidos tres hospitales, se vieron obligados a interrumpir los servicios porque no tenían suficiente combustible para mantener los generadores en funcionamiento. La situación se ve agravada por la dificultad para recibir tratamiento fuera de la Franja para lo que es necesario un permiso israelí que en muchas ocasiones nunca llega o llega demasiado tarde. En el 2019, sólo el 61% de todos los permisos fueron aprobados, una de las tasas más baja jamás registrada.

    Tras 15 años de bloqueo israelí por tierra, mar y aire, y las reiteradas ofensivas militares israelíes en los últimos  años, la población tiene pocas posibilidades de vivir con esperanza. La violencia, el paro y la falta de libertad de movimiento generan en la población frustración, indignación, estrés y depresión, que en los últimos años se están transformando en un aumento de los casos de suicidio.

    Fuentes consultadas: Reuters, Amnistía Internacional, UNRWA, ldiario.es, mundo.es

  • Escultura cananea que data de alrededor del 2500 a. C. descubierta en la Franja de Gaza

    Escultura cananea que data de alrededor del 2500 a. C. descubierta en la Franja de Gaza


    La escultura cananea que data del 2500 a. C. encontrada en la Franja de Gaza.

    Traducción no oficial

    KHAN YUNIS, lunes, 25 de abril de 2022 (WAFA) – Un agricultor en la ciudad de Khan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza, y mientras cultivaba su tierra hoy, encontró una escultura cananea que data de alrededor del 2500 a. C.

    La escultura mide 22 cm de alto, está hecha de piedra caliza, con cabeza pero sin cuerpo, y adosada a la cabeza estaba la corona de la serpiente, que era utilizada por los dioses como símbolo de fuerza e invencibilidad.

    La escultura cananea pertenece a la diosa cananea Anah, la diosa del amor, la belleza y la guerra, según la mitología cananea, y se llama victorias y felicidad.

    Vale la pena señalar que se realizaron muchos descubrimientos arqueológicos e históricos en Gaza durante el último período luego de excavaciones y registros en las tierras y hogares de los ciudadanos, lo que indica la sucesión de diferentes civilizaciones en Palestina.

  • Aviones de guerra israelíes bombardean el sur de la Franja de Gaza

    Aviones de guerra israelíes bombardean el sur de la Franja de Gaza

    Traducción no oficial

    GAZA, martes, 19 de abril de 2022 (WAFA) – Aviones de combate israelíes bombardearon hoy temprano la ciudad de Khan Younis, en el sur de la Franja de Gaza, informó el corresponsal de WAFA.

    Dijo que los aviones de combate israelíes dispararon cuatro cohetes al oeste de Khan Younis, causando graves daños a esta localidad y a las propiedades cercanas. Sin embargo, no se reportaron víctimas.

  • Tanques israelíes se infiltran en las fronteras del norte de  Gaza y destruyen tierras

    Tanques israelíes se infiltran en las fronteras del norte de Gaza y destruyen tierras


    Tanques israelíes en la frontera de Gaza.

    Traducción no oficial

    14 de marzo de 2022

    GAZA, lunes, 14 de marzo de 2022 (WAFA) – Varias excavadoras y tanques israelíes atravesaron hoy las fronteras del norte de la Franja de Gaza cerca de la ciudad de Beit Hanoun, nivelaron y destruyeron tierras agrícolas, informó el corresponsal de WAFA.

    Dijo que ocho excavadoras israelíes y dos tanques se infiltraron en las fronteras del norte de Gaza, donde destruyeron tierras agrícolas propiedad de ciudadanos palestinos locales.

    Al mismo tiempo, las fuerzas de ocupación estacionadas en torres de vigilancia militares al este de Khan Yunis en el sur de la Franja de Gaza abrieron fuego contra tierras agrícolas al este de las ciudades de Abasan al-Kabira y al-Qarara, obligando a los agricultores a abandonar sus tierras.

    Sin embargo, no se reportaron víctimas, dijo el corresponsal de WAFA.

    Agregó que las fuerzas de ocupación estacionadas al este de Gaza abrieron fuego contra tierras agrícolas al este del barrio de al-Zaytoun en el sureste de la ciudad de Gaza.

  • Vehículos militares de la ocupación israelí se infiltraron hoy en las fronteras de Gaza y arrasaron la tierra

    Vehículos militares de la ocupación israelí se infiltraron hoy en las fronteras de Gaza y arrasaron la tierra


    Vehículos militares israelíes dentro de Gaza (Palestina). 
    (Foto de archivo)

    Traducción no oficial

    GAZA, miércoles 24 de noviembre de 2021 (WAFA) – Varios vehículos militares israelíes se infiltraron hoy en las fronteras del norte entre Gaza e Israel y arrasaron la tierra a decenas de metros dentro de la sitiada franja de Gaza, informó el corresponsal de WAFA.

    Dijo que aviones de reconocimiento israelíes sobrevolaron durante la breve operación del ejército para proporcionar una cobertura a los vehículos militares mientras arrasaban tierras palestinas antes de regresar a sus bases dentro de Israel.

    El ejército israelí viola regularmente las fronteras de Gaza, nivela la tierra e impide que los propietarios cultiven sus tierras.

    Fuente: WAFA