
La Embajada del Estado de Palestina en Argentina conmemoró, en su sede en la capital Buenos Aires, el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, con una actividad política y cultural organizada en cooperación con la Confederación Palestina de América Latina y el Caribe (COPLAC) y el Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos.
En la actividad participaron Natalia Montaña, representante del Centro de Información de las Naciones Unidas, junto a varios miembros del cuerpo diplomático, representantes de organizaciones de derechos humanos, miembros de las comunidades árabe y palestina, y numerosos ciudadanos argentinos solidarios con Palestina.
La jornada comenzó con la interpretación de los himnos nacionales de Palestina y Argentina, seguida de la proyección de un cortometraje elaborado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Palestina con motivo del Día de Solidaridad. Posteriormente, el encargado de negocios de la Embajada del Estado de Palestina, el ministro consejero Riyad Al-Halabi, pronunció un discurso en el que afirmó que este día internacional representa un compromiso moral, humanitario y universal contra la injusticia que sufre el pueblo palestino; no es solo una fecha simbólica, sino una expresión clara de la presencia de la causa palestina en la conciencia de los pueblos, de las instituciones internacionales y de los gobiernos que se sitúan del lado correcto de la historia.

Subrayó que los derechos nacionales del pueblo palestino —en primer lugar el derecho a la autodeterminación, la libertad y el retorno— constituyen la base de cualquier paz justa y sostenible.
Al-Halabi se refirió también a la guerra de exterminio que sufre nuestro pueblo en la Franja de Gaza desde hace más de dos años, señalando que los crímenes cometidos atacan al ser humano, la tierra y la identidad, y que la ocupación israelí no distingue en sus agresiones entre niños, mujeres y ancianos, ni entre escuelas, hospitales e infraestructuras civiles, lo que ha llevado a la desaparición de miles de familias del registro civil.
Asimismo, mencionó la escalada constante en la Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Oriental, en forma de expansión de asentamientos, demolición de viviendas, agresiones de colonos bajo protección del ejército israelí y ejecuciones extrajudiciales a sangre fría, todo dentro de una política sistemática destinada a imponer por la fuerza una nueva realidad demográfica y geográfica.
Agregó que las agresiones israelíes repetidas contra el Líbano y Siria amenazan la seguridad regional y constituyen una violación flagrante del derecho internacional, advirtiendo sobre la gravedad de la continuidad de estas políticas que buscan desestabilizar toda la región.
Afirmó que la voluntad de resistencia y firmeza del pueblo palestino es más fuerte que la maquinaria de guerra, y que la justicia, aunque tarde, finalmente prevalecerá.

Al-Halabi hizo también referencia al documental “Los Campamentos”, que recoge las protestas de los estudiantes de la Universidad de Columbia en Estados Unidos en 2024 contra el genocidio en Gaza, y su exigencia a la universidad de desinvertir en empresas involucradas en los crímenes de la ocupación. Consideró este movimiento estudiantil global un ejemplo de solidaridad humana y un punto de luz frente a la injusticia.

Por su parte, el presidente de la Confederación Palestina de América Latina y el Caribe, Rafael Araya Masry, afirmó en su discurso que Palestina atraviesa uno de los capítulos más duros de su historia, pero también una etapa que revela con claridad la posición de los Estados y las sociedades respecto a los valores de justicia y derechos humanos. Agregó que la solidaridad con Palestina es un acto de resistencia moral frente a la injusticia, llamando a los gobiernos de la región y a las instituciones de la sociedad civil a mantener la presión internacional para detener los crímenes cometidos contra la población civil palestina.
Subrayó que la memoria palestina, desde la Nakba hasta hoy, no es solo un relato histórico, sino un pilar fundamental para aferrarse al derecho, a la vida y a la identidad.

Araya Masry destacó que, pese a las profundas heridas, el pueblo palestino sigue ofreciendo un ejemplo único de resistencia, y que las comunidades palestinas en América Latina continuarán defendiendo la verdad y rechazando los intentos de marginar o despojar la causa palestina de su dimensión humana.
Concluyó su intervención afirmando que estar del lado de Palestina es defender a la humanidad y sus valores fundamentales.
Al cierre de la actividad, se proyectó el documental “Los Campamentos” de los directores Kai Pritzker y Michael Workman, que generó una amplia respuesta entre el público por su testimonio visual conmovedor sobre la fuerza de la solidaridad global con el pueblo palestino y su justa causa.
Buenos Aires, 30-11-2025,
Fuente: Wafa.