
El Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados del Estado de Palestina acoge con satisfacción el informe emitido por la Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas, que demuestra sin lugar a dudas que Israel, la Potencia ocupante ilegal, cometió el crimen de genocidio contra nuestro pueblo en la Franja de Gaza mediante una política deliberada y generalizada dirigida a la destrucción sistemática del pueblo palestino. El informe confirma que la Ocupación cometió actos que constituyen los elementos fundamentales del crimen de genocidio según la Convención de 1948, incluyendo asesinatos en masa, el mantenimiento de un bloqueo asfixiante y la hambruna sistemática, la destrucción generalizada de infraestructura civil y los ataques directos contra niños y mujeres. Estas conclusiones constituyen una dura advertencia desde el punto de vista del Derecho Internacional y revelan la naturaleza de la guerra criminal que amenaza con socavar los cimientos de todo el sistema jurídico internacional. Expertos en Derecho Internacional e investigadores independientes han coincidido unánimemente en que lo que sufre nuestra población en Gaza constituye, sin lugar a dudas, un genocidio en toda regla, en medio de un creciente consenso internacional sobre esta innegable realidad.
El Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados señaló que los contundentes hechos contenidos en el informe, basados en informes anteriores y las conclusiones de la Corte Internacional de Justicia, reflejan un nivel sin precedentes de brutalidad y determinación para destruir la vida y la existencia de los palestinos, lo que constituye un genocidio en toda regla, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. La situación actual en Gaza presagia una catástrofe humanitaria que no admite complacencia ni demora, ya que la Potencia ocupante ilegal continúa cometiendo las violaciones más atroces, desafiando abiertamente las decisiones de la Corte Internacional de Justicia y la voluntad de la Comunidad Internacional. Esto impone a todos los Estados parte de los Convenios de Ginebra y la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio la responsabilidad jurídica y moral de tomar medidas inmediatas y urgentes.
En consecuencia, el Estado de Palestina insta a la Comunidad Internacional a asumir sin demora sus responsabilidades históricas y a adoptar medidas prácticas y decisivas para detener el genocidio en curso, brindar protección internacional al pueblo palestino, cesar toda forma de apoyo militar y político a Israel, la Potencia ocupante ilegal, e imponerle sanciones.
El Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados también insiste en la necesidad de remitir a los funcionarios políticos y militares israelíes, así como a los colonos terroristas, ante la Corte Penal Internacional para que rindan cuentas por sus crímenes y se garantice que no eludan el castigo. El continuo silencio internacional ante estos atroces crímenes lo coloca en una posición de complicidad, lo que constituye una grave amenaza para la paz y la seguridad internacionales.
Ramallah, 16 de septiembre de 2025.
