Categoría: Palestina a través del arte contemporáneo

  • Diálogo con Suzy Tamimi: «Elegí al tatreez (bordado palestino) como mi arma para generar conciencia y también compartir la belleza de Palestina»

    Diálogo con Suzy Tamimi: «Elegí al tatreez (bordado palestino) como mi arma para generar conciencia y también compartir la belleza de Palestina»

    Diseñadora de modas y creativa que mantiene vivo el arte milenario del tatreez palestino, un bordado a partir del cual, por cientos de años nuestro pueblo ha mantenido su herencia e identidad culturales, Suzy Tamimi se autodenomina una guerrera por la libertad de su pueblo. Su arma: el hilo y la aguja.

    A través de la reutilización de piezas antiguas de tatreez así como el uso de patrones de este bordado palestino, Suzy trata de combinar la riqueza cultural palestina con diseños propios de moda contemporánea que conjugan el presente y el futuro con el pasado, Oriente con Occidente en una propuesta que busca hacer que sus diseños sean atractivos para todo público, al tiempo de preservar y revivir su herencia.

    1. Cuéntanos un poco acerca de ti. ¿Cuál es la historia detrás de Suzy Tamimi?

    Nací y crecí en California de la mano de mi madre y padre palestinos, quienes emigraron a Estados Unidos con la esperanza de formar una familia en un lugar con mayores libertades y oportunidades, como es el caso de tantos migrantes.

    En 2014 me mudé a Nueva York para perseguir mi pasión en la industria de la moda.

    A pesar de la distancia, siempre he sentido una conexión profunda con mis raíces palestinas: Palestina siempre ha vivido en mi corazón, lo siento mi hogar.

    He sido testigo y he aprendido de primera mano lo que mi familia ha experimentado viviendo en Palestina: opresión, interrogatorios, puestos militares de control, asentamientos ilegales, excavadoras estadounidenses, soldados israelíes humillando a palestinos mientras abusan de su poder y se burlan de nosotros sin un ápice de humanidad a la vista, viendo a un pueblo ser borrado día a día. No obstante la sangre de nuestros antepasados colma esta tierra y nos recuerda que Palestina jamás morirá.

    He visto los muros que dividen familias y a la disparidad convertirse en resignación o, mejor aún, un mecanismo de supervivencia para afrontar esta dura realidad – casi un entumecimiento como para adormecerse a sí mismos por la humildad-, casi como vivir en negación ya que el dolor es demasiado para soportar.

    Por todo eso, sabía que tenía que ser una voz de mi gente. Desde una edad temprana supe que usaría mi libertad de la mejor manera y creo de todo corazón que esta es mi misión de vida. Esto es lo que impulsa mi alma y corazón.

    • Si bien estás en la industria de la moda, tu trabajo también combina herencia cultural. ¿Cómo crees que la moda puede ayudar a preservar la cultura e identidad palestinas e inclusive potenciar la lucha por la liberación?

    El arte y la moda son un vehículo hermoso para comunicar algo tan importante – y para muchos difícil de topar –, se vuelve una terapia cuando hablar no es suficiente. El arte, en cualquiera de sus formas, puede tocar almas muy profundamente: puede provocar una revolución, un anhelo de desmantelar viejos sistemas opresivos, tiene el poder de unir a las personas y darles la fuerza y el coraje para luchar por lo que es correcto. El arte abre puertas que normalmente no se abrirían.  

    Elegí al tatreez (bordado palestino) como mi arma para generar conciencia y también compartir la belleza de Palestina. El tatreez es en sí mismo una prueba de nuestra existencia, especialmente piezas antiguas que he recuperado y colecciono.

    Constantemente debemos defender nuestra existencia y este es un hermoso recordatorio de que fuimos y somos. Cada pieza de tatreez habla de resiliencia, celebración duelo…nos trasladan a través del tiempo. Son piezas de nuestra historia y constituyen el tema de algunos de los mejores libros de historia de Palestina y las puntadas de nuestros ancestros.

    Cada puntada del tatreez se hace a mano y son bordados que pueden tardar meses e incluso años en crearse. También es importante considerar que además de ser una fuente de ingresos para mujeres palestinas, el tatreez es además un tipo de terapia en cuyos círculos de bordados las mujeres encuentran una forma de conectar y expresarse entre sí. Eso para mí es tan hermoso, tan poderoso y significativo.

    Mi misión principal es la de preservar y reutilizar la mayor cantidad de bordados antiguos y crear piezas innovadoras con las cuales personas se puedan relacionar. He creado un dialogo con personas que ni siquiera sabían que Palestina existía.

    A través de mis creaciones he podido enseñar y compartir nuestra verdad. Ese ha sido el mayor regalo de toda esta trayectoria.

    • Los patrones del tatreez son símbolos de determinados elementos profundamente arraigados a nuestra cultura o que representan a una determinada ciudad/región palestina. ¿Cuál es tu favorita y por qué?

    Los patrones y motivos del tatreez tienen un determinado simbolismo en cuanto a las distintas regiones de Palestina.

    Me gustan mucho los motivos de Gaza y Ramallah y el del ciprés es uno de mis favoritos ya que, desde mi perspectiva, representa la vida y la abundancia.

    Me gustan mucho los diseños geométricos que son los más autóctonos y se remontan a tiempos previos a la influencia europea.

    • ¿De qué manera crees que la preservación de la herencia cultural palestina contribuye a reivindicar nuestra historia y la de nuestros ancestros y a la lucha contra la ocupación?

    Considero que el tatreez es una hermosa forma de arte profundamente arraigada a nuestra herencia cultural, lo que a su vez se traduce en prueba de nuestra existencia, existencia que está en constante peligro ser suprimida por parte del colonialismo [israelí]. Estas piezas bordadas son artefactos palestinos que hablan de vidas vividas y de una vida que sigue aquí. Es prueba de que esta nunca fue una “tierra sin pueblo”, los palestinos florecimos aquí.

    El tatreez es una forma de resistencia ya que es muestra de nuestra historia y perseverancia a lo largo de la ocupación.

    • Finalmente, ¿cuál crees que es el rol de la diáspora palestina y qué consejo le darías a las nuevas generaciones?

    Mi consejo para las nuevas generaciones es que aprendan acerca de sus raíces, busquen siempre conocimiento e investiguen, y que sean diligentes en enseñar a otros sobre Palestina, especialmente a través de plataformas creativas. 

    Protesta y organízate de forma que nos convirtamos en las voces de nuestras hermanas y hermanos palestinos que no gozan de las mismas libertades que nosotros. Es nuestro deber el ser consistentes y coherentes en nuestra lucha por una Palestina libre.

    Fuente: Embajada del Estado de Palestina en Argentina

  • Entrevista con la escritora Lina Meruane : “la realidad palestina ha sido tergiversada e invisibilizada”

    Entrevista con la escritora Lina Meruane : “la realidad palestina ha sido tergiversada e invisibilizada”

    16 de septiembre de 2021

    Por Mariano Ali

    Escritora chilena de descendencia palestina. Meruane ha recibido los premios literarios Calamo, Otra Mirada (España 2016), Premio del Instituto Chileno Árabe de Cultura (Chile 2015), Sor Juana Inés de la Cruz (México 2012) y Anna Seghers (Alemania 2011). Actualmente enseña culturas globales en la sede madrileña de la Universidad de Nueva York.

    1.- ¿Cuál es su relación con la causa Palestina? Hablemos un poco de sus vínculos familiares.

    Soy descendiente palestina por el lado de mi padre: ambos abuelos vinieron a Chile desde Beit Jala – Belén,  y se conocieron en Chile, donde formaron una familia. Como casi todos los primeros inmigrantes palestinos,  evitaron enseñar la lengua materna a sus hijos (en este caso a mi padre y mis tías) porque temían la discriminación y querían asegurar su total asimilación a la comunidad chilena. Por ello se perdió la lengua pero no el orgullo de ser palestinos en la diáspora, y yo crecí escuchando esas historias [palestinas] como chilena descendiente.

    Fue un viaje que hice a Palestina a finales del 2012 lo que me vuelve palestina: el enfrentar la violencia que sufren los palestinos en su tierra y compararla con el privilegio [que tuve] de haber contado con plenos derechos y oportunidades en Chile. Ello me hizo asumir la causa palestina como propia. Ese viaje activó afectos y rabias y asimismo activó en mí la necesidad de escribir sobre lo que había visto, experimentado y aprendido sobre la realidad palestina.


    2.- Para usted, ¿quiénes son los principales referentes de la causa palestina que le han servido como inspiración?

    En la escritura que emprendí en mi libro Volverse Palestina, examiné la posición y los argumentos de pensadores palestinos como Edward Said y Mahmoud Darwish y también líderes históricos de la causa así como los fundadores del BDS –el muy brillante Omar Bargouthi, por ejemplo–. Por otro lado me inspiré en el trabajo de una pila de artistas pro-palestinos entre quienes destaco los argumentos de intelectuales judías antisionistas (Judith Butler, Jacqueline Rose, Susan Sontag) y de los escritores israelís que aparecen como pacifistas (Amos Oz, David Grossman) pero que en rigor representan posiciones oficiales más o menos “moderadas” que me sirvieron para pensar a contrapelo los argumentos israelíes supuestamente pacifistas.

    3.- ¿Qué rol deben tener las y los escritores con respecto a lo que ocurre en Palestina?
    Mi posición es que si como escritora me ofrecen un micrófono o una plataforma, debo usarla para hablar de la causa palestina, para plantear las demandas palestinas, para denunciar las prácticas de usurpación del territorio y los hogares palestinos, la ocupación ilegal de los colonos, la violencia que se ejerce contra la resistencia palestina.

    Yo he asumido esta tarea porque la realidad palestina ha sido tergiversada e invisibilizada. Les palestines de  la diáspora que sufrimos menos censura tenemos esa responsabilidad.             

    4.- ¿Qué género se está escribiendo más sobre el tema palestino: ¿Poesía? ¿Ensayo? ¿Novela? ¿Cuentos?

    Todos los géneros se prestan para la escritura palestina: yo misma he trabajado el tema desde el ensayo, la crónica, la poesía y la ficción (cuentos cortos, no novelas).


    5.- ¿Hay motivación dentro del mundo editorial hispano para publicar temas relacionados a la causa Palestina?
    Me parece que en la última década ha habido un renovado interés en la causa palestina y sobre todo la creciente comprensión de que oponerse al colonialismo israelí es un asunto de justicia no de racismo o de antisemitismo, como asegura de manera muy interesada el gobierno israelí.

    Este cambio ha incidido en una cierta apertura, pero no es homogéneo: en Argentina, por ejemplo, dos editoriales que estaban interesadas en mi libro palestino lo rechazaron al ver que mi posición no es conciliadora ni trabaja la lógica de los empates (que consistiría en afirmar, para no incomodar a nadie, que cada lado es igualmente violento, igualmente culpable y tiene la misma fuerza). Cuando mi libro se publicó ahí hubo apenas una entrevista. Una, en circunstancias de que mis demás novelas tuvieron en el mismo país una cobertura muy extensa.

    En Chile y en Brasil, por el contrario, la recepción del libro ha sido excelente.

    6.- ¿Qué proyecto vinculado al tema palestino está desarrollando en estos momentos como escritora?

    Acabo de completar un largo ciclo de escritura que se inició con la publicación de una crónica larga llamada “Volverse Palestina” (2013), a la que le sumé, en una edición posterior, el ensayo “Volvernos otros” (2014), y al que ahora le agrego una tercera parte llamada “Rostros en mi rostro” (2019). Esas tres partes se publicarán juntas en un libro llamado Palestina en pedazos a finales del 2021.

    Aparte de este libro, hay algunos otros textos, como el ensayo lírico Palestina por ejemplo, y en la actualidad estoy trabajando en un proyecto inabarcable sobre los lugares de la diáspora palestina, uno que no pierdo la esperanza de poder terminar en los próximos diez años…


    7.- ¿Qué método y/o rutina cumple al momento de escribir? 

    No tengo método ni manía, tampoco tengo horario: escribo cuando necesito hacerlo, cuando una voz o una idea me asaltan y tengo que ponerla por escrito. Y me instalo sin problema en cualquier mesa, oficina, sillón, o cama. Sólo necesito una computadora, algo de continuidad en el tiempo y silencio. Y por supuesto, algo que exija ser relatado.

    Entre las principales obras de Meruane destacan:

    • Sangre en el Ojo (2012);
    • Sistema Nervioso (2018);
    • Contra los hijos (2014); y
    • Volverse Palestina (2013).

    Fuente: Embajada del Estado de Palestina en Argentina

  • Palestina a través del arte contemporáneo: entrevista con el cineasta Ameen Nayfeh

    Palestina a través del arte contemporáneo: entrevista con el cineasta Ameen Nayfeh

    • Cuéntanos acerca de ti y lo que te llevó a estudiar cine:

    Soy de Shweikeh, cerca de Tulkarem y mi mamá es de otra aldea palestina que actualmente está al otro lado del muro, y consideré que el estudiar cine sería una oportunidad para exponer nuestra realidad.

    El optar por una carrera en cine no fue algo del agrado de mi familia ya que se preguntaban sobre mi futuro y sobre cómo haría una carrera en cine en un país en que no hay salas de cine. Así que estudié enfermería y, tras graduarme, apliqué a una escuela de cine en Jordania, obtuve una beca y realicé mis estudios.

    Durante mi adolescencia se dio la Segunda Intifada y, de repente, había un muro que afectó a todos en Palestina y es justamente eso lo que me llevó a hacer la película “200 metros”, porque fui afectado directamente por esta separación forzosa.

    • Durante tus estudios y consciente de cómo funciona el mundo del cine, ¿nunca consideraste que el abordar Palestina en tu trabajo podría poner en riesgo o vulnerar tu carrera como director de cine en un futuro?

    Nunca lo pensé desde esa perspectiva. Lo que me motivó a estudiar cine y convertirme en un cuenta cuentos fue precisamente el transmitir las historias de Palestina y de esta región.

    Siento y creo que nuestras historias no llegan lo suficientemente lejos y que, cuando son contadas, son transmitidas desde una narrativa israelí y/o europea. Ellos [Occidente] pretenden exponer nuestras historias y no estoy de acuerdo con ello. Yo seré quien hable mientras ellos escuchan.

    Esa fue la fuerza que me impulsó a perseguir mi objetivo a pesar de los obstáculos y los fracasos. Porque esto es precisamente a lo que me quiero dedicar.

    • Tu película 200 metros nace a partir de tus vivencias tras la construcción del muro ¿podríamos abordar un poco más a fondo la temática y las vidas detrás de los personajes de tu película?

    “200 metros” surge de mi proyecto final para la clase de escritura y reúne historias de varias personas. Recuerdo que me pidieron presentar 3 ideas y “200 metros” ganó la votación como objetivo que incluso podría ver la luz una vez terminados mis estudios. Y creo que la idea detrás del proyecto inicial superó las aulas de clase hasta convertirse precisamente en mi primera película como director de cine porque su contenido está basado en historias reales. Es además un proyecto que trabajé desde el corazón y que tiene un importante significado a nivel personal ya que muestra una realidad muy dura, una realidad que necesitaba exponer y que continúa.

    El muro sigue allí y las familias aún están separadas, al otro lado de la barrera.

    Es muy fuerte ser físicamente separado y desconectado de tu familia cuando eres niño y es algo que me perturba hasta el día de hoy. Y en mi vida son varios los momentos dolorosos que tuve que enfrentar justamente debido a la presencia del muro.

    Recuerdo una ocasión en la que me enteré que mi abuelo había fallecido mientras nos interrogaban en un puesto de control militar israelí. Mi familia me había dicho que íbamos a visitar a mi abuelo, pero cuando el soldado se negaba a dejarnos pasar, mi hermano se vio en la necesidad de mostrar el certificado de defunción, lo que logró mover por un poco de “humanidad” en aquel soldado quien nos permitió pasar para poder despedirnos de mi abuelo.

    Recuerdo cuando mi abuela estaba falleciendo y nos otorgaron un permiso de 8 horas para poder despedirnos de ella…es algo surreal. Es decir, somos la población autóctona y no pude estar con ella en sus últimos momentos. Y éstas son apenas mis historias, las de una persona. Imagínate esto extrapolado a todos quienes vivimos bajo ocupación.

    Son esas historias las que me empujaron a pesar de los obstáculos. Esto es lo que me inspiró y me inspira a seguir.

    • ¿Cuáles fueron los principales obstáculos para sacar a la luz “200 metros”?

    Uno de los retos más grandes fue el financiamiento de la película. Junto a mi productor nos llevó del 2014 al 2019 el conseguir los fondos ya sea del sector privado, fondos de arte y cinematográficos y demás para poder rodar la película. A nivel local fue muy difícil conseguir fondos y en general es así en el ámbito cinematográfico palestino lo que realmente es una pena. Es decir, tenemos una causa que debemos comunicar al mundo, tenemos historias que contar, pero no hay un colectivo u organización que trabaje para el financiamiento de nuestro cine. Creo que el reto también se debió a que era mi primera vez dirigiendo una película, lo que para muchos ponía en duda mis capacidades.

    En cuanto a la filmación en sí misma estuvo también llena de retos, estrés y mucha adrenalina porque lo hicimos en locaciones reales – junto al Muro, puestos de control, torres de vigilancia y demás -. Al ser zonas bajo control militar israelí tuvimos que rodar la película de forma muy ingeniosa y rápida. Fueron escenas arduamente planeadas y que contaron con un equipo muy acotado a fin de no llamar la atención. Y este tipo de retos además de alargar el rodaje, incrementa los costos de producción.

    • A pesar de todos los inconvenientes y obstáculos a los que los productores, actores y directores se enfrentan, ha habido un incremento en cuanto a la oferta de cine palestino ¿Estarías de acuerdo con esto?

    Sí, absolutamente. Hay una nueva generación que está tomando protagonismo en la narrativa respecto de lo que pasa en Palestina y eso se ve traducido también en el cine con directores como Arab y Tarazan Nasser y Muayad Alayan, etc.

    Creo que también se trata de nuevos directores que quieren contar historias sobre Palestina desde una perspectiva diferente. Uno de los comentarios que más aprecié lo obtuve de una periodista palestina de la Agencia France24, quien me dijo que finalmente veía un film sobre Cisjordania y cuyos personajes son palestinos cisjordanos. Y eso es justamente lo que trato: mantener genuino aquello que quiero mostrar. Eso va de la mano de la ubicación, el dialecto, las personas que forman parte del elenco y en general de todo el proyecto.

    • ¿Qué opinas del BDS y su aplicación en el ámbito cultural?

    Es una gran pregunta. Me encantaría que mi película sea vista por audiencia israelí porque creo que las historias detrás de personas reales pueden cambiar lo que otros piensan o creen saber – el mostrar lo que realmente sucede-. Y prueba de ello fue la gran acogida en redes sociales que hubo en respuesta a la cobertura de los ataques contra Gaza del pasado mes de mayo, ¿por qué? Porque eran personas reales contando historias reales.

    En cuanto al BDS, aprecio todo lo que han hecho desde que se inició este movimiento y si me piden que, como palestino, boicotee culturalmente a Israel, no me voy a negar. A pesar de ello, me gustaría que mi película sea vista por israelíes.

    • Ameen, como un director de cine joven que ha enfrentado obstáculos tanto desde lo personal como desde el hecho mismo de hacer una película ¿cuál es el mensaje que te hubiera gustado escuchar cuando iniciaste tu carrera?

    Mi mensaje es que si realmente tienes una pasión, por lo que sea no solo cine, debes preservar la llama de esa pasión. Lo más probable es que al inicio no obtengas ningún resultado, pero lo importante es perseverar. Yo, por ejemplo, tuve que tomar distintos caminos hasta llegar a mi objetivo de estudiar cine.  Y sigue siendo un camino duro.

    Somos una comunidad que está creciendo poco a poco, y espero que en un futuro cercano tengamos una verdadera industria cinematográfica.

    Este es un camino muy duro. Es muy difícil hacer de esta carrera un sustento. Para ello, uno debe ser recursivo y buscar proyectos adicionales como free lance que le permitan a uno tener una fuente de ingresos relativamente estable.

    No es una decisión fácil, pero cuando ves los frutos de tu trabajo y notas que el mensaje que querías emitir está llegando a tantos y diferentes lugares, y que realmente está teniendo un impacto y creando conciencia acerca de lo que pasa en Palestina, sabes que todo valió la pena.

  • Palestina a través del Arte Contemporáneo: entrevista al grupo musical Diáspora Trio

    Palestina a través del Arte Contemporáneo: entrevista al grupo musical Diáspora Trio

    20 de julio de 2021

    Preguntas: Mariano Ali, Coordinación de Cultura, Embajada del Estado de Palestina en Argentina

    1. ¿Cuándo, dónde y por qué nace esta agrupación? ¿Quiénes la integran?

    “Diáspora Trío” comienza el año 2015 con el propósito de recuperar el legado musical traído por las primeras inmigraciones de las familias palestinas, sirias, libanesas, jordanas, egipcias y del mundo árabe en general.

    Durante los últimos 6 años concretamos importantes logros. A través de la mezcla de sonidos occidentales cercanos al Rock, logramos acercar a sus raícesa aquellas nuevas generaciones de  familias chileno-árabes sin arraigo a nuestras tradiciones y desvinculadas de la causa.

    Conformamos la agrupación: Víctor Mahana Nassar, Karim Hodali Sedan y Christian Jamasmie Pallerano.

    • Hablemos del grupo. ¿Cuál es el significado de su nombre?

    El nombre Diáspora Trío nace con nuestro primer disco en árabe titulado Shatat (dispersos). Así  nos presentamos en nuestras actuaciones en Palestina durante la gira de 2019. La palabra la elegimos pensando en su significado: la dispersión de un pueblo. Esta palabra no le pertenece a los judíos sino a todos los pueblos que por diferentes motivos han tenido que salir de su patria. Hoy en día el pueblo palestino vive en una diáspora constante  por las razones que ya todos conocemos.

    https://www.youtube.com/watch?v=p4vfTgIzZGg

    Palestina a través del Arte Contemporáneo: grupo musical «Diáspora Trio»
    •  ¿Qué valores tratan de trasmitir con su música?

    Principalmente  el rescate de las tradiciones folclóricas del Mundo Árabe, fortalecer la Causa Palestina a través de la música, difundir nuestra cultura y reconquistar las miles de familias que se han alejado de temas concernientes a su origen árabe.

    • ¿De qué manera consideran que contribuyen a la lucha que libra el pueblo palestino por su independencia?

    Dentro de nuestro repertorio tenemos temas relacionados con la causa y hemos logrado una fuerte presencia en el ámbito musical local, donde justamente transmitimos el mensaje de la recuperación de Palestina, creamos conciencia sobre lo que pasa y la realidad palestina.

    En la música no todo es fiesta, es un canal directo de información para cada persona que nos escucha o participa de nuestros eventos.

    • ¿Qué proyectos están desarrollando en la actualidad?

    Al momento estamos desarrollando nuestro segundo disco con 8 canciones y en el que destaca la canción de la Barra de Club Deportivo Palestino que en 2020 cumplió 100 años de trayectoria. Además, con la autorización del afamado y prestigioso grupo musical “Los Jaivas” incluimos la versión en árabe de la canción “Todos Juntos”.

    Dichas grabaciones las realizamos en cooperación y participación de músicos y profesores del Conservatorio Edward Said: Tamer Al-Sahouri, Wassim Qassis, Ziad Hilal, en medio de la pandemia.

    • ¿Se escuchan sus producciones en Palestina?¿Han realizado alguna presentación en Palestina?

    Sí, se escuchan, y hemos tenidos participación en programas radiales que han transmitido nuestra música.

    El año 2019 realizamos una gira por Palestina junto con músicos, profesores y alumnos del Conservatorio Edward Said. Se destacan nuestras presentaciones en Jerusalén, Belén, Ramallah, Beit Sahur, entre otras. Con mucha honestidad te puedo  comentar que, a pesar de todo, en Palestina la alegría y la música no se han perdido y muestra de ello es que hubo muchas ocasiones en las que cantamos en taxis junto a los hermanos que desempeñan esta labor, en furgones de transporte público, etc… Creo que esta convivencia con nuestro pueblo fue una tremenda experiencia.

    Uno ama la música a través de los palestinos.

    •  ¿Qué rol creen que deben desempeñar las y los artistas de la diáspora palestina y sus descendientes a favor de la causa palestina?

    Difundir la causa, enseñar la música y la cultura, actuar en cuanto escenario te pida una participación  que sea a favor de Palestina y agrupar la mayor cantidad de personas a través de nuestro pueblo y su lucha. Respirar, vivir y morir con Palestina. En cada uno de nosotros debe estar la Patria añorada, en cada sueño el pueblo recuperado.

    •  ¿Cuál consideran que ha sido el rol del arte palestino en más de 7 décadas de ocupación?

    El arte palestino ha motivado distintas generaciones: a la que pertenezco, a las de mis hijos y las que vendrán.  Todas las personas que llegan a conocer el arte palestino se enamoran de nuestra cultura y  gente.

    • ¿Han sido censurados en América Latina o en Palestina por reivindicar la identidad palestina?

    Aún no. En cualquier momento puede pasar; no hay que olvidar que todo lo que le moleste al sionismo es censurado… todo lo que muestre la verdad de la historia es ocultado.

    Fuente: Embajada del Estado de Palestina en Argentina

  • Palestina a través del Arte Contemporáneo: entrevista a Jowan Safadi

    Palestina a través del Arte Contemporáneo: entrevista a Jowan Safadi

    07 de Junio de 2021

    ¿Cuál fue tu inspiración para convertirte en músico y cantante?

    Pasé largos períodos de tiempo en soledad y, por lo mismo, siempre quise que el tiempo conmigo fuera de calidad. Así, de pequeño empecé a experimentar con diferentes tipos de arte. Dibujaba y también escribía poesía y prosa, pero creo que fue un concierto acústico (unplugged) de Nirvana el que fungió como el detonante que me llevó a la guitarra y el tratar de hacer música. Fue un concierto que surgió justamente cuando me inicié en la música y era transmitido repetidamente en MTV.

    Me fascinó la simpleza de la interpretación, que a la vez era tan honesta y conmovedora, y pensé que yo podía hacer lo mismo.

    https://youtu.be/UW954Ai8quA
    Palestina a través del Arte Contemporáneo: Jowan Safadi

    Tu música es particularmente conocida por tener determinado contenido sociopolítico. ¿De qué manera crees que la música puede contribuir a la sociedad?

    Considero que la música tiene el potencial de maximizar el impacto de cualquier mensaje, siempre que sea entregado de una forma correcta. El mensaje puede ser difundido más rápidamente y con mayor fuerza.

    En momentos como el actual, en los que existe un choque de narrativas y guerra contra la concientización, la música con contenido reflexivo juega un rol importante en el apoyo a la causa de un artista.

    La música brinda además esperanza y puede ser un método de escape, dos elementos ampliamente necesitados en nuestra región.

    ¿Dirías que tu identidad palestina ha tenido alguna influencia en el desarrollo de tu carrera, específicamente como parte de los 1.8 millones de palestinos viviendo en el actual Estado de Israel?

    Sin duda. Nadie puede vivir en Palestina y no sentirse afectado por los aconteceres. Nuestra realidad nos afecta, ya sea a nivel colectivo o individual. Estamos sujetos a luchar constantemente con  episodios y eventos que desencadenan una serie de sensaciones y sentimientos. A menudo nos sentimos impotentes y solos, inmersos entre la ira, la tristeza y la frustración y es ahí en donde, para mí, la música surge.

    ¿Cuál consideras que es la relevancia del arte en las luchas sociopolíticas?

    El arte dice lo que los artículos de opinión no pueden. Dicho esto, hoy en día las personas están constantemente expuestas a información, opiniones y debates sobre diferentes asuntos sociales y políticos, lo que me lleva a preguntarme hasta qué punto el arte puede, aún, funcionar como una expresión de las realidades que atraviesa una sociedad e inspirar a las personas a tomar conciencia y actuar; o si, por el contrario, existe una sobredosis de todo ello y el arte sirve, entonces, como escape.

    Mi experiencia me demuestra que no importa cuán distanciada crees que la población esté de la música protesta, siempre te sorprenden por la utilidad que encuentran en ella – la música protesta – en tiempos de necesidad.

    Parte de tu vida se muestran en el cortometraje “Namrud, el problemático”. ¿Podrías contarnos un poco sobre el cortometraje y los objetivos detrás de su elaboración?

    El cortometraje muestra mi vida y música durante el período 2014-2016. Durante esos años el Director austriaco Fernando Romero me acompañó, junto a mi hijo y mi banda musical en un viaje que busca exponer la vida de artistas y las diferentes luchas que atravesamos los palestinos de las áreas de 1948, o lo que la mayoría de occidentales llamarían Israel.

    A medida que avanzaba la producción del film, la temática se esclarecía: el romper tabúes sociales y políticos es una constante en mi trabajo.

    El film documenta el proceso de romper con otro tabú: el cantar en hebreo, algo a lo que siempre me opuse, al igual que la gran mayoría de palestinos. Y sin embargo ahí estaba haciéndolo, sabiendo que así podía tener un impacto mayor

    ¿Cuál crees que ha sido el rol de los palestinos que actualmente viven en lo que constituye Israel, en la lucha por la liberación y justicia palestinas?

    El objetivo de nuestros colonizadores es el desaparecernos y, por tanto, nuestro principal rol es el de conformar una resistencia.

    No estoy seguro de poder o tener que decirles a las personas qué hacer. Lo que sí puedo hacer es recordar a los palestinos que viven en lo que hoy constituye Israel, que también son palestinos que enfrentamos las tantas prácticas y crímenes del mismo sistema de apartheid que enfrentan nuestros hermanos palestinos en todo lado. Yo no veo fronteras o diferencias que nos distinguen. Nuestra lucha no puede ser divorciada de su causa principal: la libertad. Tenemos que hacer todo lo que está en nuestro poder para conjugar la lucha por la igualdad en derechos civiles para todos los ciudadanos palestinos de Israel, con la lucha por la liberación de los palestinos bajo ocupación.

  • Palestina a través del Arte Contemporáneo: entrevista a Nizar Rohana, Músico

    Palestina a través del Arte Contemporáneo: entrevista a Nizar Rohana, Músico

    *Nizar es uno de los más de 1.9 millones de palestinos de la
    Palestina histórica (actual Estado de Israel).

    08 de febrero de 2021

    Tus padres tienen una relación muy estrecha con el mundo de la música, ¿jugaron un papel importante a la hora de encontrar tu vocación?

    Sí. Mis padres aman la música y crecí en un ambiente musical. Mi padre tocaba en cualquier ocasión festiva y mi madre lo hacía con él. Mi padre tocaba el laúd y el violín y mi madre tocaba pequeños instrumentos de percusión. Por supuesto, mi camino en la música empieza gracias a mis padres.

    Desde que nací tuve una exposición altísima a la música. Y, además, ellos siguen apoyándome hasta este momento. Para explicar mi carrera musical es fundamental el papel que tuvieron mis padres cuando yo era pequeño.

    Como palestino, ¿qué dificultades has encontrado para desarrollar tu carrera en Israel?

    Es muy complejo porque hay demasiadas dimensiones. La más obvia es la situación política, creo que la música está muy politizada. Además, los recursos para los artistas palestinos son prácticamente inexistentes, el apoyo también es muy pequeño. También está el hecho de que estamos aislados de nuestra tierra natal.

    ¿Qué efecto ha tenido esto en tu desarrollo personal y musical?

    Yo diría que no es un efecto directo, pero, por supuesto, cada artista tiene que encontrar la mejor atmósfera posible para crear música.

    Desde que soy profesional he estado viajando alrededor del mundo y me he encontrado con distintos públicos. Tengo la audiencia árabe-palestina, la audiencia europea… En algún punto, cuando yo estoy en Palestina me hago preguntas sobre mis públicos, mis recursos, mis posibilidades para actuar… Y la verdad es que aquí las posibilidades son muy limitadas. Parte de mi decisión de vivir en el extranjero tiene que ver con tener una mejor atmosfera para crecer como músico.

    El laúd es un instrumento profundamente integrado en la cultura árabe y palestina, ¿qué significa este vínculo tradicional para ti?

    No solo en la tradición árabe, sino que también podemos encontrarlo en otras culturas: en Turquía, en Irán y en el norte de África.

    Es un instrumento realmente histórico, tiene el apodo de ‘el rey de los instrumentos’ y esto me da mucha responsabilidad con el instrumento y con la música.

    Este vínculo es un sentimiento, la historia tradicional, el peso del instrumento… tú formas parte de todo ello, yo soy parte de ello, parte de su música, por eso siento que tengo una gran responsabilidad.

    ¿Cómo es la evolución desde la base tradicional del laúd hasta las composiciones actuales?

    Lo que yo intento hacer es ver la tradición y tratar de extenderla. Yo no toco música tradicional, hago la música como creo que debe ser tocada o como mi voz siente que debe cantarla.

    Para mí es muy importante siempre tener una conexión entre lo tradicional y lo “contemporáneo”. Quizás la palabra contemporáneo es un poco confusa porque puede parecer algo raro o diferente, pero no es así. Yo intento hacer música que pueda llegar a todo el mundo, que sea accesible, que la gente disfrute al escucharla.

    ¿Qué opinas de las nuevas formas de música, crees que pueden acercar la música tradicional a los jóvenes?

    Creo que la música “antigua” no es la elección natural de los jóvenes a la hora de escuchar música. Hoy en día con Internet, Youtube, Spotify, hay demasiada música y demasiada información que la juventud absorbe y creo que para mí, como artista, es muy importante ser accesible a la juventud.

    Creo que la música que intento llevar y acercar a la juventud proviene de la tradición del laúd y de la música clásica tradicional árabe, a la vez que intento permanecer en contacto con la música árabe alternativa y la música comercial porque mi audiencia también escucha música comercial, como es natural.

    Llegar a los jóvenes como audiencia a través de la música no es una tarea fácil, pero creo que una vez que has tenido un encuentro con los jóvenes, en un concierto mío por ejemplo y nos divertimos, ya no encuentran mi música extraña.

    Como artista palestino, ¿Cuál es la diferencia entre trabajar en el extranjero y trabajar en tu tierranatal?

    Hay dos tipos de audiencia, para mí es muy importante acercar la música a los jóvenes para que forme parte de la escena palestina y acercar también la música a la audiencia europea. Para ser honesto, entiendo que para la audiencia europea, ésta no es la música habitual que suele escuchar.

    Es muy importante para mí acompañar mi voz con el laúd integrado en la escena palestina. Me gusta contemplar mi música como una extensión de mi tradición y origen. No quiero ser un artista que llegue a Europa y cambie de estilo musical. En Europa, por ejemplo, hay una gran variedad de música procedente de diversos orígenes y diferentes niveles.

    Desde mi criterio, mi tradición musical y los nuevos encuentros musicales, he tenido la oportunidad de conocer a músicos de distintos niveles y siempre llego a la conclusión de que puedo crear algo nuevo con ellos, pero mi tradición y origen están siempre muy presentes.

    ¿Cuál es la reacción del público y la interacción que tienen contigo al saber que eres palestino?

    La reacción es realmente buena y positiva. Afortunadamente, mi audiencia disfruta mi música, lo que me hace muy feliz.

    Culturalmente, soy palestino y me gusta que las cosas sean un poco diferentes. Intento mantener al margen mi nacionalidad y mi origen al ser una cuestión un poco delicada.

    No me gusta que me califiquen como “artista palestino” porque quiero que la gente me juzgue por mi música y no por mi origen o mi país de procedencia.

    La cultura siempre ha sido una palanca para los movimientos políticos y sociales; ¿cree usted que su música y la de otros artistas palestinos puede ser de ayuda para construir puentes entre las civilizaciones y los pueblos?

    La occidentalización ya forma parte de la cultura árabe desde hace muchos años. Así que, de cierto modo, la cultura árabe recorrió una larga distancia hacia el oeste. No estoy acusando a Occidente de nada, pero para decirlo de otro modo, los puentes están ahí, sólo tenemos que cruzarlos.

    Fuente: Embajada del Estado de Palestina en Argentina