Categoría: Palestina a través del arte contemporáneo

  • Palestina a través del Arte Contemporáneo: entrevista a Dana Dajani – actriz, poeta e intérprete

    Palestina a través del Arte Contemporáneo: entrevista a Dana Dajani – actriz, poeta e intérprete

    11 de enero de 2021

    1.- Dana, como artista y mujer palestina, ¿Cuál crees que es tu papel en la lucha por la observancia a los derechos inalienables del pueblo palestino y su independencia?

    Creo, primero como ser humano y luego como palestina, pero sobre todo como ser humano, que mis valores son libertad, justicia e independencia para todos. Y para que todo ello exista en el mundo, debe existir también para el pueblo palestino.

    Como poeta, uso el lenguaje para darle forma a mi identidad; para contar historias… para llamar la atención, concientizar, celebrar, ayudarnos a lamentar y llorar la tragedia que hemos padecido… para revisar y recordar épocas pasadas y soñar sobre nuevas formas y construir puentes. Ése considero que es el rol del artista.

    https://youtu.be/FUZ8xbuJdpU

    2.- ¿Cómo ves el nexo entre identidad y herencia cultural?

    La cultura nos ha sido transmitida por nuestros ancestros. Nuestras canciones, los poemas, danzas, el dabke (baile folclórico), nuestra comida, el arte, el tatriz (bordado)… todo eso mantiene a Palestina viva en nosotros. Y todo ello nos ancla – a través de la imagen, sensaciones, rituales-, a nuestros ancestros y a la época de nuestros ancestros en esa tierra.

    Siento que nuestra cultura es una manera de trascender y mantener vivas muestras de orgullo del lugar que venimos, así como la conexión que mana de Palestina desde hace generaciones.

    3.- ¿Cuál crees que es la principal responsabilidad que tenemos como palestinos de la diáspora?

    Mi identidad palestina no me fue entregada. Tuve que recorrer un camino hacia ella.

    Como tercera generación palestina en la diáspora, tuve que encontrar mi camino de regreso a Palestina. A veces escuchamos el uso de la referencia “hijos de tercera cultura” y me siento identificada. Nací en un lugar, me crie en otro y me mudé a otro, y me sentía más conectada con el planeta que con un lugar determinado. Era una expatriada árabe-estadounidense. Y creo que ésa es la principal responsabilidad de los palestinos en la diáspora o de cualquier persona en la diáspora: aferrarte a tus raíces, transmitirlas.

    Buscar asimilación en nuevos países es una forma de integración y encontrar sentido de pertenencia y unidad y eso es bueno, pero no hay que negarse un pasado, una historia y herencia. Por el contrario, ser la persona que construya puentes, un embajador de Palestina.

    Siéntete orgulloso.

    Ésa es la responsabilidad de los palestinos en la diáspora, el sentirse orgullosos de sus raíces y compartirlo con el mundo.

    4.- Como defensora de los derechos palestinos, ¿has sido censurada? De ser así, ¿cómo?

    ¿Qué es la censura? Es alguien queriendo influir o controlar lo que dices y cómo lo dices, y viene de todos lados. Con mi último poema, “Elijo ser palestina”, tuve excelentes reacciones. Pero siempre hay quien cuestiona mi palestinidad por no hablar árabe o no usar el niqab (velo).

    La censura es algo constante que viene de dentro y de fuera. Incluso con “Cartas de amor desde Palestina”, pese a que lo considero una pieza compasiva que evoca la historia de una abuela que clama justicia, tuve también respuestas agresivas de personas respecto a lo que debería o no decir.

    Con el vídeo “La verdad sobre Cisjordania”, cuando el entonces ministro israelí Danny Ayalon respondió a nuestro vídeo, tuve amenazas de muerte de parte de israelíes y judeo-estadounidenses. Fui acosada y perseguida virtualmente en repetidas ocasiones y eso realmente me asustó. El miedo es un silenciador muy poderoso.

    Hay niveles de presión y censura que llegan de manera interna y externa. Se requiere coraje para decir la verdad y para compartir y hacer eco de lo que crees.

    5.- “Cartas de amor desde Palestina” es una de tus obras más famosas. ¿Recuerdas el contexto en el cual la escribiste o qué te llevó a hacerlo?

    Lo escribí en el 2012, tras ser invitada a interpretar un poema en un evento del Club Rotario de Jumeirah para recaudar fondos destinados a un proyecto en Palestina.

    No tenía preparado nada que quisiera compartir, así que empecé a escribir. Tras 2-3 semanas me di cuenta de que mi experiencia en Palestina era limitada. Mi última visita había sido en 1996 y pensé, “no puedo escribir como yo, Dana”. Así que recurrí a mi perfil teatral a través de la interpretación de la hajjeh (abuelita).

    Mientras leía el poema en las pruebas de sonido, alguien me dijo que era un poco agresivo, y que interpretara algo distinto. Cualquier cosa.

    Rompí el papel, lo boté y me olvidé del poema. En 2013, durante una visita en Palestina con un grupo de personas plantamos un árbol en conmemoración al Día de la Tierra y recorrimos toda Palestina. Y Hanan, una documentalista de Deir Dibwan, me preguntó si tenía material para hacer un vídeo y le conté del poema. Lo recité y le encantó y me hizo recitarlo a cada persona que conocíamos en Palestina durante 2 semanas.

    Durante ese tiempo finalmente me sumergí en el personaje de la abuelita, lo recitaba con su voz, no la mía.

    6.- ¿Cuál consideras ha sido el rol del arte palestino en resistir más de 7 décadas de ocupación?

    La resiliencia es un valor importante para mí y en mi enfoque como artista. Mis primeros 10 años en la industria artística trabajé bajo el marco de un manifiesto que desarrollé llamado “El Proyecto del Espíritu Humano”. Fue un esquema que señalaba que mi objetivo como creativa y en el desarrollo de contenidos es hacer hincapié en la resiliencia del espíritu humano y el transmitir que nuestras similitudes son más que las diferencias que creemos que existen. Esto se convirtió en mi guía moral como actriz y en cuanto al arte que quiero realizar.

    Mostrar la resiliencia palestina y la del espíritu humano ha sido uno de los enfoques de mi carrera.

    Considero que la resiliencia es tener la habilidad de recuperarnos sin importar el golpe. Es nuestra habilidad de permanecer de pie. En nuestro interior, la resiliencia es la habilidad de mantener la frente en alto al denunciar injusticias. Es el enfrentar y desafiar la barbarie con dignidad. Ése es el espíritu del pueblo palestino.

    Como dice Rafeef Ziadeh, “nosotros enseñamos vida” y esto viene en distintas formas: arte, pintura, escultura, música, danza, teatro, etc.

    7.- ¿Crees que “Orientalismo” escrito por Edward Said tuvo algún impacto en ti?

    Definitivamente. Creo que fue un elemento motivador en mi búsqueda de una auto-representación auténtica. Como actriz tuve claro desde el inicio que no quería interpretar personajes que no representan el Medio Oriente y el Islam que conozco y mis experiencias. He recibido y leído una serie de guiones en los que la protagonista es la hija sumisa liberada y hecha mujer por el hombre occidental que viene a traer paz al Medio Oriente; o la esposa terrorista; o la refugiada que se interpone en el medio de una pareja europea.

    El orientalismo está muy vigente, por ejemplo cuando permitimos que Occidente nos retrate y represente o creamos, a través de su retórica, e interpretamos el papel del exótico, villano o inferior…

    Prefiero escribir mis propios roles, descolonizar mi imaginación y crear mis propios personajes y oportunidades. Si ello implica no participar en películas de Hollywood, está bien, que así sea.

    Trato de evaluar mis opciones a fin de evitar que usen mi voz e imagen para perpetuar estereotipos negativos o un sesgo despectivo.

    8.- ¿Qué le dirías a todos los palestinos que están perdiendo la fe, la esperanza respecto a la descolonización de Palestina? ¿Qué sigue?

    La esperanza es la memoria del futuro.

    La voz del pueblo árabe no fue escuchada con el “Acuerdo del Siglo” así como tampoco lo fue en la colonización franco-inglesa de Bilad Al-Sham (el Levante), Sykes-Picot y demás.

    Si buscamos ir más allá de la impotencia surgida de las revueltas de la Primavera Árabe hacia un verano árabe, hacia una verdadera evolución que exceda la revolución, debemos alcanzar una visión colectiva de los pueblos árabes, porque somos muchos pueblos árabes. Debe haber una visión amplia de la región e inclusiva de todas las realidades, incluyendo la israelí. Pero ningún pueblo debe aceptar un “acuerdo” sin estar totalmente representado en la mesa de negociaciones. Todas las partes, tribus, comunidades cuyo destino se verá afectado por una determinada decisión, sea cual sea su forma, deben estar presentes para negociar en virtud de sus derechos e intereses y llegar a un acuerdo justo. Para mí eso es justicia y es la única forma de llegar a un acuerdo justo. De otro forma, lo dudo.

    Creo que si logramos una visión, tendremos todo. Con ello reitero: la fe es la memoria del futuro.

    https://youtu.be/VSoO5oJwAos

    Fuente: Embajada del Estado de Palestina en la República Argentina

  • Palestina a través del Arte Contemporáneo: entrevista a Malak Mattar

    Palestina a través del Arte Contemporáneo: entrevista a Malak Mattar

    16 de noviembre de 2020

    https://www.youtube.com/watch?v=Qo5_7d0SPpo&feature=youtu.be

    ¿Podrías contarnos un poco acerca de ti?

    Soy una pintora palestina. En 1948 mis abuelos fueron expulsados forzosamente hacia la Franja de Gaza, donde nací y crecí.

    A mis 14 años experimenté la tercera guerra en Gaza y empecé a pintar durante los 51 días que duró la incursión militar.

    ¿Cómo empecé? Mi tío, un reconocido pintor palestino tuvo influencia en mí, no obstante fueron los sentimientos de temor, ansiedad y terror los que me llevaron a refugiarme en la pintura como una forma de soportar días sin electricidad y a la espera de que todo termine.

    El momento que empecé a pintar olvidé lo que pasaba en el exterior, y me enfoqué en pintar y producir más.

    Luego, tras estudiar un poco acerca de arte, me encontré con la “terapia del arte” que explica lo que viví y sentí hace 6 años.

    Un año después, tras expandir mis conocimientos y crear con diferentes técnicas de pintura, llevé a cabo mi primera exhibición de arte en la Franja de Gaza.

    Dado que por la guerra ése año Gaza obtuvo cobertura mediática internacional, mis obras atrajeron el interés por parte de medios que quisieron exponer también el lado social de los palestinos, y no únicamente el político.

    Ello ayudó a que más personas me conozcan y a captar la atención de personas en Europa, Estados Unidos; y también a tener más exhibiciones.

    A día de hoy he mostrado mis obras en al menos 60 muestras de arte.

    ¿Cuál consideras es la importancia del arte palestino?

    Tiene una influencia muy grande. Por ejemplo, tras la guerra de 2014 la importación de lienzos no estaba permitida en Gaza. Eso duró un tiempo considerable. Esto se debe a que el arte es poderoso, realmente representa a las voces palestinas y su lucha.

    Cualquier palestino viviendo en cualquier lugar tiene una lucha diferente.

    Diría que muchos artistas palestinos están comprometidos con la causa palestina. Eso hace que su trabajo sea muy potente.

    Como artista considero muy importante este compromiso ya que puedo mostrar mi propia lucha y la de quienes han perdido la vida y han sido asesinados durante las guerras y los ataques.

    Hay muchas obras de artistas palestinos que fueron censuradas en Europa justamente por considerarlas “hostiles” hacia la ocupación israelí. Por ejemplo una muestra del pintor Sliman Mansour fue forzada a cerrar.

    El arte palestino es muy intimidante para Israel dada la influencia que tiene a nivel mundial.

    Muchos turistas y extranjeros tienen una preconcepción de los palestinos como terroristas y de Israel como una democracia perfecta, y una vez conocen mi historia y mi arte, cambian su opinión.

    Es por eso que nuestra cultura es muy importante para nosotros palestinos, tiene mucha influencia.

    ¿Cómo se conecta tu arte con el proceso de liberación del pueblo palestino?

    Como artista siempre trato de mostrar el lado humano de la vida de los palestinos, mostrar que somos más que estadísticas. Tras la última guerra en Gaza todo alrededor eran números, cifras del número de muertos, número de personas que perdieron sus casas…todo eran números.

    A través de mi arte yo quiero mostrar el aspecto humano de nosotros como individuos con derecho a viajar, a tener a acceso a electricidad… sobre todo me enfoco en Gaza.

    He pintado sobre la escasez de electricidad, la ausencia de libertad, sobre las personas asesinadas y sus historias.

    No sé si es una forma de liberar a Palestina, pero es una forma de iluminar a personas que fueron educadas para creer que Israel es la única democracia en la región. Trato de enseñar la verdadera cara de los palestinos a través de nuestras historias.

    Nuestra liberación empieza por crear conciencia sobre lo que está pasando en Palestina, porque mientras más gente nos apoye, más presión hay sobre Israel.

    ¿Podrías hablarnos un poco acerca de la situación de las artes en Gaza y el resto de Palestina?

    Somos conocidos por ser cuna de artistas famosos. Durante los últimos 15-20 años, y sobre todo con el bloqueo sobre Gaza, hemos experimentado un fuerte surgimientos de artistas en varios ámbitos.

    Creo que las personas han empezado a usar el arte como una forma de expresarse, especialmente tras tres guerras y la cobertura mediática que ello ha traído.

    No obstante, ser artista es difícil ya que no tenemos una cultura de consumo de arte. Incluso para mi padre es difícil concebir la idea de comprar una obra de arte y es algo que debe cambiar. Por eso muchos artistas subsisten con otra fuente de trabajo.

    Existe mucho arte siendo producido desde Palestina, pero no existe una retribución hacia los artistas.

    Palestina tiene gran riqueza artística, existen galerías y otras muestras de arte en Ramallah y Belén, además, muchos palestinos muestran su arte en diferentes lugares del mundo.

    Es una fortuna el hecho de que las piezas de arte tengan mayor libertad de movimiento aunque los artistas palestinos no.

    Actualmente vives en Estambul. ¿Cómo crees que contribuyes a la lucha palestina a pesar de la distancia?

    Es una pregunta interesante ya que inicialmente pensé que iba a pasar mis días pintando la Mezquita Azul o la Torre Galata. No obstante, mi compromiso con Palestina y nuestra lucha se mantiene aún fuera de Gaza.

    Fue un cambio y una experiencia muy diferente ya que la Franja de Gaza es un espacio tan reducido que todos nos conocemos, mientras tanto aquí todos son desconocidos, ante lo cual he sentido mucha nostalgia a pesar de que en Gaza viví momentos muy difíciles e incluso padecí de depresión. Pero aún fuera no siento que abandoné mi hogar.

    Creo que el compromiso es el mismo, pero quizá lo que ha cambiado son los sentimientos. Ahora hay menos tristeza y tensión, siento alivio a pesar de que aún es difícil. Pero el compromiso es el mismo.

    Nosotros los palestinos, aún fuera del país, sentimos a Palestina dentro de nosotros.

    ¿Cuál es tu mensaje para la siguiente generación de pintores palestinos?

    Al saber cuánto ha influido mi obra en la visión de muchas personas hacia Palestina, les diría que Palestina debería estar siempre presente en sus pinturas, aun cuando no sea de forma explícita o clara, la lucha palestina debería estar representado de una u otra forma.

    Para nosotros los palestinos, el dar nuestro testimonio es un elemento muy poderoso ya que de una u otra forma son historias de lucha, resistencia y en algunos casos también de éxito a pesar de todo lo que hemos vivido.

    Diría: “ten a Palestina en tu corazón, habla de ella, cuenta sobre ella y nunca la olvides”.

    Fui a Estados Unidos para presentar mi trabajo en una exhibición en algunos museos palestinos y, desafortunadamente, fui testigo de cómo muchos palestinos dan la espalda a su país y no asisten a eventos relacionados con Palestina. Me entristece que seamos una comunidad diasporíca tan numerosa y aun así hayan muchos palestinos que ignoren las dificultades que enfrenta su país… es muy desafortunado.

    Fuente: Embajada del Estado de Palestina en Argentina

  • Palestina a través del arte contemporáneo: «El Realismo de Martín Di Girolamo»

    Palestina a través del arte contemporáneo: «El Realismo de Martín Di Girolamo»

    13 de octubre de 2020

    «El Realismo de Martín Di Girolamo «, una escena de la vida bajo ocupación en Palestina se muestra en Buenos Aires.

    https://youtu.be/laeLockVgRM

    Fuente: Embajada del Estado de Palestina en Argentina

  • Entrevista con la pintora palestina Dima Abughazale

    Entrevista con la pintora palestina Dima Abughazale

    09 de septiembre de 2020

    **Dima es una joven artista plástica palestina que actualmente vive en Chile.

    1.- Como artista, ¿Cuál considera que es la importancia del arte palestino, de cara a la lucha por su liberación e independencia?

    El Arte es una forma de expresión y comunicación, es una visualización de emociones, historia e imaginación. El Arte muestra lo que está más allá de una persona, su subconsciente y es una forma de conocerse a sí mismo. El arte es un vasto espacio, una vida sin fronteras, es una manera de liberar la mente de todas las normas y obstáculos, a dibujar una vida como fue, como es y cómo puede ser.
    Desde este punto, el arte muestra al ser humano con todo su ser. El palestino con su arte muestra su humanidad y lucha. A través del arte dibuja su historia, cultura y cómo puede ser su futuro.
    En términos simples: que él / ella merece la vida, merece tener un hogar.

    https://youtu.be/CdS58Fkhf2I

    2.- En línea con la pregunta anterior, ¿cómo cree que su arte se vincula con la lucha palestina?

    Personalmente, en mi arte se encuentra muchas partes de mi vida, emociones, expresiones que he vivido y que vincula todos los seres humanos en el mundo como, por ejemplo, el miedo, el amor, la maternidad, también la relación con mi tierra, su búsqueda, estar lejos de ella y el trauma de la ocupación.

    3.- Si bien usted nació en Palestina, al momento se encuentra lejos de su patria. ¿Considera usted que su arte, a pesar de la distancia geográfica, mantiene vivo el espíritu de lucha que caracteriza a los palestinos en la diáspora?

    Quizás en forma indirecta. Siempre está en mi subconsciencia, en mi relación personal con la tierra, la distancia…Tratando de encontrar el hogar que está perdido.

    4.- ¿Cuál considera que es su rol o cuáles son los objetivos detrás de sus piezas, como mujer palestina?

    No sé si tengo un objetivo directo. Creo que el arte te lleva sin objetivo a buscar de ti mismo las cosas que te caracterizan como ser humano. Eso, a su vez, te hace identificarte con otras personas con experiencias y emociones parecidas y también a que ellos se identifiquen contigo. Y cuando eso pasa, eres parte de su experiencia, se genera una conexión, empatía y pertenencia al mismo mundo.

    5.- Muchas han sido las mujeres palestinas que han liderado varios procesos de lucha tanto dentro como fuera de Palestina. ¿Se identifica con alguna de ellas o ha encontrado en alguna de ellas inspiración para sus obras? De ser así, ¿en quién y por qué?

    Creo que todas las mujeres son luchadoras en todo el mundo, las mujeres palestinas tienen doble lucha: la lucha para obtener sus derechos como mujeres y la otra lucha contra la ocupación israelí a su tierra.
    Las mujeres marginadas son las que más me inspiran, son las que dan en silencio, son fuertes y son las que construyen sus familias. En el caso de las mujeres palestinas, especialmente las refugiadas, las mujeres trabajaron muy duro para que sus familias sobrevivan al desplazamiento, vendieron sus joyas, comenzaron a coser, tejer y vender cosas para que su familia sobreviviera, además de las tareas domésticas.
    Me inspiró Othmana, fue una de mis pinturas para una refugiada palestina que nació en 1925 de Lifta – Jerusalén, fue desplazada por fuerza en 1948 al campo de refugiados de Qadoora en Ramallah. Luego falleció en 2017.

    6.- ¿Cuál cree que es el rol de la mujer palestina a día de hoy?

    Las mujeres palestinas tienen muchas responsabilidades y desafíos. Antes de la pandemia del coronavirus, tenían su lucha política y social. Tenían que preocuparse por el bloqueo de la ocupación, del bloqueo social y ahora, también, del coronavirus, ya que la mujer es la responsable de su familia en la casa.

    El bloqueo social en términos de asociación, discriminación, e igualdad además, tiene la carga diaria de la ocupación israelí y ahora el bloqueo por temas de salud y pandemia.

    7.- Como palestina que nació allá y que ahora vive en la diáspora, ¿qué mensaje le daría a artistas palestinas en Palestina, así como a aquellas que se encuentran fuera de su país natal?

    Que continúan floreciendo con su arte. El arte puede ser una herramienta de expresión muy poderosa, demuestra el patrimonio cultural, demuestra emociones y es muestra de humanidad. El arte conecta a personas de todo el mundo, es un lenguaje universal que une a las personas de todas partes.

    *Instagram: dima.abughazale.

      Facebook: https://m.facebook.com/dima.abughazale/?tsid=0.9428008688045066&source=result

    Fuente: Embajada del Estado de Palestina en Argentina

  • Palestina a través del arte contemporáneo:  LINA ABOJARADEH

    Palestina a través del arte contemporáneo: LINA ABOJARADEH

    13 de julio de 2020

    Lina Abojaradeh es una artista palestina autodidacta, refugiada en Jordania y originaria de Jaffa. A sus 26 años es graduada en arquitectura, escritora, artista y activista. Es amante de todas las formas de crear arte y se identifica como pionera del artivismo, concepto que se define como el activismo a través del arte.

    También es la fundadora de “Archismile”, una iniciativa social que emplea la reproducción artística como método de enseñanza en Jordania. El objetivo de este grupo de arquitectos y artistas es contribuir a hacer de la sociedad un lugar mejor, así como crear sonrisas en los rostros de las personas.

    P: ¿Qué te llevó a comenzar a pintar, aunque estudiases arquitectura? ¿Cuándo empezaste a pintar?

    R: Aunque nací en Jordania, mi familia se mudó a Estados Unidos cuando tenía 3 años. Vivimos en los EE.UU. y Canadá durante 10 años y luego regresamos a Jordania. Fue un cambio muy duro y me costó mucho adaptarme al idioma, la cultura y la gente. Desarrollé una terrible ansiedad social y no hablé con nadie durante un año. Para tener algo que hacer, decidí comprar un juego de acuarelas. La primera vez que pinté, sentí que todos los pensamientos negativos desaparecían. Era mi terapia, y parecía todo iba bien en el mundo cuando pintaba. A partir de ese momento buscaba paisajes preciosos para pintar. Cuanto más practicaba, mejor se me daba. Empecé a compartir mi trabajo artístico en Facebook y eso me ayudó a recuperar confianza y a ser más extrovertida socialmente.

    En décimo curso, un profesor vio mis pinturas y me mostró las de Tamam Al-Akhal, una artista palestina de Jaffa, la ciudad de donde provengo. Me conmovió tanto su obra, que transformó el modo en que veía el arte.

    Con ella descubrí que el arte podía contar historias, evocar emociones, y podía hacer que yo, la tercera generación de refugiados palestinos, me sintiera conectada a mi tierra. Entré en un concurso de arte palestino con mi primera pintura y gané. Desde ese momento, las reivindicaciones alimentan mi pasión por el arte, el hablar en contra de las injusticias de en derechos humanos y el contar historias importantes.

    P: ¿Te dedicas a la pintura de manera profesional?

    R: Siempre he tenido un trabajo a tiempo completo además del arte. Trabajé durante dos años en una ONG relacionada con la educación y el intercambio cultural. El año pasado cambié de carrera para trabajar como profesora de arte, a pesar de que en mi comunidad no está bien visto que un graduado en Ingeniería trabaje de eso.

    La mayor parte de mi arte viene del corazón, de lo que siento. Cuanto más leo sobre el sufrimiento en el mundo, más obligada me siento a compartir esas historias a través del arte.

    Dibujé a Aylan Al-Kurdi, el niño sirio refugiado ahogado en las costas de Turquía.

    La mayor parte de mi tiempo libre lo dedico al arte. Requiere de mucha dedicación y trabajo duro, muchas noches de insomnio, muchas discusiones con mis padres porque a veces ven que pongo casi todo (salud, relaciones sociales, trabajo) por detrás de mi arte, sin ninguna compensación monetaria.

    Últimamente he empezado a vender algunas de mis obras y estoy intentando impartir cursos de arte en línea. Así que estoy en camino de ser una artista profesional, pero es un largo viaje. Vivir en Jordania lo hace más difícil, porque la sociedad no valora el arte como algo importante. Las galerías de arte y las exposiciones son exclusivas para la clase alta.

    El arte para mí es una forma de vida, no solo una profesión. Si simplemente se tratara de hacer dinero, creo que habría perdido mi pasión hace mucho tiempo.

    P: ¿Crees que perteneces a un estilo artístico concreto? ¿Cómo lo definirías?

    R: Comencé pintando con acuarelas y tendía a ser más realista. Luego cuando empecé a usar colores acrílicos, mis obras tomaron un estilo más abstracto… Uso colores para transmitir emociones, pero siempre con siluetas abstractas. En los últimos años he combinado pintura en colores pastel en arte digital, especialmente en obras que reaccionan a acontecimientos.

    No estudié formalmente arte por lo que no tengo un conocimiento exhaustivo de todos los movimientos y estilos artísticos. En cierto modo, creo que eso hace que mi trabajo, especialmente en lo abstracto, sea único y no se limite a un estilo determinado.

    Siempre trato de encontrar medios creativos para captar la atención de la gente sobre las causas por las que pinto.

    He usado animación con arena, retratos de sal, arte corporal, presentaciones con pegamento y tiza. Trato de combinar mis otros talentos como producción cinematográfica y poesía para la narración de historias.

    P: ¿Qué mensaje tratas de transmitir con cada una de tus obras? ¿Qué sentimientos pretendes provocar?

    R: Cada una de mis obras transmite cosas diferentes. Mis caricaturas digitales señalan lo hipócrita que puede ser el mundo. Mis obras de arte abstracto y los vídeos fusionados con poesía son para conmover y contar historias humanas.

    Por encima de todo, mi objetivo es humanizar al “otro”.

    Recuerdo que, cuando estaba en el colegio en EE.UU., nos pidieron que representáramos a nuestro país. Me negué a elegir Palestina porque escuché a otros niños asociarla con terrorismo, así que elegí Jordania. Cuando regresé a Jordania, conocí a mi abuelo y escuché sus historias de Jaffa y de cómo fue expulsado de ella. Me prometí compartir esas historias humanas.

    Los medios de comunicación a menudo deshumanizan a los palestinos y los convierten en números, terroristas, morenos, gente salvaje que es diferente a quienes somos. Así que tenemos que contrarrestar eso mostrando a las madres y padres palestinos, sus hijos encarcelados, asesinados y discriminados.

    Ya seas de Palestina, Irak, Siria u otro lugar que sufre, todos somos humanos y nos conectamos con las emociones humanas básicas mucho más que con titulares mediáticos.

    P: ¿Qué representa para ti el arte palestino?

    R: Como lo menciono en mi poema «El sueño de Handala»:

    El arte de la resistencia

    Susurros.

    El sonido de los pies de los adoradores

    En los adoquines de Jerusalén,

    Que me salpica con la espuma

    De las olas de Haifa

    A través de la puntuación de Kanafani,

    Y la fragancia de los azahares

    En los espacios entre las palabras de Darwish.

    El arte tiene el poder de transportarnos a nuestra patria como nada más puede hacerlo. Es lo que conecta a una tercera generación de refugiados palestinos con su patria y su causa por un país libre.

    El arte palestino mantiene viva a Palestina en las futuras generaciones. Dicen que si visualizas tus sueños, es más probable que se hagan realidad. Por eso pinto Palestina, aunque nunca he puesto un pie en ella…La pintamos una y otra vez, y otra vez, como una oración, como una promesa, como un sueño que finalmente se hará realidad.

    P: ¿Has visto en alguna ocasión cómo tu arte era censurado?

    R: Me censuraron un vídeo en Youtube sobre Palestina por su contenido ‘inapropiado’. También es cierto que ciertas obras o palabras en mis publicaciones en Facebook reciban menos visibilidad que otras ya que si quiero promocionarlas, a veces son rechazadas debido a su contenido “inapropiado”. Mis obras de arte no rehúyen el derecho de los palestinos a la resistencia… y he tenido museos y organizadores de eventos que me han dicho que excluya las pinturas que transmiten resistencia física. Cuando pintábamos murales en Jordania a través de mi iniciativa Archismile, a menudo se nos advertía de que no pintáramos murales con contenido palestino.

    Cuando una obra de arte se vuelve viral, especialmente si está relacionada con Palestina, encuentro a sionistas enviando comentarios spam en mis redes sociales. He recibido mensajes muy odiosos llamándome «terrorista», «esclava» porque soy una musulmana que lleva hiyab. Recientemente, tras apoyar la campaña “Black Lives Matter” recibí comentarios y mensajes de personas racistas de EE.UU. con el mismo sentimiento de odio.

    P: ¿Cómo está la situación en Palestina para promover un arte reivindicativo, es decir, a favor de la lucha del pueblo palestino?

    R: No estoy segura de lo que quiere decir arte reivindicativo. Pero creo que no debemos rehuir el hecho de que el pueblo palestino se ha enfrentado a más de 72 años de opresión. Estamos colonizados y tenemos derecho a luchar por nuestro derecho a vivir, respirar, disfrutar de derechos humanos como cualquier persona digna. Eso no nos convierte en terroristas, de la misma manera en que los sudafricanos que resistieron al Apartheid no eran terroristas.

    Israel no respeta las resoluciones de la ONU ni las leyes internacionales. Esto se evidencia en las continuas violaciones de los derechos humanos, y en los más de 100 asentamientos ilegales construidos en Cisjordania.

    P: ¿Consideras que el arte en Palestina es una forma efectiva de denunciar la realidad y la lucha palestina?

    R: El arte es una forma de reclamar la historia y documentar las injusticias que ocurren en la actualidad. Es una manera de que los palestinos de todo el mundo se unan cuando ocurre algo trágico, como el asesinato de Iyad Al-Halaq, un joven autista.

    Ya sea para describir la realidad, la cultura y el patrimonio o el futuro de una Palestina libre, todo es importante para continuar nuestra lucha contra la colonización.

    P: ¿Qué opinas de la persecución que sufren los artistas en Palestina?

    R: Esto solo muestra lo influyente que es el arte como herramienta global, por lo que Israel siempre ha tratado de sofocar los programas de arte y a los artistas dentro de Palestina. Naji Al-Ali fue asesinado por el Mosad. Ghassan Kanafani también fue asesinado.

    A pesar de esta persecución, los artistas en las prisiones crean arte a partir de los materiales más simples. Los artistas palestinos fueron indudablemente pioneros del arte moderno en el Medio Oriente.

    En el acuerdo de «paz» que Trump ha presentado, mencionan específicamente que los materiales educativos deben cambiar. Quieren controlar la educación para poder controlar lo que la nueva generación de palestinos siente y piensa. Creo que el arte (literario, visual, audiovisual) es la herramienta más poderosa de la educación informal hoy en día.

    P: Hablemos de tu iniciativa Archismile ¿Cuál es su función o labor social más representativa?

    R: Creo que la mayor motivación para iniciar «Archismile» fue que quería contar mi experiencia con el arte a otros jóvenes en Jordania, especialmente jóvenes marginados. Sin el arte, no habría encontrado mi pasión, no habría superado mi ansiedad social, no habría conectado con mi identidad y no habría tenido el valor de desafiar al mundo y las expectativas sociales. A través del arte, esperaba que pudiéramos cambiar la situación de nuestras comunidades.

    Empezamos como un grupo de voluntarios, pintando murales en zonas marginales de Jordania (escuelas, hospitales, orfanatos, universidades, etc.). Ahora somos una iniciativa social que implementa programas de arte, dirigidos a jóvenes desatendidos, jóvenes con discapacidades y refugiados. Ayudamos a los jóvenes a adquirir habilidades esenciales como la planificación, el trabajo en equipo, la inteligencia emocional. Les ayudamos a expresarse y visualizar sus sueños.

    Hemos llegado a 15.000 jóvenes, realizado eventos de murales en más de 30 lugares y 7 gobernaciones y hemos diseñado 2 programas de arte que se están implementando en las escuelas públicas.

    P: Finalmente, dentro de tu extenso activismo artístico o “artivismo(arte+activismo), ¿qué lucha social dirías que podría definir tu arte?

    R: Comencé contando la historia de Palestina, luego de Siria e Irak y otros países desgarrados por la guerra en el Medio Oriente, hasta pintar por el Black Lives Matters.

    Mi arte aborda la islamofobia, la misoginia, el intervencionismo Occidental, el racismo, la ocupación. Y todos estos temas comparten una misma raíz, un mismo sistema de opresión: el imperialismo blanco.

    Es el mismo imperialismo que, de adolescente, me hizo despreciar mis orígenes palestinos y morenos. Fue lo que me hizo avergonzarme de caminar junto a mi madre porque llevaba un pañuelo en la cabeza y a menudo la insultaban.

    La supremacía blanca es una enfermedad incrustada en nuestra forma de pensar. Esta mentalidad debe cambiar a nivel mundial. Todos somos iguales, a pesar de nuestras diferencias. Todos deberíamos ser tratados como humanos con IGUAL valor. Si la gente realmente creyera esto, no permitiría que una tragedia como la guerra de Irak ocurriera, basada en una “guerra contra el terrorismo”. Si la gente realmente creyera esto, el mundo no se habría quedado parado durante 72 años de opresión del pueblo palestino.

    FB: Lina Abojaradeh Art

    Instagram: linaabart

    Youtube: lina abojaradeh

    Fuente: Embajada del Estado de Palestina en Argentina

  • Entrevista a Mahmoud Zayed, pintor palestino

    Entrevista a Mahmoud Zayed, pintor palestino

    “Mi pintura es una guerra contra todas las guerras, para hacer paz en el mundo, en la naturaleza y en mi. Pinto el sufrimiento y la esperanza de mi pueblo. Pinto acerca de mi vida como refugiado y el amor por mi país que no vi. Pintar es mi luz, mi oración y mi templo sagrado.”

    09 de junio de 2020

    Mahmoud es un pintor autodidacta palestino. Hijo de la Nakba palestina (la catástrofe), nació en la capital siria de Damasco como uno más de los cientos de miles de refugiados palestinos. A pesar de haberse formado en farmacología, su vida la dedicó al periodismo y el arte. Actualmente vive en Canadá.

    https://youtu.be/Z34c_M5uolM

    P: ¿Cuál consideras que es la importancia del arte palestino?

    R: El arte y la literatura son parte esencial de la vida del ser humano en cualquier sociedad, y el arte palestino no es la excepción. La vida, sociedad e identidad palestinas fueron amenazadas por el movimiento sionista que sostiene que no existió el pueblo palestino – en su mito de “una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra” -, y continúa tratando de borrar el nombre “Palestina” de la política, historia y geografía.

    Tras la Nakba de 1948, cerca de 1 millón de palestinos se convirtieron en refugiados en los países árabes vecinos. Los artistas y escritores palestinos entendieron esta peligrosa realidad y jugaron un rol importante en afirmar la identidad palestina, preservar la cultura y ser la voz de aquellos despojados de su tierra y libertad. Para ellos [artistas y escritores palestinos], fue claro que el crear equivale a existir al igual que existe nuestro pueblo, una civilización de miles de años con tradiciones y cultura.

    El crear es equivalente a resistir, y resistir es existir. Como el gran pionero y artista palestino Ismail Shammout dijo: es un arte de resistencia.

    El arte palestino fue, es y continuará siendo fundamental en la vida y la lucha por la liberación, justicia y la autodeterminación de su pueblo y el retorno de los refugiados. El arte y la literatura son las voces de la vida, la esperanza, el sufrimiento y las aspiraciones del pueblo palestino hacia el mundo.

    P: Mahmoud, ¿por qué pintas?

    R: Pinto para vivir, para tener un sentido…para sobrevivir.

    Pintar son mis alas que me llevan al futuro y al pasado. Pintar es mi largo viaje hacia lo más profundo de mi alma. Pintar es mi idioma, mi música, mi cine y mi verdadero yo. Pintar es mi historia y geografía, mi ciencia y superstición, mi alquimia y mi magia, mi biografía interna y mi diario. Pintar es una corriente proveniente de una fuente desconocida, de un archivo profundo de recuerdos. Pintar es una carrera entre mis herramientas y mis sueños en constante cambio.

    Yo pinto mi amor y mi alegría, mis sentimientos internos y el mundo exterior, mi risa y mis lágrimas. Pinto lo que sé y lo que no entiendo. Pinto desde el margen de la alucinación y la realidad. Pinto para vivir, para escapar de la muerte y para hacer mi mundo tolerable.

    Pinto para olvidar, para recordar, para respirar, y para mantener mi cabeza fuera del agua, para mostrar o escapar de la realidad. Mi pintura es una guerra contra todas las guerras, para hacer paz en el mundo, en la naturaleza y en mí. Pinto el sufrimiento y la esperanza de mi pueblo. Pinto acerca de mi vida como refugiado y el amor por mi país que no vi.

    Pintar es mi luz, mi oración y mi templo sagrado. Me abre el camino hacia el camino. Es mi amor hacia una determinada mujer, un niño y un amigo. Me enseña a amar a todo ser humano independientemente de su raza, religión o nacionalidad.

    Pintar es mi jardín del Edén, en el cual yo soy Adán y Eva, la serpiente y el creador. Es mi infierno y mi paraíso. Es mi plegaria y mi canción. Es mi música y mi grito, mi paz y mi guerra. Es mi herramienta para entender la vida y la muerte. Me ayuda a sobrevivir y encontrar la belleza en la fealdad, significado en lo insignificante y amor en el odio.


    P: ¿De qué manera se vincula su pintura con el proceso de liberación que impulsa el pueblo palestino?

    R:  Algunas de mis obras tratan cuestiones relacionadas con asuntos palestinos, a mi manera y estilo. Llevan un mensaje de esperanza y explican, de forma poética y simbólica, la lucha justa, el sufrimiento y la aspiración del pueblo palestino por justicia, paz y el derecho a vivir como una nación libre.

    Entre 1986 y 1990, expuse algunas de mis obras en una serie de exhibiciones organizadas por la Unión de Artistas Palestinos en Egipto, Túnez, Chipre, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos. Asimismo, en 1987, participé en una exhibición grupal organizada por la Asociación de Artistas por la Libertad de Expresión, junto con varios artistas palestinos e israelíes.

    Las obras fueron luego publicadas en un libro intitulado “Abajo con la Ocupación”.

    P: ¿En qué estilo pictórico ubica su arte?

    R: No empecé a pintar en base a un estilo o escuela de arte determinada. Tras años de experimentar, encontré mi propio estilo. No obstante, podría decirse que mis obras pertenecen al expresionismo y el simbolismo. Aunque principalmente figurativo, mi estilo tiene raíces en estilos de pintura árabe y oriental, sin casi ninguna dimensión de arte Occidental. Pinto desde mi imaginación, no desde la realidad. 

    P: Muchos artistas que denuncian la realidad y lucha palestina son sujeto de acciones de censura por parte de Israel. ¿Cuáles son algunos de los métodos usado por Israel para censurar su trabajo?

    R: A pesar de queIsrael ha querido eliminar el nombre “Palestina” de libros, geografía, política, memoria e incluso de la historia; artistas, pintores y escritores probaron lo opuesto a través de sus obras. Además, para su sorpresa [de Israel], en la década de los 60 una fuerte voz erupcionó cual volcán desde Israel a través de palestinos que se reclamaron como árabes palestinos dueños de esa tierra. Uno de ellos fue el gran Mahmoud Darwish, reconocido poeta palestino.

    Luego de 1967, con la ocupación israelí de Gaza, Cisjordania incluida Jerusalén, los artistas palestinos fueron sujetos de acoso y encarcelación, mientras que muchas galerías de arte fueron cerradas e incluso colores de la bandera palestina fueron censurados.

    Hoy en día, los artistas palestinos son más fuertes y son muchos más. Están presentes tanto en Palestina como en el resto del mundo. Muchos de ellos son reconocidos internacionalmente, lo que les permite alzar las voces de la resistencia y la lucha por la libertad.

    P: ¿Cuál es su mensaje a las nuevas generaciones de pintores palestinos?

    R: Siempre digo que no debemos imitar tendencias del arte mundial o tratar de emular el arte moderno y posmoderno. Es importante ser originales, creativos y usar nuestra imaginación.

    Pintar por Palestina es una maravillosa forma de llegar a nuestra gente, árabes y a quienes nos apoyan.

    Nuestro arte debería aspirar a conectar con la mente y el corazón de nuestro mundo.

    A la final, independientemente de lo que creemos y el estilo o escuela pictórico que sigamos, debemos aspirar a dar algo nuevo y ser una contribución para el arte mundial.

    Para conocer más sobre la vida y obra de este artista palestino, puedes ingresar a los siguientes link:

    https://www.facebook.com/m.f.zayed

    https://www.palestinemuseum.us/mahmoud-zayed-1

    Fuente: Embajada del Estado de Palestina en Argentina