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  • Olvídese de los Estados Unidos de Trump como Mediador del Medio Oriente

    Olvídese de los Estados Unidos de Trump como Mediador del Medio Oriente

    13 de febrero de 2018

    Es como si hubiésemos retrocedido en el tiempo, antes de Oslo, sin reconocer los compromisos dolorosos que los palestinos han hecho por la paz, incluido el reconocimiento de Israel y el intento de construir un estado en solo el 22 por ciento de la tierra en la histórica Palestina de 1948.

    En una reunión, les contamos a los enviados del presidente Trump qué importante es Jerusalén para Palestina. Si bien reconocemos y respetamos su profunda conexión con las tres principales religiones monoteístas, la ciudad también es el corazón de nuestro pueblo, musulmanes y cristianos, como nación. Por lo tanto, apoyamos hacer de Jerusalén una ciudad abierta con libre acceso para todos, y una capital palestina soberana en Jerusalén Este. En cambio, el presidente Trump decidió el mes pasado sacar a Jerusalén «de la mesa», un paso que alentó a los israelíes a aplicar políticas en la Jerusalén oriental ocupada que buscan transferir por la fuerza a la población palestina fuera de la ciudad.

    Reconociendo a Jerusalén como la capital de Israel violó la Resolución 478 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y prohibiciones generales de la Carta de adquisición de territorio por la fuerza; también contradijo una declaración de los Estados Unidos en 1991 de que el estado final de Jerusalén debería decidirse mediante negociaciones, y que los Estados Unidos no reconocen la anexión de Israel de Jerusalén Oriental ni la extensión de sus límites municipales.

    Ahora el presidente Trump está involucrado en otra jugada de poder: sacar el tema de los refugiados de la mesa. Lo está haciendo al reducir drásticamente la financiación estadounidense de la agencia de ayuda conocida como UNRWA, una organización de las Naciones Unidas no vinculada a la OLP que brinda servicios desesperadamente necesarios a millones de refugiados palestinos. ¿Cuál será el próximo? El «acuerdo definitivo» prometido por el presidente Trump se ha transformado en el «acuerdo del ultimátum».

    Cuando el presidente Trump decidió reconocer a Jerusalén como la capital de Israel, colocó a los palestinos en una posición imposible y se unió a Israel en un «juego de culpas». Pero esto no es un juego para nosotros. Esto es sobre nuestra propia existencia y defensa del derecho internacional. La política cae tan lejos del consenso legal y político internacional que ha hecho a los Estados Unidos inelegibles para jugar el papel de intermediario único en el Medio Oriente.

    Palestina ha sido una prueba fallida para la comunidad internacional. El mundo debe comenzar ahora a responsabilizar a Israel cuando viola el derecho internacional y a crear un paraguas internacional para las negociaciones. Desde el anuncio del presidente Trump en Jerusalén, nos hemos reunido con líderes en países que podrían ayudar a buscar una nueva paz: Rusia, China, Japón, Sudáfrica e India, junto con miembros de la Unión Europea. El próximo martes, el Presidente Abbas se dirigirá al Consejo de Seguridad para presentar una visión de paz. Y estamos planeando avanzar hacia elecciones nacionales en las que todos los palestinos, incluida nuestra diáspora, puedan participar, con los objetivos de una mejor representación, más apoyo para nuestros refugiados y el fortalecimiento de la firmeza de nuestro pueblo bajo la ocupación.

    El presidente Trump, por las razones equivocadas, ha vuelto a incluir el tema de Palestina en la agenda internacional. Si la incapacidad de su administración para ser un intermediario honesto abre el camino para que otras partes se conviertan en mediadores, Palestina puede entablar discusiones significativas sobre una paz justa y definitiva. Esto debe comenzar con un marco de tiempo para poner fin a la ocupación israelí y establecer un estado palestino soberano en la frontera de 1967, con Jerusalén Oriental como su capital, una propuesta ofrecida y reafirmada a menudo por la Liga Árabe. Los palestinos obtendrían sus derechos inalienables e Israel disfrutaría de relaciones normales con la región.

    Solo ese esfuerzo internacional puede abordar los equilibrios desiguales de poder, defender el derecho internacional y presentar un futuro claro de esperanza, libertad, justicia y paz.

  • Palestina: autoridades rechazan amenaza de Trump de cortar ayuda financiera

    Palestina: autoridades rechazan amenaza de Trump de cortar ayuda financiera

    Hanan Ashrawi, Frieden zwischen Israel und Palästina sichern (Hanan Ashrawi)

    Hanan Ashrawi, miembro del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), dijo este miércoles (03.01.2018) en un comunicado que los palestinos no se someterán al chantaje estadounidense.

    Trump amenaza con cortar ayuda a los palestinos

    «Con los palestinos sin intención de continuar hablando de paz, ¿por qué deberíamos nosotros realizar estos inmensos pagos en un futuro?», se preguntó Trump a través de su cuenta personal de Twitter. (03.01.2018)

    «El presidente Trump ha saboteado nuestra búsqueda de la paz, libertad y justicia ¡Y ahora se atreve a culpar a los palestinos por las consecuencias de sus propias irresponsables acciones!», expresó Ashrawi.

    «Los derechos palestinos no están a la venta. Al reconocer a la Jerusalén ocupada como capital de Israel, Trump no sólo ha violado la ley internacional, sino que él solo ha destruido las bases de la paz y condonado la anexión ilegal de Israel de la ciudad», agregó la diputada.

    Ashrawi se refería a la insinuación del martes del presidente estadounidense, Donald Trump, de que podría dejar de apoyar económicamente a los palestinos por su negativa a participar en el proceso de paz de Oriente Medio después de que Washington reconociera Jerusalén como capital de Israel.

    «Pagamos a los palestinos CIENTOS DE MILLONES DE DÓLARES al año y no recibimos ni reconocimiento ni respeto. Ni siquiera quieren negociar sobre el tan esperado acuerdo de paz con Israel», manifestó Trump a través de su cuenta personal de Twitter.

    «Si los palestinos no están dispuestos a hablar de paz, ¿por qué deberíamos seguir realizando esos grandes pagos en el futuro?», se preguntó.

    La Agencia de la ONU para los refugiados de Palestina (UNRWA) comunicó que el Gobierno estadounidense no les ha informado sobre cambios  en los pagos.

    UNRWA apoya a unos cinco millones de refugiados palestinos en Jordania, Líbano y los territorios palestinos. Durante la primera guerra en la región en 1958, más de 700.000 palestinos fueron expulsados de sus tierras y casas.

    Fuente: tomado de http://www.dw.com/es

     

  • Trump amenaza con retirar las ayudas económicas a Palestina

    Trump amenaza con retirar las ayudas económicas a Palestina

    La Autoridad Nacional Palestina insiste en que no accederá al «chantaje»

    Fuente: El Periódico

    Estudiantes palestinos quemando una bandera de Estados Unidos durante una manifestación anti-israelí en la universidad de Hebrón, en la región de Cisjordania. / AP / NASSER SHIYOUKHI (AP)

    El presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, ha empezado el año echando humo en su cuenta de Twitter. Si Pakistán fue la víctima en su primera publicación del año, el martes el dardo apuntó a Palestina. El dirigente estadounidense amenazó con cortar las ayudas económicas a la Administración palestina si seguía con su negativa de no retomar el proceso de paz en Oriente Medio.

    Después de que el pasado 6 de diciembre, el Gobierno de EEUU reconociera a Jerusalén como capital de Israel y se posicionara claramente sobre el estatus de la ciudad, Palestina dejó de considerar al gigante americano como mediador del conflicto y congeló los contactos con los representantes estadounidenses encargados de mediar en el asunto.

    Recorte económico

    En un comunicado, el presidente de Palestina, Mahmud Abás, acusó a Trump de «violar la ley internacional» y de «destruir las bases de la paz». Ahora el magnate estadounidense ha decidido desafiar a Palestina y ha asegurado que retirará los casi 250 millones de euros en ayudas financieras.

    El mensaje de Trump fue precedido por las palabras del embajador de EEUU para las Naciones Unidas (ONU), Nikki Haley, que señaló en una rueda de prensa que EEUU recortaría el apoyo económico a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA, en sus siglas en inglés) si Palestina no retomaba las negociaciones. Sin embargo, un portavoz de UNRWA, Chris Gunness, dijo a través de un comunicado que la agencia no ha sido informada sobre ningún cambio respecto a la financiación de EEUU.

    Palestina, firme en su posición

    Ante la amenaza estadounidense, Palestina ha mantenido su posición. El Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) ha manifestado que no se someterán «al chantaje estadounidense». Lo ha hecho a través de un comunicado de un miembro de la organización, Hanan Ashrawi, quien ha culpado a Trump de haber «saboteado la búsqueda de la paz, la libertad y justicia» y de «culpar a los palestinos de sus propias irresponsables acciones».

    Además, el portavoz de la presidencia palestina, Nabil Abu Rudeina, ha declarado este miércoles a AFP que «Jerusalén es la capital eterna del Estado de Palestina y no está a la venta por oro o miles de millones».  Rudeina también ha añadido que el Ejecutivo palestino «no se opone a renaudar las negociaciones» pero ha pedido que se estas «se basen en el derecho internacional y las resoluciones de la ONU que han reconocido a un estado palestino independiente con Jerusalén Oriental como su capital».

    Fuente: http://www.elperiodico.com

  • Donald en la Cristalería (Opinión)

    Donald en la Cristalería (Opinión)

    Por Rafael Araya Masry
    @arayamas
    Periodista, Analista Internacional
    Presidente de la COPLAC (Confederación Palestina Latinoamericana y del Caribe)

    Bastó un movimiento político del Presidente norteamericano para que el mundo volviera los ojos hacia un conflicto que, como el palestino-israelí, ya se había transformado solo en una especie de incómodo lunar en el cuerpo de este mundo globalizado. Es decir, se sabía que existía, era visible, se podía tocar tangencialmente, pero no molestaba lo suficiente como para que fuese tomado seriamente en cuenta. El status quo en que se mantenía como un cuerpo sometido a un coma inducido, aletargaba día a día la posibilidad de resolver esa suerte de estado de hibernación que nadie parecía demasiado entusiasmado en romper, más allá de lo estrictamente declamativo o como una simple expresión de deseo.

    Claro, hasta que apareció Donald. No, no. No el Pato Donald, sino, el mismísimo Donald Trump, Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, ése, el de  “América para los americanos”, el gran expulsador y perseguidor de inmigrantes, árabes, musulmanes, mexicanos, hondureños, guatemaltecos, ah, y rusos, por supuesto. Y que no tuvo mejor idea que reconocer a Jerusalén como la capital del Estado de Israel, la niña de sus ojos. Y fue entonces que Donald se sentó sobre la Resolución 181, la 194, la 242, la 338, la 446, la 478, la 497, la 3236, la 1322, la 2334, etc. y cuanto pronunciamiento exista de parte de la ONU o la Corte Internacional de Justicia, tendiente a la creación de dos estados soberanos, de los cuales y hasta nuestros días, sigue existiendo solo uno: Israel. Si hasta el propio Rey de Jordania está indignado, porque su país es históricamente el “Custodio de los Santos Lugares” y esta decisión de su aliado mayor, pone en entredicho su propio papel en Jerusalén.

    Pero no nos confundamos, no fue una muestra de amor excesivo y visceral por Israel el principal motivo que llevó a nuestro Donald a tomar tal decisión. Su amigo del alma, Sheldon Adelson, un magnate del juego que posee casinos hasta en Macao, antigua posesión portuguesa en China, le pasó factura por los 36 millones de dólares que puso en la campaña presidencial. Pero Adelson, que es un diversificador de inversiones, también financió la última campaña política de su gran amigo, Benjamín Netanyahu, quien en retribución, le permitió la instalación del más grande diario de distribución gratuita en Israel, “Israel Hayom”, en contra de la opinión de otros periódicos como el Jerusalem Post, Maariv, etc. ¿Ven como se juntan las puntas y quién hace de intermediario?

    Sumemos a esto la  constante presión de la AIPAC, American Israel Public Affairs Committee, la más poderosa organización de lobby sionista en los Estados Unidos, que consiguió en el año 1995 que el congreso norteamericano declarara por ley el reconocimiento de Jerusalén como capital del Estado de Israel y que los sucesivos gobiernos retacearon su implementación, más las exigencias de los grupos cristianos sionistas, a cuya cabeza encontramos ni más ni menos que al Vice Presidente, Mike Pence, y cuyos acólitos y seguidores conforman el núcleo duro del voto de Donald, necesitado de apoyos en momentos en que debe o intenta aprobar más leyes y ganar algunas elecciones en estados específicos y cuya victoria no está asegurada. Tal como sucedió en el estado de Alabama hace unos días. Es decir, también debemos mirar hacia el Estados Unidos profundo y conservador para encontrar la explicación de la decisión del gobierno de Donald. Tal vez más importante aún que su amor indisimulado con el Estado de Israel. Recordemos que su yerno es un conspicuo sionista que ha financiado asiduamente asentamientos judíos ilegales  en Cisjordania –como lo son todos sin excepción-  y su hija, Ivanka, una judía conversa.

    Queda claro que con su visceral decisión, nuestro Donald se ha descalificado a sí mismo y a su país como un mediador imparcial y objetivo entre palestinos e israelíes, más allá de las frases de buena crianza que ha balbuceado diciendo que su reconocimiento de Jerusalén como capital israelí en nada afecta el lanzamiento de un proceso de paz. Se olvida nuestro personaje que, al reconocerle ese status a la Ciudad Santa, cuna de 3 las grandes religiones monoteístas, también de manera implícita está convalidando toda la ocupación del territorio palestino, acaecida durante la llamada Guerra de los 6 Días, en junio de 1967, poniendo en grave riesgo la llamada “Solución de Dos Estados” que cuenta con el aval de la mayor parte de la comunidad internacional, profundamente disgustada y enfrentada al Presidente norteamericano por su arbitraria y estentórea decisión. No en vano, la ONU le propinó dos durísimas derrotas: la primera en el CSNU al perder 14 votos contra 1 ( el suyo propio) y salvarlo usando su derecho a veto, y el siguiente, en la Asamblea General Extraordinaria convocada el día 22 de diciembre pasado, donde la votación fue 128 países que rechazaron la propuesta de Donald y solo 8 que apoyaron al gobierno de EEUU, incluido Israel y 35 abstenciones, incluida Argentina. Es decir, una paliza que prevaleció a pesar de las altisonantes declaraciones y amenazas explícitas tanto por parte de Nikki Haley, embajadora en la ONU, como del propio Presidente que, usando todo su poder extorsivo quiso cambiar por dinero o amenaza de sanciones el voto en el corazón de la ONU. Le fue pésimo, lo que transformó la votación en una derrota personal para Trump, en tanto y en cuanto él había cursado personalmente las correspondientes amenazas a quien osara votarle en contra. Ni lo tomaron en cuenta.

    Pero en fin, no todo puede ser malo en el futuro que viene. Porque si bien Donald irrumpió en la cristalería de Jerusalén dejando el tendal en una situación que estaba relativamente quieta y bajo control, también es su propia imprudencia la que lo coloca al margen de cualquier proceso de paz que se aborde en el futuro. El Presidente palestino, Mahmoud Abbas ha sido extremadamente claro al descartar de plano cualquier participación de los Estados Unidos en una eventual futura negociación, lo que sin duda abre las puertas para que otros actores internacionales de peso –léase Unión Europea, Rusia, China, Turquía u otros- que hasta ahora habían sido meros espectadores, puedan jugar un rol decisivo en un futuro proceso de paz que pueda concretar en el terreno la solución de dos estados. Porque si eso no ocurre, pasará lo que el propio Presidente Abbas lanzó en la ONU: que de no haber una solución negociada y no se detiene la construcción de asentamientos, el futuro encontrará al pueblo palestino en una incansable lucha para lograr derechos civiles de igualdad ante la ley, donde cada persona signifique un voto para construir una sola sociedad laica, pluralista y democrática. Y eso sin duda, es el peor escenario que podría imaginar el establishment israelí, que aboga por mayorías sionistas, donde el pueblo palestino ocupe el último peldaño de la escala social, consagrando un sistema de apartheid que hoy se enseñorea por los territorios ocupados. Aunque siempre quedará la esperanza de que la comunidad internacional, que creó el problema en el terreno, pueda también aportar la definitiva solución con justicia para todos. Inch Allah.

    Fuente: http://informepolitico.com.ar/donald-en-la-cristaleria/

  • Trump amenaza a países que apoyen resolución de ONU sobre Jerusalén

    Trump amenaza a países que apoyen resolución de ONU sobre Jerusalén

    Donald Trump amenazó con cortar el financiamiento estadounidense a aquellos países que apoyen una resolución de la ONU que condena el reconocimiento de Washington de Jerusalén como capital de Israel.

    El presidente de EE.UU., Donald Trump, ofrece un discurso en una reunión con su Gabinete en la Casa Blanca en Washington, 20 de diciembre de 2017.

    En declaraciones en la Casa Blanca, Trump denunció a «todas estas naciones que toman nuestro dinero y luego votan contra nosotros en el Consejo de Seguridad y potencialmente votan contra nosotros en la Asamblea» General de la ONU.

    «Toman cientos de millones de dólares e incluso miles de millones de dólares y luego votan contra nosotros. Bien, estaremos observando esos votos», prosiguió.

    «Déjenlos votar en contra nuestra. Ahorraremos un montón. No nos importa», afirmó.

    La Asamblea General, en la que se sientan los 193 Estados miembros de la ONU, tiene previsto votar este jueves una resolución impulsada por los palestinos para demandar a Washington que dé marcha atrás a su decisión.

    Turquía y Yemen solicitaron la reunión urgente de la Asamblea en nombre del grupo de países árabes y la Organización de Cooperación Islámica (OCI).

    Los dos países circularon un proyecto de resolución este martes que refleja el proyecto vetado por Washington, reafirmando que cualquier decisión sobre el estatuto de Jerusalén no tiene efecto y que debe ser revocada.

    Al igual que el texto que presentó Egipto, el proyecto de resolución que votará la Asamblea de 193 países no menciona la decisión de Trump, pero expresa «una profunda preocupación sobre las recientes decisiones acerca del estatuto de Jerusalén».

    Miroslav Lajcak, presidente de la Asamblea General, informó de la sesión de emergencia en una carta enviada la noche del lunes a las 193 delegaciones.

    Ningún país tiene poder de veto en la Asamblea General, al contrario que en el Consejo de Seguridad, donde Estados Unidos, junto con Gran Bretaña, China, Francia y Rusia pueden bloquear cualquier resolución.

    «La Asamblea General dirá, sin temor al veto, que la comunidad internacional se niega a aceptar la posición unilateral de Estados Unidos», dijo el embajador palestino, Riyad Mansur, a periodistas.

    Fuente: El Espectador

  • Palestina: decisión de EE.UU. está desconectada de la realidad

    Palestina: decisión de EE.UU. está desconectada de la realidad

    La delegación palestina manifestó que Estados Unidos decidió apoyar a Israel contraviniendo el derecho internacional.

    La delegación palestina manifestó que Estados Unidos decidió apoyar a Israel contraviniendo el derecho internacional.

    Publicado 18 diciembre 2017 

    En su intervención en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas, el representante de Palestina, Riad Mansur, denunció el sesgo con que Estados Unidos tomó posición en el conflicto arabe-israelí.

    La intervención de la delegación palestina puso de relieve la parcialidad con que los Estados Unidos está actuando respecto al conflicto,  reconociendo a Jerusalén como capital de Israel, y ahora vetando la resolución de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que pedía a Estados Unidos dar marcha a la decisión.

    En su alocución, Mansur indicó que “lo que se ha dicho, lo que se ha hecho es un grave error”, haciendo referencia a las políticas adoptadas por Estados Unidos recientemente. Además, resaltó que la violación a los derechos del pueblo palestino es algo cotidiano, algo que sucede con la venia del Gobierno estadounidense.

    «Que se respete la legalidad internacional, puesto que esta es la base de la paz en cuanto a la cuestión de Palestina. La decisión de Estados Unidos envalentona a Israel para que siga violando los derechos de los palestinos, lo que se hace es prolongar la ocupación», afirmó Mansur.

    En el mismo sentido, destacó que el único país que se opone a las resoluciones de la ONU respecto al tema palestino, es Estados Unidos. Además llamó a la comunidad internacional a no reconocer el atropello que se está cometiendo en contra del pueblo palestino.

    “Les pedimos que no establezcan misiones diplomáticas en la Ciudad Santa, que se intensifiquen los esfuerzos internacionales para conseguir solución al conflicto árabe israelí”, enfatizó.

    La posición estadounidense respecto al conflicto ha generado el rechazo mundial, porque lejos de ayudar a conseguir la paz para la región, está avivando la confrontación.

    La posición de Israel 

    Por su parte, Israel ha manifestado su satisfacción con la decisión de Estados Unidos.

    «Damos las gracias a EE.UU. por su lealtad, la totalidad de su Gobierno ha demostrado que defiende la justicia y apoya un dialogo real», expresó Yuli Edelstein, portavoz del Knéset (Parlamento israelí) ante la ONU.

    Edelstein criticó la posición tomada por Palestina y por la comunidad internacional en cuanto a la decisión de Estados Unidos, señalando que «los palestinos una vez más comienzan a comportarse de manera preocupante, cada vez que hay posibilidad de negociaciones salen corriendo, y cada vez que hay esperanza la sabotean, la comunidad internacional no hace más que empeorar las cosas.»

    Fuente: Telesur