RAMALLAH, 11 de junio de 2018 (WAFA) – El gobierno palestino informó este lunes que nunca abandonará a los prisioneros retenidos en las cárceles israelíes ni a las familias de los asesinados por israelíes a pesar del costo.
Las declaraciones del gobierno, hechas por su portavoz Yousef al-Mahmoud, respondieron a una nueva legislación israelí aprobada el lunes que permitiría al gobierno israelí deducir la cantidad de dinero de asistencia social pagada por el gobierno palestino a prisioneros y familias de los asesinados por Israel en la larga batalla contra la larga ocupación israelí de 51 años.
«Nuestro pueblo y líderes árabes palestinos se mantienen firmes en su lealtad a nuestros prisioneros y mártires que han sacrificado sus vidas para que nuestra gente viva en aras de la libertad y la independencia de su patria», dijo Mahmoud.
«La ocupación es la parte que tiene la plena responsabilidad de las vidas de nuestra gente debido a su agresión y ocupación de nuestra tierra», dijo.
Mahmoud describió la legislación israelí como «piratería» y «robo» de fondos palestinos.
«Las autoridades de ocupación son las que deben devolver todos los derechos y compensaciones por su ocupación y deben rendir cuentas por sus crímenes», dijo. «Pero para las autoridades de ocupación alcanzar un nivel de arrogancia en el que matan a la víctima y lo obligan a pagar el precio de su muerte es el grado más alto de sadismo y demencia en la historia».
Mahmoud hizo hincapié en que los ingresos fiscales son el dinero del pueblo palestino según lo estipulado en los acuerdos firmados. El lado israelí debería recogerlo para el tesoro palestino a cambio de una comisión acordada, y cualquier violación de este acuerdo se considera robo y dañará los acuerdos firmados.
Nadie puede decir que haya visto a la palestina Ahed Tamimi portando una Kalashnikov o poniendo bombas. En la era digital utiliza dos armas mucho más poderosas, las imágenes y las redes sociales. Su video más antiguo la muestra a los 11 años, siempre en su aldea de Nabi Salih, Cisjordania, cuando su estatura apenas superaba la cintura del soldado israelí al que ella hacía frente, y que estaba equipado como para la guerra. Sin intimidarse por sus armas, ella le grita de forma desaforada, y esgrime sus puños cerrados lo más cerca que alcanza a la cara del militar, y lo patea.
Ahed a los 11 años Fuente: Archivo
La joven que a los 17 años recién cumplidos luce ahora una cabellera rubia, frondosa y enrulada, está en prisión desde diciembre pasado básicamente por haberle dado una humillante bofetada a un soldado israelí que intentaba entrar en su casa. Pero todo quedó grabado en un video que recorrió el mundo y ahora ella es el nuevo símbolo de la lucha palestina. En una gira internacional poco antes de su detención habló frente al Parlamento Europeo en Bruselas y dio conferencias en Sudáfrica. Antes había sido condecorada por el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.
Tamimi frente al Parlamento Europeo Fuente: Archivo
Hoy hay un movimiento internacional para pedir su liberación mientras la justicia militar israelí se apresta a enjuiciarla a puertas cerradas este miércoles por 12 cargos que incluyen agresión agravada, incitación al odio y amenazas. Esas acusaciones le podrían costar hasta diez años en prisión.
Pero en Israel reconocen que su caso ya es un dolor de cabeza. “Ella destrozó varios mitos de los israelíes”, escribió en el diario Haaretz el columnista Gideon Levy en una columna titulada “Tres razones por las que una adolescente palestina está volviendo loco a Israel”. El periodista agrega que “de repente resulta que el soldado heroico, que nos vigila día y noche con osadía y coraje, se enfrenta a una niña que tiene las manos vacías”.
Para los palestinos, Ahed encarna la nueva generación de activistas que abandonaron las piedras para enfrentar a las fuerzas de ocupación con sus teléfonos digitales con los que graban y difunden los abusos inmediatamente a todo el mundo.
Pero el gobierno israelí teme una “intifada de los sopapos”, como ya la llama la prensa local, y no sabe cómo responder al inmanejable levantamiento digital de alcance global.
La ministra de Educación ya dijo que Ahed debería ser condenada de manera ejemplificadora a prisión perpetua. Y el ministro de Defensa Avigdor Liberman advirtió que “quien humille al ejército más humanitario” no escapará “del castigo que se merece”.
Tamimi, detenida Fuente: Archivo
Pero el sonoro sopapo de Ahed tiene una historia y una prehistoria.
En su aldea de Nabi Salih se estaba realizando el viernes 15 de diciembre una protesta por la decisión israelí de autorizar la expansión de asentamientos judíos en ese territorio, una medida considerada por la resolución 2334 de la ONU como una “flagrante violación” del derecho internacional.
En la represión de la marcha, el ejército hirió gravemente en la cabeza a un primo de Ahed, Mohammed Tamimi de 15 años, con una bala de acero recubierta de goma. El chico, que tuvo que ser puesto en coma medicamentoso durante varios días, quedó con parálisis parcial y tendrá el cráneo deformado de por vida.
La escena del sopapo ocurrió cuando Ahed enfrentó a los mismos soldados que balearon a su primo e intentaban ingresar a la vivienda familiar.
El primo de Ahed, herido por las fuerzas israelíes Fuente: Archivo
La prehistoria de ese cachetazo abarca a toda la familia Tamimi.
El padre de Ahed, Bassed Tamimi, de 50 años, estuvo en la cárcel por su participación en las dos intifadas y es uno de los líderes locales de la aldea de Nabi Salih en la lucha contra los asentamientos judíos.
El eje de la disputa es el histórico manantial de agua de Ein al Qaws, un verdadero tesoro en esa zona desértica, que los 500 vecinos palestinos luchan por recuperar luego que los colonos se apoderaron de su control.
Desde chiquita Ahed no tuvo ningún temor de enfrentar a los soldados. En el primer video que quedó grabado se la ve a los 11 años enfrentando a los gritos y golpes de puño a una patrulla para evitar la detención de su mamá, Nariman. Esa acción le valió una condecoración del presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas.
Poco después volvió a correr a patadas y gritos a los soldados que arrestaron a su hermano. Esta vez recibió una condecoración internacional de parte del presidente turco.
“Ahed está de buen ánimo”, contó a LA NACIÓN su abogada. “Está cursando el último año de la secundaria y preparando sus exámenes. Sabe que muy probablemente la corte militar no se deje influir por las presiones internacionales”, agregó.
Ahed, que solo habla árabe, concedió numerosos reportajes a medios de todo el mundo. Sus declaraciones reflejan rabia y miedo. En una entrevista dijo: “Toda mi familia está en peligro. En cualquier momento puedo esperar que un soldado venga, nos dispare y me mate. Este sentimiento me asedia constantemente. No encuentro la forma de explicar esta sensación con palabras. Los que no viven nuestro sufrimiento jamás podrán comprenderlo”.
RAMALLAH, 26 de febrero de 2018 (WAFA) – Las fuerzas israelíes detuvieron el lunes a 10 miembros de la familia extendida Tamimi durante incursiones y operaciones de inspección a gran escala en la aldea de Nabi Saleh, al noroeste de la ciudad de Ramallah en la ocupada Cisjordania, según Fuentes de seguridad palestinas.
Le dijeron a WAFA que las fuerzas allanaron el pueblo a primera hora de la mañana y llevaron a cabo una operación de redada, deteniendo hasta 10 miembros de la familia Tamimi, en su mayoría menores, incluido Mohammad Tamimi, de 15 años, quien resultó gravemente herido cuando recibió un disparo. la cara por las fuerzas israelíes en diciembre y se mantiene en estado grave y en espera de una nueva operación en marzo. Su hermano de 17 años, Tamim, también fue arrestado.
Además de Mohammad y Tamim, otros cuatro detenidos tenían entre 14 y 17 años, uno 19 y el resto entre 21 y 29 años.
La aldea de Nabi Saleh ha sido objeto de intensas operaciones de redadas y arrestos israelíes desde que Ahed Tamimi, de 17 años, fue detenida por enfrentarse a los soldados israelíes que se habían introducido en su casa familiar.
Ahed Tamimi, quien tenía 16 años el día de su arresto cuando fue sacada de su cama en medio de la noche, todavía está a la espera de juicio. Su detención ha provocado la condena mundial y exige su inmediata liberación.
La madre de Ahed, Nariman, de 42 años, también fue arrestada el mismo día por publicar un video que mostraba a su hija abofeteando a un soldado intruso.
Israel prorrogó por seis meses la detención administrativa, sin fecha de juicio, de una diputada palestina, lo que la llevará a estar detenida al menos un año, indicó este martes el ejército.
Jalida Jarrar, de 54 años, fue detenida el 2 de julio por sus actividades en el Frente Popular de Liberación de Palestina (FPLP), un movimiento considerado «terrorista» por Israel, Estados Unidos y la Unión Europea.
Cuando fue detenida, hacía un año que había salido de prisión. En los casos de la llamada «detención administrativa», como el de Jalida Jarrar, los cargos son confidenciales y las autoridades pueden mantener la detención por periodos de seis meses renovables. Jarrar, diputada del Parlamento palestino desde 2007, fue condenada en julio a seis meses y el 24 de diciembre su detención fue prorrogada seis meses «después de que el personal de seguridad estimara que sigue representando una amenaza importante», dijo el ejército israelí en un comunicado. Numerosos líderes del FPLP están detenidos y Jarrar, una de las figura más conocidas del movimiento, ya estuvo en prisión varias veces. Israel justifica la detención administrativa para evitar atentados, pero este sistema es muy criticado por los palestinos y por la comunidad internacional.