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  • Unidad Palestina: Remedio contra el genocidio sionista

    Unidad Palestina: Remedio contra el genocidio sionista

    Escrito por  Arnaldo Musa

    El nuevo líder adjunto de Hamás, Salah al-Arouri, y el representante de Al Fatah, Azzam al-Ahmad, sellan la reconciliación. :: k. desouki / afp

    Delante de sus narices, Israel acaba de asistir a la unidad de las dos principales facciones palestinas, Al Fatah y Hamas,  con la mediación de un gobierno árabe como el de Egipto, no tan oponente, pero, asegura, dispuesto en esta ocasión a ayudar a la causa palestina y promover la paz interna, cuestiones que van de la mano.

    Lo importante de la decisión estriba no solo en que ambas entidades finalizan una división inútil y banal, con aristas muy sangrientas, sino que desde el primer momento establecieron en El Cairo que la parte administrativa pase a la región de Cisjordania y la Organización de de Liberación de Palestina, residente allí, tenga igual potestad sobre la Franja de Goza, donde prevalece Hamas.

    Es decir, todo ha sido muy elaborado, sin premura, pero con la decisión de mantener esa unidad contra viento y marea, a pesar de que las “preocupaciones” de Israel se preparan a manifestarse, como siempre lo hace, a sangre y fuego.

    Y es que la política de ocupación del régimen de Israel, destinada a impedir la conformación de un Estado palestino, judaizar los territorios ocupados y en especial Al Quds – Jerusalén –, requiere tomar medidas efectivas que permitan poner fin a los crímenes de la entidad sionista.

    Lo cierto es que para el venidero mes de noviembre las otras facciones palestinas se reunirán en la capital egipcia con el fin de hacer más fuerte esa unidad y eliminar una política contraproducente, anárquica, que solo sirve a los intereses sionistas
    La falta de unidad propició la constante masacre del pueblo de Gaza, los asentamientos de las colonias israelíes en Cisjordania y la expulsión de los árabes de las tierras que durante centenares de años tuvieron en Jerusalén.

    Una unidad que debe servir para aunar acciones contra un enemigo poderoso, que cuenta con el apoyo de la nación más fuerte económica y militarmente del mundo, como Estados Unidos, donde los lobbies sionistas compran a legisladores y campean por sus respetos en las decisiones del Congreso; y una inteligencia como el Mossad, posiblemente la mejor organizada del mundo, que ha penetrado en foros revolucionarios y moldeado decisiones que le eran adversas al Imperio.

    Seguramente, si se lleva a cabo una política lógica, factores progresistas de la región del Medio Oriente, como Irán, y otros que, a pesar de sus limitaciones, dicen apoyar al pueblo palestino, contribuirán a que este importante gesto unitario se desarrolle aún más, sin que se vuelvan a producir las inútiles y descabelladas fragmentaciones, siempre esperadas, y promocionadas,  por Tel Aviv.

    Así, se podrá aspirar a echar por tierra el plan que aplica actualmente Israel de apoderarse de tierras y llenarlas con brutales colonos armados que, defendidos por el ejército, hacen estragos en los huertos, entre los escolares y en los hogares palestinos; es, como lo ha calificado la investigadora estadounidense Sara Roy, desarrollar la sociedad palestina, hacer la vida imposible de manera que los palestinos se vayan, o que se rindan de alguna manera, o que hagan algo tan ilógico como contraproducente, que es hacerse saltar en pedazos.
    Desde 1967, sus dirigentes han sido encarcelados y deportados por el régimen de ocupación israelí, los pequeños negocios y granjas han sido llevados a la ruina a través de la confiscación o la simple destrucción, han impedido que los estudiantes estudien, han clausurado universidades (a mediados de los años 80, las universidades palestinas en Cisjordania fueron clausuradas durante cuatro años.)

    Ningún campesino o empresario palestino puede exportar directamente a un país árabe; sus productos deben pasar a través de Israel. Se pagan impuestos a Tel Aviv, incluso después de que el falso proceso de paz de Oslo comenzara en 1993, negociaciones estériles conducentes a la miseria, planeadas y organizadas por un equipo estadounidense de antiguos empleados del lobby israelí como Martin Indyk y Dennis Ross,
    Israel seguía controlando la frase «proceso de paz», recibiendo una aureola consagrada que permitía más abusos, asentamientos, encarcelamientos, sufrimiento palestino que antes, incluyendo un Jerusalén Este «judaizado,» medio millón de colonos, o vigilantes bien armados, y una Franja de Gaza, superpoblada, cercada y en espera de una nueva agresión genocida.

    De ahí la importancia de la unidad palestina, que debe tener el apoyo, subrayo, de todos los que creen en una causa más que justa.

    Fuente: http://www.cubasi.cu

  • (Opinión) El Che Guevara en Gaza: Palestina se vuelve una causa global

    (Opinión) El Che Guevara en Gaza: Palestina se vuelve una causa global

    Por Salman Abu Sitta / Resumen Latinoamericano / Rebelión / publicado el 25 de julio de 2015

    La visita del Che Guevara a Gaza en 1959 fue la primera señal de la transformación de la colonización sionista de Palestina de conflicto regional a lucha mundial contra el colonialismo. El disparador fue la conferencia de Bandung en 1955 y el resultante Movimiento de Países No Alineados, cuyos miembros acababan de deshacerse del yugo de la dominación extranjera. La estatura de Nasser, como líder mundial en la lucha contra el imperialismo y el colonialismo, llevó a líderes mundiales a ver por sí mismos las devastadoras consecuencias de la limpieza étnica de Palestina, claramente demostrada en los campamentos de refugiados de Gaza.

    La Franja de Gaza se convirtió en el símbolo de Palestina. Esta pequeña astilla de tierra (el 1,3% de Palestina) era el único lugar donde se seguía izando la bandera palestina. Soportó una gran parte de la carga de Al-Nakba cuando se convirtió en el refugio temporario para los habitantes de 247 aldeas, expulsados de sus casas del sur de Palestina. Las aldeas del sur fueron sometidas a la limpieza étnica por la operación militar israelí “Yoav”, también llamada “Las Diez Plagas”, en octubre de 1948. No quedó en pie ni una sola aldea palestina. Este acto de limpieza étnica total fue impulsado por varias masacres perpetradas en Al-Dawayima, Bait Daras, Isdud, Burayr, entre otras.

    Los refugiados, ahora acorralados dentro de la Franja de Gaza, no eran inmunes a los ataques israelíes, incluso después de ser expulsados. El hospital Al-Majdal fue bombardeado en noviembre de 1948, y también la cercana aldea de Jura, que estaban en la zona de la antigua Asqalan y de la cual surgirían muchos futuros líderes de Hamas. En enero de 1949, los israelíes bombardearon centros de distribución de alimentos en Dair Al-Balah y Khan Yunis en horas pico, dejando más de 200 cuerpos diezmados por ataques aéreos. Estos ataques llevaron a la generalmente recatada Cruz Roja a describirlos como “escena de horror”.

    La ocupación de la tierra palestina y la expulsión de su población dieron lugar a un movimiento de resistencia, conocido entonces como los fedayines. Estos combatientes de la resistencia cruzaron la línea de Armisticio para atacar a los ocupantes de su tierra.

    Para detener las incursiones de los fedayines y eliminar la idea de resistencia, Israel atacaba continuamente los campamentos de refugiados de la Franja de Gaza. En agosto de 1953, la Unidad 101, comandada por Ariel Sharon, atacó el campamento de refugiados de Al-Bureij asesinando a 43 personas en sus camas. En agosto de 1955, Israel, otra vez con la dirección de Ariel Sharon, hizo estallar la estación de policía de Khan Yunis asesinando a 74 policías. El mismo año, los israelíes asesinaron a 37 soldados egipcios en la estación de trenes de Gaza y a otros 28 que se dirigían a defenderlos. El último ataque cambió el curso de la historia en la región.

    El presidente egipcio Gamal Abdel-Nasser, que asumió el poder en Egipto en julio de 1952, firmó el primer acuerdo sobre armamentos con el bloque soviético por armas que los británicos le negaban. También autorizó la resistencia de los fedayines organizándolos oficialmente al mando del coronel Mustafa Hafez.

    El 29 de octubre de 1956 Israel invadió el Sinaí junto con Gran Bretaña y Francia. Los soldados israelíes atacantes entraron en Khan Yunis el 3 de noviembre de 1956, sacaron de sus casas a todos los varones de entre 15 y 50 años de edad y dispararon contra ellos a sangre fría en el umbral de su propia casa o contra una pared en la plaza principal del pueblo. 520 nombres fueron registrados en la lista de los asesinados. A la semana siguiente otra masacre de refugiados fue perpetrada en Rafah. Hubo un ensordecedor silencio en Occidente sobre estas masacres hasta que el talentoso dibujante Joe Sacco las inmortalizó en su libro “Notas al pie de Gaza”.

    Estos trágicos acontecimientos llamaron la atención del mundo cuando Nasser se convirtió en uno de los reconocidos líderes del Movimiento de Países No Alineados que comenzó con la conferencia de Bandung en 1955. La Franja de Gaza y Palestina salieron mundialmente a la luz como el último caso de colonialismo y limpieza étnica.

    Como consecuencia de este desarrollo político, el Che Guevara, revolucionario latinoamericano, vino a visitar la Franja de Gaza por invitación de Nasser.

    La visita de Guevara fue trascendental. Fue la primera vez que un revolucionario famoso venía a ver de primera mano la devastación producida por Al-Nakba. Fue recibido con gran entusiasmo por los líderes de la resistencia, como Abdullah Abu Sitta, líder de los fedayines y líder del frente sur en la Revuelta Árabe de 1936 (en la foto 1, el primero de la derecha con ropas árabes) y Qassem El-Farra (foto 1, el tercero de la derecha), secretario de la municipalidad de Khan Yunis que llevaba los registros de los fedayines y sus actividades. Ambos eran miembros del Consejo Legislativo Palestino.

    Según la evidencia acerca de la visita que he recibido de los contemporáneos, Guevara dijo a los refugiados palestinos que deben luchar para liberar su tierra. No hay otro camino sino la resistencia a la ocupación, dijo. Admitió que su caso era “complejo” porque los nuevos colonos judíos ocuparon sus casas. “El derecho finalmente debe ser restituido”, afirmó. Ofreció suministrar armas y entrenamiento pero Castro quiso que esta ayuda fuera coordinada a través de Nasser.

    Mustafa Abu Middain, líder del campamento de Al-Bureij, llevó a Guevara a visitar el campamento y le mostró las situaciones de pobreza y penurias. “Tenemos peor situación de pobreza”, replicó Guevara. “Tienes que mostrarme qué has hecho para liberar tu país. ¿Dónde están los campos de entrenamiento? ¿Dónde están las fábricas de armas? ¿Dónde están los centros de movilización del pueblo?”

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    Guevara estaba acompañado por el general Caprera, un experto en guerra de guerrillas. Caprera (foto 2, con barba) se reunió con líderes de la comunidad para asesorarlos sobre métodos de resistencia. Guevara se convirtió en el ícono de la resistencia palestina y la lucha por la libertad (foto 3).

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    Nasser mostró gran interés en la visita de Guevara. Se reunió con él en su despacho, lo llevó a funciones públicas y oficiales, le presentó a líderes de la comunidad y le entregó medallas (foto 4, varias). Este fue el comienzo de la muy cercana relación de América Latina revolucionaria con Nasser y los palestinos, [que se mantiene] hasta el día de hoy.

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    Después de la visita, Cuba dio becas a estudiantes palestinos, concedió ciudadanía a palestinos varados y celebró muchas conferencias en apoyo a Palestina.

    Durante la ofensiva israelí contra Gaza en el verano de 2014, Cuba envió toneladas de ayuda humanitaria a Gaza y recibió heridos. El apoyo se extendió a la mayoría de los países de América Latina. El Salvador, Chile, Ecuador, Perú y Brasil retiraron a sus embajadores de Israel en protesta. El presidente de Bolivia, Evo Morales, etiquetó a Israel como “estado terrorista” y restringió la entrada de israelíes al país. El presidente de Venezuela, Nicolás maduro, “condenó enérgicamente las acciones del ilegal estado de Israel contra el heroico pueblo palestino”. La campaña de Solidaridad con Palestina en Nicaragua fue muy explícita tanto en el ámbito oficial como el popular. Los presidentes de Uruguay, Brasil, Argentina y Venezuela emitieron una declaración conjunta llamando al cese de la violencia y el fin del bloqueo a la Franja de Gaza.

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    En la década de 1950, Guevara no fue la única personalidad reconocida del Movimiento de Países No Alineados en apoyar los derechos de los palestinos en una Palestina libre. Jawaharlal Nehru, primer ministro de la India, también vino a visitar Gaza en la misma época (foto 5). Ese fue el comienzo del apoyo de la India y otros países del Asia a Palestina.

    Hoy Palestina es el símbolo de la lucha por la liberación del último y más duradero proyecto colonialista. Es por eso que más de tres cuartas partes de los países del mundo apoyan a Palestina en las Naciones Unidas. Los pocos que no lo hicieron son los restos de los viejos países colonialistas de Occidente que, en primer lugar, son los que crearon el proyecto de colonización de Palestina.

    Publicado originalmente en inglés por Middle East Monitor

    Título original: Che Guevara in Gaza: Palestine becomes a Global Cause

    Ilustración de tapa: Carlos Latuff 

    Traducción al español para La Estrella Palestina: Bea Esseddin