Con el fin de conocer la muestra del Primer Salón Latinoamericano de Grabado Palestina Libre, este jueves 8 de mayo visitaron la sede de la Embajada del Estado de Palestina en Argentina, las y los estudiantes del curso de «Antropología para Curiosxs» y «Cine debata: lxs otrxs, nosotrxs y yo», pertenecientes a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.
Durante este encuentro el embajador del Estado de Palestina en Argentina, Husni Abdel Wahed, explicó la situación actual que padece el pueblo palestino producto de la ocupación israelí.
Estos grabados serán exhibidos hasta el 17 de este mes y quienes deseen disfrutar de esta exposición expuesta en la sede la embajada palestina (Riobamba 981, CABA), deberán enviar su solicitud al correo cultura.emb.palestina@gmail.com
En esta muestra de proyección internacional participan 74 artistas oriundos de Chile, Brasil, México, Colombia, Bolivia y Argentina. Durante la convocatoria de este salón se recibieron 92 obras y 84 fueron seleccionadas por el jurado el cual estuvo integrado por Julieta Warman, Marina Rothberg, Mariano Ali, Pablo Delfini y Marta Pérez Temperley.
Fuente: coordinación de cultura. Fotos: Mariano Ali
Hace tres años, la docente palestina Hanan Al Hroub se consagró como la mejor maestra del mundo, el mismo título por el que peleó este año el docente argentino Martín Salvetti, que figuró entre los diez finalistas al Global Teacher Prize, que entrega la Fundación Varkey desde hace cinco años. La maestra, que da clases en una escuela primaria en territorios palestinos ocupados, con alumnos que conviven con oleadas de violencia armada desde que tienen recuerdo, ganó el premio por su particular técnica de enseñar dentro del aula: sus alumnos se la pasan jugando. Desde que empieza la clase hasta que toca el timbre.
De visita en la Argentina, invitada para participar del 3° Congreso Internacional de Educación que se realizó en Tucumán la semana pasada, Al Hroub estuvo también en Mendoza y el lunes pasado llegó a Buenos Aires. Contó primero su experiencia en una charla en la Feria del Libro, junto con otros docentes argentinos que fueron finalistas en las distintas ediciones al Global Teacher Prize, y conversó con La Nación antes de volver a su escuela, al norte de Ramalah, en Cisjordania.
«Enseñar en un contexto de violencia es muy difícil. Las experiencias que los chicos viven tienen un fuerte impacto en su comportamiento. Muchos se vuelven hiperactivos, agresivos, intolerantes. Son niños que no confían, que tienen miedo y van perdiendo de a poco su autoestima. Odian a su entorno, y llegan a odiarse a sí mismos. Mi primer objetivo en el aula es que puedan descargar ese enojo y que vuelvan a ser niños. Y el juego es el inicio de todo», dice Al Hroub, que decidió ser maestra después de una experiencia personal que sufrió en el año 2000 [época de la segunda intifada o levantamiento palestino], cuando un soldado le disparó a su marido en el momento en que retiraba a sus hijos de la escuela. «Estaban subiendo al auto y fueron testigos de todo. Volvieron a casa muy traumatizados. Pasaron los días y tenían comportamientos violentos, entre ellos y también conmigo. No querían volver a la escuela, y cuando fui a buscar ayuda en el colegio no supieron qué hacer».
Sin más recursos que su intuición como madre, y en una búsqueda desesperada por revertir la conducta agresiva de sus hijos y que recuperaran las ganas volver a la escuela, montó un aula dentro de su casa. Hizo lo que sabía, lo que siempre le había funcionado para lidiar con los berrinches, las diferencias y los gustos de sus cinco hijos: jugar. Entre todos. Los más grandes con los más chicos. Un trabajo de equipo. Juegos que implicaban desafíos, consignas que había que resolver, y que tenían su recompensa. «Logré dos cosas. Enseñarles nuevas cosas y que cambiaran de a poco su actitud. Después de eso volví a la facultad para recibirme de maestra. Lo que pasaba con mis hijos no era la excepción, y quería trabajar con otros chicos que también sufrieran trastornos de conducta por la violencia diaria que los rodea».
De su paso por Argentina, donde visitó escuelas y compartió experiencias con otros docentes, se va con la idea de que hay problemas que se repiten en cualquier punto del planeta. «Acá no se quejan de los conflictos armados, y sin embargo quedé asombrada por cómo los maestros trabajan con tantos casos de violencia. Tampoco tienen recursos suficientes. Hay muchos alumnos por grado, como sucede en mi escuela. Y el problema de los salarios bajos. Todas coincidencias. Buscan soluciones para los mismos problemas que tenemos nosotros», reflexiona la docente, que cada vez que tiene la oportunidad machaca con un mismo mensaje: «En la escuela primaria el momento de juego se toma como tiempo de recreo. Hay que volver a jugar dentro del aula para enseñar y aprender», asegura Hanan, que ayer fue distinguida por su trabajo en el Senado con la mención de honor Domingo Faustino Sarmiento.
-¿A qué juega con sus alumnos?
-Depende cuál sea el objetivo. Si es académico lo mejor es formar grupos pequeños más homogéneos en edad y características. Si quiero modificar un comportamiento, cuanto más diferentes son los integrantes del grupo, mejor. Jugamos con legos, con rompecabezas, hacemos competencias deportivas, desafíos artísticos. No todos los juegos funcionan de la misma manera.
-¿Recibió alguna vez quejas de los padres porque sus hijos se la pasan jugando?
-Suele suceder las primeras semanas del año. Los padres todos los días preguntan a sus hijos: ‘¿Qué hicieron hoy?’. Ellos dicen siempre lo mismo: ‘Jugamos’. Pero en su respuesta obvian todo lo que aprendieron durante esos juegos. Para los chicos lo más importante es que se divirtieron. Por eso los invito a que vengan a ver la clase. Así entienden cómo se trabaja.
Hanan tiene 47 años, y nació en un campamento de refugiados en Belén. Es una de las más pequeñas de 11 hermanos, y siempre le gustó ir a la escuela. «Cuando tenía 13 mis padres pensaron en que era el momento para casarme. Yo quería seguir estudiando, y gracias al apoyo de mis hermanos logré convencer a mis padres para retrasar ese momento». Se casó a los 18, después de haber terminado el secundario, y a los 25 ya era madre de 5 hijos: dos gemelas que hoy son abogadas, un varón que es administrador de empresas, otro que es jugador de básket y la más pequeña, que estudia arquitectura.
En la última edición del Global Teacher Prize, al que se lo conoce como el «Nobel de educación» por el millón de dólares que entrega como premio, el ganador fue el keniata Peter Tabichi, un maestro de matemática y física y hermano franciscano, que enseña en una escuela secundaria en una zona de bajos recursos. ¿Qué hizo con el millón de dólares la maestra Hanan Al Hroub? «Ayudo a los maestros que están interesados en aplicar mi método, y organicé un programa de becas para los alumnos que quieran ser maestros. El ingreso a la universidad es por promedio, y es realmente difícil ingresar. Pero mi sueño es construir un colegio donde pueda aplicar todas mis ideas».
Representantes de la Unión Europea en Jerusalén y Ramala expresaron hoy «gran preocupación» por la demolición de una escuela palestina este mes por las autoridades israelíes en el territorio ocupado de Cisjordania.
«Esta es la quinta demolición o confiscación de estructuras de escuelas y guarderías que las autoridades israelíes han llevado a cabo en Cisjordania en 2018», explicó la delegación de la UE en un comunicado.
La misión de la Unión Europea destacó el caso del desmantelamiento el 5 de diciembre del centro educativo de Al Simiya, cerca de la ciudad cisjordana de Hebrón, que afectó a 40 menores.
«En total, 50 escuelas en el Área C (territorio cisjordano controlado por Israel) y en Jerusalén Este (ocupado y posteriormente anexionado) tienen órdenes de demolición o suspensión de trabajos, creando un ambiente coercitivo que afecta a más de 5.000 niños en edad escolar», indicó en la nota.
La UE pidió a Israel reconstruir las estructuras escolares «en el mismo lugar» y «sin retraso» y subrayó que «todo niño tiene derecho al acceso a la educación, y los Estados tienen la obligación de proteger, respetar y cumplir este derecho».
Además, hizo un llamamiento para que Israel detenga «las demoliciones y confiscaciones de casas y propiedades palestinas, de conformidad con sus obligaciones como potencia ocupante, en virtud del derecho internacional humanitario».
Los representantes europeos también instaron a Israel a poner fin a «la política de construcción y expansión de asentamientos» y acabar con la práctica de «designar tierras para uso exclusivo israelí, lo que impide el desarrollo palestino», políticas que amenazan a su vez la solución de dos Estados.
El Ministerio de Educación anunció hoy que Palestina ocupó el segundo lugar en el desafío mundial de aplicaciones para teléfonos inteligentes Technovision, en el que participan niñas y mujeres jóvenes de entre 10 y 18 años.
La competencia de este año se realizó en la ciudad estadounidense de San Francisco, donde el equipo palestino participó bajo el nombre TMWZ.
En la cita participaron 18 representaciones de 14 países, incluidos India, Rusia, Estados Unidos, China y Egipto.
De acuerdo con el ministerio, Palestina contribuyó a la innovación de una aplicación de teléfonos inteligentes para la extinción de incendios.
El equipo estuvo compuesto por las estudiantes Zubaydah al-Sadr, Masa Halawa, Tamara Awaisah y Wasan al-Sayyid, de la Dirección de Educación del distrito de Nablus, en Cisjordania ocupada.
Asimismo, las alumnas participaron bajo la supervisión de los profesores Yamamah al-Shak’a y el Mufid Arafat.
El ministro de Educación, Sabri Saidam, agradeció a la representación palestina por su excelencia y a sus familiares por apoyarlas; y señaló que el resultado en Technovision se suma a los logros notables del Ministerio de Educación.
RAMALLAH, 28 de febrero de 2018 (WAFA) – La Autoridad Palestina enfrenta una guerra despiadada de Israel por los libros de texto en las escuelas palestinas de Jerusalén Oriental ocupadas, según el viceministro de Educación, Basri Saleh.
El miércoles le dijo a la radio oficial de Voice of Palestine que Israel está haciendo todo lo posible para cambiar el plan de estudios palestino y para evitar que los estudiantes aprendan sobre su historia y cultura.
Israel recientemente introdujo nuevos libros de texto en las escuelas de Jerusalén Este después de omitir páginas relacionadas con la lucha nacional palestina y la historia. También se niega a apoyar financieramente a las escuelas que se niegan a usar sus libros de texto en lugar de los libros de la Autoridad Palestina que se han enseñado en las escuelas durante muchos años.
Saleh dijo que además de la guerra por los libros de texto, Israel también impide la rehabilitación de escuelas en Jerusalén Este, principalmente en la Ciudad Vieja, para evitar que los estudiantes palestinos reciban educación en un ambiente apropiado y saludable.
Dijo que su ministerio está trabajando con asociaciones de padres y docentes en la ciudad para enfrentar todos estos planes israelíes, además de recurrir a instituciones internacionales para presionar a Israel para que detenga estas violaciones contra el proceso educativo en la ciudad.
Las asociaciones de padres y maestros en Jerusalén oriental también han rechazado los libros de texto emitidos por Israel y dijeron que proporcionarán a los estudiantes y las escuelas los libros de texto palestinos para evitar cualquier distorsión en el proceso de aprendizaje de sus hijos.
Fuente: Agencia WAFA
Para conocer más sobre este tema puedes ver las reflexiones de la investigadora Nurit Peled-Elhanan (Palestina en los libros israelíes):