Los manifestantes chocan con las fuerzas de seguridad israelíes durante una manifestación contra el reconocimiento del presidente estadounidense Donald Trump de Jerusalén como capital de Israel, en Belén, Cisjordania, 7 de diciembre de 2017 [Agencia Mamoun Wazwaz / Anadolu]
Más de 300 palestinos han sido arrestados por las fuerzas de ocupación israelíes desde el inicio de las protestas la semana pasada, tras el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump reconociendo a Jerusalén como la capital israelí, según el Centro de Información Palestino.
La mayoría de los detenidos, especialmente los presentes en las protestas celebradas en los territorios ocupados, fueron objeto de fuertes palizas por parte de las fuerzas israelíes, y algunos fueron asesinados antes de su detención.
Decenas de menores se encuentran entre los detenidos, al menos 44 en Jerusalén. Un video lanzado por la ONG israelí B’Tselem el domingo provocó indignación en las redes sociales, ya que mostraba a varios niños siendo brutalmente arrestados y encerrados en pequeñas jaulas en el puesto de control de Bab Az-Zawiya.
Los informes también indican que varias personas fueron arrestadas por la policía secreta israelí en Ramallah y Hebrón, quienes se disfrazaron de palestinos usando máscaras y kifayahs y participando en protestas.
Los residentes de Cisjordania que han sido arrestados se enfrentan a un tribunal militar, y la jurisdicción puede incluso extenderse a aquellos de Jerusalén Este si su presunto delito fue cometido o tiene vínculos con la Cisjordania ocupada.
A principios de esta semana, el grupo de derechos de prisioneros Adameer instó a “la liberación inmediata de todos los prisioneros” y a “terceros estados para presionar a las autoridades de ocupación israelíes para que respeten sus obligaciones bajo las leyes internacionales de derechos humanos y el derecho internacional humanitario, violaciones que han cometido “.
Las manifestaciones continuaron ayer con un mitin de 400 personas en Hebrón. Se encontraron con una respuesta de mano dura por parte de las fuerzas de ocupación israelíes que dispararon gas lacrimógeno y balas de acero recubiertas de goma para dispersar a la multitud.
En total, seis personas han muerto y unas 1.500 han resultado heridas desde el jueves pasado. Israel también ha reanudado los bombardeos contra Gaza y las ciudades y pueblos de Cisjordania fueron atacados de la noche a la mañana.
Se incrementa la violación de derechos humanos hacia la población civil palestina, especialmente niños y adolescentes, tras las acciones emprendidas por el ejercito israelí para tratar de contener en los últimos días las manifestaciones pacíficas desarrolladas en esa región como forma de protesta, debido a la decisión del presidente Trump de trasladar la embajada de los Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén. Muchos de los videos e imágenes se han vuelto virales en Internet por su contundencia y sobre todo, porque se convierten en pruebas fehacientes de las vejaciones que ejecuta el estado de Israel en contra de los palestinos:
La foto de un adolescente palestino detenido se vuelve viral
December 13, 2017
Soldados israelíes arrestan a un adolescente palestino en Jerusalén, 8 de diciembre de 2017 [Twitter]
December 13, 2017 at 9:20 AM
El adolescente palestino de 16 años arrestado la semana pasada y cuya foto se volvió viral en las redes sociales porque aparecía rodeado por 20 soldados israelíes aproximadamente, tuvo que ser presentada ante un tribunal militar israelí el lunes.
Fawzi Muhammad al-Juneidi, de 16 años, de la ciudad de Hebrón, al sur de Cisjordania, fue detenido por 23 soldados israelíes el viernes durante las protestas contra el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel.
Al-Juneidi fue uno de los miles de palestinos que protestaron contra la decisión en la ocupada Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este. Cientos de palestinos resultaron heridos por las fuerzas israelíes durante las protestas, y al menos cuatro murieron a lo largo del fin de semana.
La foto del arresto de al-Juneidi se hizo viral en las redes sociales como símbolo de la lucha palestina contra la ocupación israelí.
La decisión de Donald Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel es, a todas luces, un desconocimiento directo del derecho internacional que, supuestamente, rige las relaciones entre países y el accionar de organismos como la ONU.
Un joven palestino exhibe la V de victoria frente a la mezquita de Al Aqsa.AFP
Lo anterior puede entenderse por la configuración de poderes en nuestro sistema internacional que, sumado a la estructura misma de los organismos internacionales que velan por la aplicación adecuada del régimen legal y la seguridad de sus miembros, dificulta enormemente la resolución de conflictos en zonas de alta estrategia para los actores más relevantes.
La génesis de este conflicto fue la conformación del Estado de Israel en 1948, cuando la ONU aprobó la división del territorio conocido como Palestina en dos Estados, uno árabe y otro judío (en ese entonces el territorio se encontraba bajo administración británica), con una particularidad: habría un área de control internacional administrada por la ONU que incluía a Jerusalén y Belén. Este proceso de partición derivó en la Primera Guerra Árabe-Israelí de 1948, conflicto en el que participaron Egipto, Siria, Líbano, Irak, Arabia Saudí, Yemen, Jordania y estructuras militares conformadas por palestinos, quienes se oponían a la creación de un Estado judío en el mencionado territorio.
Esta guerra culminó con la victoria de Israel y la posterior ocupación de una porción adicional de territorio que, según el plan de partición de la ONU, correspondía a los palestinos. Originalmente, este territorio ocupado no determinaba una nueva frontera política o territorial (así quedó consignado en el armisticio árabe-israelí de 1949).
Sin embargo, la historia volvió a repetirse y en 1967 la segunda guerra árabe-israelí, la cual inició mediante un ataque preventivo de Israel ante la movilización militar de Egipto, Jordania y Siria, le permitió al Estado judío ocupar la Península del Sinaí, Cisjordania, la Franja de Gaza y los Altos del Golán. Después de esta guerra, Israel logró la completa unificación de Jerusalén y, en 1980, proclamó a la ciudad santa como capital indivisible de su Estado.
Poco importaron las resoluciones 242 (1967), 338 (1973), 446 (1979) 476 (1980), 478 (1980) y 479 (1981) del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que instaban a Israel a retirarse de los territorios ocupados y a cesar conductas que podían ser consideradas como tentativas de anexión territorial (como la construcción de asentamientos judíos en los territorios palestinos ocupados). Tampoco importó la condena categórica que hizo el Consejo de Seguridad sobre la pretensión de anexión territorial de Jerusalén del Este, lo cual llevó al retiro de las embajadas extranjeras ubicadas en Jerusalén del Oeste (controlada por Israel desde 1949), mandato de la ONU que fue cumplido por todos los países con representación diplomática en Israel.
En este punto de la historia, Israel había negociado con Egipto la entrega de la Península del Sinaí a cambio de su renuncia al reclamo de un Estado Palestino (1978). También contaba con el apoyo incondicional de Estados Unidos ante cualquier iniciativa del Consejo de Seguridad que amenazara con intervenir directamente en el territorio a favor de los palestinos.
Además, el proceso de anexión territorial ya se encontraba lo suficientemente adelantado, los asentamientos judíos en territorio palestino seguían creciendo y la amenaza de injerencia de los países vecinos se había reducido a una mínima expresión.
Ante esa disyuntiva, de tener una potencia ocupante con claras pretensiones de anexión territorial aliada con una potencia internacional con capacidad de vetar cualquier iniciativa que propendiera por salvaguardar el régimen de derecho internacional y la libre determinación del pueblo palestino, la solución de la comunidad internacional fue abogar por canales diplomáticos y negociaciones de paz entre palestinos y judíos.
Negociaciones que siempre resultaron frustradas por las asimetrías de poder entre las partes que negociaban y que parecían ser intenciones de legitimar el proceso de ocupación emprendido en 1949. Palestinos y judíos nunca pudieron ponerse de acuerdo sobre la creación de un Estado Palestino cuya capital fuera Jerusalén del Este, tampoco pudieron acordar qué hacer con los asentamientos judíos en el territorio ocupado, ni con los refugiados palestinos que añoraban volver a su tierra natal.
La declaración de Trump, por tanto, no es un hito histórico que plantee una nueva dinámica en torno al problema de palestina. Por el contrario, se puede entender como una consecuencia de la incapacidad histórica de la comunidad internacional por frenar las pretensiones de anexión de Israel y garantizar los derechos de los palestinos.
Advierten de que habrá más restricciones de movimiento y libertades para palestinos y para el trabajo de organizaciones humanitarias
_________________________
AIDA –una coalición que agrupa a 80 organizaciones no gubernamentales que trabajan en los Territorios Palestinos– ha alertado de las «graves consecuencias» que tendrá para la población palestina el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, al tiempo que ha subrayado que la ciudad santa no puede ser considerada como capital israelí porque está «ocupada ilegalmente».
Las organizaciones firmantes del comunicado han subrayado su «rechazo» a la declaración realizada la semana pasada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y han expresado su «preocupación» por las consecuencias que pueda tener una decisión que creen que ha sido adoptada «contraviniendo las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas».
«Las ONG que trabajan en Palestina, agrupadas en la coalición AIDA, consideran que esta desacertada decisión carece de equilibrio al omitir deliberadamente un reconocimiento de Jerusalén como la capital futura de Palestina», ha explicado la coalición de ONG que trabajan en Palestina.
Las organizaciones han hecho hincapié en que la decisión de Estados Unidos «incrementará el patrón de violaciones del Derecho Internacional Humanitario y de los Derechos Humanos» y aumentará «las dificultades para cubrir las necesidades básicas de la población palestina».
JERUSALEN ESTE ES UNA «PARTE INTEGRAL» DE PALESTINA
Además, han recalcado que, de acuerdo con «el Derecho Internacional», Jerusalén Este es «una parte integral» de los Territorios Palestinos y que los terceros países, incluido Estados Unidos, «deben abstenerse de acciones que reconozcan su anexión ilegal y por la fuerza por parte de Israel».
Para Alianza por la Solidaridad, una de las ONG que integran la coalición AIDA y que trabaja con la población de Palestina desde hace más de 24 años, «la decisión de Trump no sólo vulnera la Resolución 476 de Naciones Unidas, con consecuencias nefastas para una solución pacífica y justa del conflicto, sino que compromete el débil proceso de paz en marcha y la seguridad y los derechos del pueblo palestino dentro y fuera de Jerusalén».
En este sentido, la coalición AIDA ha recordado que la «ocupación ilegal de territorios» impacta directamente «en la vida de palestinos y palestinas de Cisjordania, Gaza y Jerusalén, que sufren desde hace décadas las consecuencias del bloqueo económico, la violencia militar, las restricciones de movimientos y las confiscaciones de tierra y propiedades, entre otras vulneraciones graves de sus derechos fundamentales».
Tras señalar que, en la actualidad, el 61 por ciento del territorio palestino está «bajo control civil y militar de Israel», la coalición de ONG ha asegurado que el número de colonos ilegales israelíes en Cisjordania y Jerusalén Este «asciende a más de 600.000 personas y aumenta año tras año».
En esta misma línea, las organizaciones no gubernamentales han denunciado que el muro de separación en Cisjordania, «además de ser ilegal a ojos de la comunidad internacional, no respeta las fronteras de 1967 y se adentra en territorio palestino».
«Como consecuencia, se estima que más de un 39 por ciento de la población palestina vive por debajo de la línea de pobreza, con índices de desempleo del 43 por ciento en lugares como Gaza. La ONU considera que 2,3 millones de personas necesitan asistencia humanitaria como consecuencia de la situación descrita», han señalado.
LA OCUPACION ISRAELI AFECTA «EN ESPECIAL» A LAS PALESTINAS
Alianza por la Solidaridad y sus socias palestinas han afirmado que han «constatado reiteradamente» las consecuencias que la ocupación israelí tiene «en especial» sobre las mujeres, que «sufren de forma particular la creciente militarización del conflicto y los efectos de la ocupación que profundizan en las desigualdades preexistentes en la sociedad y limitan su libertad de movimientos de manera particular, su acceso a protección y han aumentado los niveles de violencia sexual y de género contra ellas».
«Un deterioro general de las condiciones de seguridad causado por este movimiento político conllevará mayores restricciones de movimientos, un aumento de los check-points móviles, posibles toques de queda en los barrios palestinos de Jerusalén Este y un previsible aumento de las detenciones políticas», han denunciado las 80 ONG que trabajan en los Territorios Palestinos.
El reconocimiento de Jerusalén como capital israelí conllevará, a juicio de la coalición AIDA, no solo «graves consecuencias para la población» sino también «un grave empeoramiento de las condiciones de trabajo» de las propias ONG, «dificultando la logística para los proyectos y el acceso a los servicios y, por lo tanto, impactando en proyectos de protección de los derechos de las familias y de las mujeres con las que trabaja la organización».
Por todo ello, la Alianza por la Solidaridad ha reclamado a la comunidad internacional, a la Unión Europea, y, en especial, al Gobierno de España que tomen «medidas efectivas para que prevalezca el Derecho Internacional y se cumplan las resoluciones de Naciones Unidas».
«Alianza exige al Gobierno español que avance en el reconocimiento del Estado palestino y su tratamiento como Estado soberano, así como que contribuya a activar las negociaciones necesarias para que prevalezca el Derecho Internacional Humanitario y se gestione la creación de un Estado Palestino en las fronteras de 1967 con Jerusalén como su capital», ha concluido.
NUEVA YORK, 8 de diciembre de 2017 (WAFA) – El Comité de la Asamblea General de las Naciones Unidas para el ejercicio de los derechos inalienables del pueblo palestino (CEIRPP) instó firmemente al Gobierno de los Estados Unidos de América a rescindir sus decisiones de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel y transferir la Embajada de los Estados Unidos en Israel desde Tel Aviv a Jerusalén.
En un comunicado de prensa, el comité dijo: «Estas acciones unilaterales constituyen una violación flagrante de las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad, incluidas las resoluciones 476 (1980) y 478 (1980) y la resolución 2334 (2016), así como varias Asambleas Generales resoluciones, incluida la resolución 181 (II) y, más recientemente, la resolución A / 72/15. »
El Comité denunció enérgicamente la decisión y añadió que «solo envalentonará aún más a Israel, la Potencia ocupante, en la prosecución de sus acciones ilegales, incluida su anexión ilegal de Jerusalén Este, y aumentará las tensiones, con repercusiones de largo alcance y consecuencias inimaginables en el más amplio Región del Medio Oriente y en todo el mundo «.
«La ciudad de Jerusalén, un punto de apoyo de la Cuestión de Palestina, es de especial importancia para israelíes y palestinos y posee dimensiones y herencia espiritual, religiosa y cultural únicas como ciudad sagrada para los seguidores de las tres religiones monoteístas», y reiteró que «La comunidad internacional, a través de las Naciones Unidas, ha condenado todas las medidas destinadas a alterar la composición demográfica, el carácter y la situación del territorio palestino ocupado desde 1967, incluida Jerusalén Oriental, y declaró que no reconocerá cambios en las líneas de 1967, incluidos con respecto a Jerusalén, aparte de los acordados por las partes mediante negociaciones «.
El Comité dijo además que la comunidad internacional ha subrayado en repetidas ocasiones que una solución amplia, justa y duradera a la cuestión de la ciudad de Jerusalén debería tener en cuenta las preocupaciones legítimas de las partes palestina e israelí y debería incluir disposiciones internacionalmente garantizadas para garantizar la la libertad de religión y de conciencia de sus habitantes, así como el acceso permanente, libre y sin obstáculos a los lugares sagrados por personas de todas las religiones y nacionalidades.
Subrayando la necesidad de esfuerzos colectivos urgentes para promover la paz y la seguridad a través del fin de la ocupación israelí que comenzó en 1967, el Comité pidió la intensificación de todos los compromisos internacionales y regionales hacia este objetivo, incluidos los relacionados con la preservación de los dos: Solución del Estado, basada en las líneas anteriores a 1967 y con Jerusalén Oriental como la capital del Estado de Palestina independiente.
Por último, el Comité reafirmó su apoyo y solidaridad de larga data con el pueblo palestino en su búsqueda de sus derechos inalienables y sus legítimas aspiraciones nacionales, incluido su derecho a la libre determinación y la libertad en un Estado de Palestina independiente, viviendo en paz con todos sus vecinos .
Las fuerzas israelíes detuvieron hoy lunes por la mañana a tres abogados palestinos de Jerusalén, incluido Iyad Misk, jefe de la unidad legal de la Comisión de Asuntos de los Detenidos, al norte de Jerusalén, según la comisión.
Misk fue detenido en su casa de Kufr Aqab, al norte de Jerusalén, y fue llevado al centro de interrogatorio Petah Tekva en el centro de Israel, dijo la Comisión. No se dio ninguna razón para esta detención.
Además de Misk, las fuerzas israelíes también arrestaron a otros dos abogados palestinos identificados como Khaled Zabarqa y Firas Sabbah.
Según informes, las fuerzas israelíes también detuvieron a un total de 20 palestinos durante redadas en los distritos de la Ribera Occidental ocupados y en Jerusalén oriental, incluidos los tres abogados.
Entre los detenidos había un menor de 14 años y tres ex presos del distrito de Belén, según la Sociedad de Prisioneros Palestinos.