Un palestino reza frente al Kubbet’us-Sahra (Cúpula de la Roca) mientras los musulmanes se reúnen para celebrar el tercer viernes de oración del mes de ayuno de los musulmanes de Ramadán, en la Mezquita de Al-Aqsa, Jerusalén, el 24 de mayo de 2019. [Faiz Abu Rmeleh – Agencia Anadolu]
Los fieles musulmanes y aquellos que intentan proteger la mezquita de Al-Aqsa, el foco de tensión de Jerusalén, han quedado a merced de quienes intentan dividir y “judaizar” el lugar sagrado, dijeron el domingo funcionarios palestinos, informa Anadolu.
En medio de estas políticas destructivas, más de mil millones de musulmanes están ignorando los peligros que enfrenta Al-Aqsa, dijo un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores palestino.
El ministerio también denunció los ataques de las fuerzas israelíes contra los fieles musulmanes y los colonos judíos que irrumpieron en la mezquita, incluido un incidente ocurrido el domingo por la mañana.
El ministerio dijo que planteará el tema en la cumbre de la Organización de Cooperación Islámica (OIC) del 31 de mayo en Arabia Saudí, destacando que emitir condenas y decisiones sin tomar medidas reales no es suficiente.
La declaración enfatizó la gravedad de la intensificación de las agresiones de Israel contra los fieles musulmanes en al-Aqsa desde el comienzo del mes sagrado del Ramadán, mediante incursiones, barreras, golpeando a los fieles y sacándolos por la fuerza de la mezquita.
Para los musulmanes, Al-Aqsa representa el tercer lugar más sagrado del mundo.
Israel ocupó Jerusalén Oriental, en la que se encuentra Al-Aqsa, durante la guerra árabe-israelí de 1967.
En un movimiento nunca reconocido por la comunidad internacional, Israel anexó toda la ciudad en 1980, afirmando que era la capital del estado judío.
El Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados de Palestina confirmó hoy que todos los palestinos en Sri Lanka están a salvo, tras la serie de atentados terroristas en la capital de ese país asiático, Colombo.
De acuerdo con la fuente, la embajada de Palestina está haciendo un seguimiento de la situación de la comunidad palestina y los turistas en Sri Lanka, y mantiene contacto con ellos para verificar su seguridad.
Una serie de ataques coordinados destrozaron la víspera varias instalaciones en la ciudad de Colombo, dirigidos principalmente a iglesias y hoteles.
Hasta el momento, se reportaron 290 muertos y cerca de 500 heridos, según la Policía de ese país.
Los hechos se desarrollaron en la jornada del Domingo de Resurrección, cuando se reportó una serie de explosiones simultáneas en cuatro hoteles, un complejo residencial y tres iglesias, donde numerosos fieles celebraban una de las grandes festividades cristianas.
Tras las ocho explosiones, el Gobierno decretó el Estado de Emergencia y la Policía impuso el toque de queda con efecto inmediato ante el temor a nuevos ataques.
El primer ministro de Sri Lanka, Ranil Wickremesinghe, convocó a los principales oficiales militares a una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Nacional, después de los atentados y pidió una comparecencia de emergencia ante el Parlamento de la nación para este lunes.
El canciller palestino, Riyad Al Malki, participó en Buenos Aires del foro de cooperación Sur-sur. /DAVID FERNÁNDEZ
El canciller palestino asegura que la comunidad internacional debe presionar a Israel para que vuelva a negociar un acuerdo de paz. Duras críticas a Donald Trump.
24 de marzo de 2019
Por CAROLINA BRUNSTEIN, CLARÍN
El canciller palestino, Riyad al Malki, no tiene dudas de que en algún momento su pueblo logrará tener un Estado independiente y soberano. Aunque no sabe cuánto tiempo llevará, asegura que seguirá intentando retomar las negociaciones directas con Israel, el único camino que hoy cree viable para alcanzar la autodeterminación. Para ello, afirma, la comunidad internacional tiene un rol central que cumplir. Y habrá que esperar, dice, que cambien los gobiernos en Estados Unidos y en Israel.
De paso por Buenos Aires para participar de la Conferencia de Alto Nivel de las Naciones Unidas de Cooperación Sur-Sur, que culminó este viernes, y tras firmar dos acuerdos de cooperación en educación y desarrollo con su par argentino Jorge Faurie, Malki recibió a Clarínen la embajada palestina. Allí cargó fuerte contra el gobierno de Donald Trump y aseguró que seguirá buscando apoyo internacional para “continuar ejerciendo presión sobre Israel para negociar un acuerdo de paz que permita la creación de un Estado palestino con Jerusalén Este como capital”.
-El diálogo con Israel para un proceso de paz se ha cerrado hace años, luego de varios intentos fallidos. ¿Usted confía en que será posible retomar las negociaciones?
-Hay tres formas de poder lograr la independencia y la libertad. El primer camino es a través de una guerra, una revolución, una confrontación militar donde Palestina debe ganar para poder recuperar su terreno ocupado y tener independencia. Nosotros hemos decidido no tomar ese camino, no queremos la violencia, la fuerza militar. El segundo es que la comunidad internacional imponga un acuerdo a Israel y a Palestina. Tampoco estamos a favor de ello, porque la comunidad internacional está muy dividida. No hay ninguna unidad para ejercer ese tipo de presión, ni una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, ya que está siempre el veto de EE.UU. Nos queda el tercer camino, las negociaciones políticas directas. Nosotros hemos optado por ese camino desde la conferencia de Madrid, hace casi 30 años. Hemos mostrado nuestro deseo de sentarnos con el Estado de Israel para negociar un acuerdo.
-¿Y por qué no se avanzó?
-Hemos tenido negociaciones, pero en 2014, el entonces secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry (durante el gobierno de Barack Obama) dijo que era imposible lograr un acuerdo entre palestinos e israelíes por la intransigencia del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, que no implementó lo que fue acordado entre ellos y Estados Unidos, de dejar en libertad a los prisioneros políticos palestinos. Nosotros hemos estado involucrados en todo el proceso, que exigió mucho esfuerzo, mucha tensión, pero desafortunadamente no se logró nada. Israel decidió continuar las construcciones de colonias, la confiscación de tierras palestinas.
– ¿Y cómo se puede reactivar el proceso de paz?
-Debemos analizar cómo sacar las lecciones necesarias para salir de esa posición. Ese es el desafío que tenemos. Hay que hacer una reevaluación de todo el proceso, ver cómo podemos reactivarlo, tal vez a través de convocar una conferencia internacional de paz. Queremos llevar la intransigencia israelí ante la ONU, ante la comunidad internacional, que debe reaccionar. La responsabilidad de confrontar esa intransigencia israelí no es exclusivamente palestina, es colectiva. La comunidad internacional debe proteger la ley internacional, las resoluciones adoptadas por Naciones Unidas. No podemos quedarnos quietos esperando que Israel cambie su postura. Hemos ido a la Corte Penal internacional, que debe tomar la decisión de abrir una investigación sobre los crímenes cometidos por Israel contra el pueblo palestino. Esa es una forma de presión para que Israel se siente a negociar.
-Israel argumenta que no se sentará a negociar mientras Hamas y otros grupos palestinos continúen disparando misiles desde la Franja de Gaza hacia territorio israelí. Desde hace meses las marchas palestinas de los viernes en la frontera han terminado con violencia…
-Las marchas empezaron hace menos de un año. Antes de eso Israel tampoco quería negociar. ¿Es violencia la manifestación de los palestinos que quieren la libertad? ¿Y los disparos de los militares israelíes no es violencia? Es muy difícil vivir en las condiciones en que vivimos los palestinos bajo ocupación israelí.
-Donald Trump ha mostrado un fuerte respaldo a Israel, con la decisión de trasladar su embajada a Jerusalén, y ahora al reconocer la soberanía israelí sobre los Altos del Golán. ¿Se cierra cualquier posible negociación con EE.UU.?
-Con la administración de Trump no se puede hacer nada. Trump ha decidido hacer un giro de 180 grados a favor de Israel. Estados Unidos ya no puede presentarse como interlocutor al proceso de las negociaciones palestino israelíes. Ya nosotros no tenemos ninguna confianza en ellos. Trump ha decidido lanzar una guerra abierta contra los palestinos. Adoptó la postura israelí en forma completa, contra Naciones Unidas y la ley internacional. Es un enemigo del multilateralismo. Pero Trump no va a quedarse de forma indefinida en la Casa Blanca. En algún momento habrá otro gobierno, y habrá otras voces en Israel.
-El 9 de abril habrá elecciones en Israel. ¿Ve alguna posibilidad de un cambio?
-Pareciera que Netanyahu va a quedarse en el poder toda la vida. El crea miedo en la población, miedo al “enemigo”: pueden ser los palestinos, Hamas, los iraníes. Y si no hay un enemigo, él es capaz de crearlo, para decir que él es el único que puede defender a los israelíes. Israel se está convirtiendo en un pueblo fascista, racista.
-Hace un año usted dijo que los palestinos podrían declarar su Estado independiente en forma unilateral. ¿Sigue creyendo que es posible?
-El Estado palestino ha sido reconocido por 139 países. El Estado ya existe como tal, funciona, opera. La única diferencia es que nuestro territorio está bajo ocupación. Somos Estado miembro en la Unesco y en otras instituciones, hemos firmado más de 100 tratados internacionales. Declarar la independencia es factible. Lo haremos cuando sintamos que es el momento oportuno.
El Ministerio de Relaciones Exteriores palestino pidió hoy a la Corte Penal Internacional (CPI) actuar contra las ejecuciones de palestinos por parte de Israel.
06 de febrero de 2019
La cancillería dijo en un comunicado de prensa que «las ejecuciones de campo de las fuerzas israelíes contra los palestinos colocan a la CPI frente a una prueba de credibilidad».
La noche del lunes, un palestino de 19 años de edad, Abdallah Tawalba, fue muerto a tiros por el ejército israelí cerca de la ciudad cisjordana norteña de Jenin.
Con la muerte de Tawalba, la cifra total de palestinos muertos a manos de las fuerzas israelíes aumentó a nueve desde el inicio de 2019.
El ministerio acusó a Israel de «cometer crímenes contra los manifestantes palestinos pacíficos en las fronteras de Gaza o contra civiles desarmados».
El comunicado del ministerio indica que pidió a la CPI abrir una investigación oficial sobre los «crímenes y graves violaciones de Israel al derecho internacional y a los principios de los derechos humanos».
El ministro de Asuntos Exteriores palestino, Riad al Malki, advirtió hoy a Australia de represalias comerciales del mundo árabe y musulmán si decide reconocer a Jerusalén como la capital de Israel, durante una visita oficial a Indonesia.
«Australia arriesga sus relaciones comerciales y empresariales con el resto del mundo, y en particular el mundo árabe y musulmán», dijo Al Malki durante una rueda de prensa conjunta con su homóloga indonesia, Retno Marsudi, en Yakarta.
El ministro de Exteriores palestino indicó que, de tomar la decisión planteada hoy por el primer ministro australiano, Scott Morrison, que contempla también trasladar la embajada de Tel Aviv a Jerusalén, Camberra estaría violando las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
Por su parte Retno pidió a Australia que «continúe apoyando el proceso de paz israelo-palestino bajo los principios que ya han sido acordados», y «no de pasos que pueden desestabilizar el proceso de paz y la seguridad mundial».
Durante la reunión bilateral en Yakarta, Indonesia anunció la donación a Palestina de 110.000 millones de rupias (unos 7 millones de dólares o 6 millones de euros) a través de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) y otros canales.
Además, ambos países firmaron seis acuerdos en materia de educación, formación profesional, de y cooperación y ayuda internacional.
Indonesia es el país con mayor población musulmana del mundo, con cerca del 88 por ciento de sus más de 260 millones de habitantes, y un aliado tradicional de Palestina.
El Ministerio de Relaciones Exteriores palestino aplaudió hoy la carta del Congreso de Estados Unidos que se opone al recorte de ayuda del gobierno estadounidense para la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo (UNRWA, por sus siglas en inglés), y lo consideró “un intento por rectificar” el camino de la administración estadounidense.
El 2 de octubre, 112 congresistas estadounidenses firmaron una carta dirigida al secretario de Estado, Mike Pompeo, en la que le exigen dar marcha atrás a la decisión de suspender la ayuda estadounidense a la UNRWA y a los hospitales palestinos en Jerusalén Oriental.
Los congresistas agregaron que el recorte a la ayuda amenaza con desestabilizar a la región y socava la capacidad de Estados Unidos para seguir el proceso de paz.
El ministerio palestino señaló en un comunicado que la carta fue un “gesto positivo y un paso para corregir el camino” y expresó la esperanza de que más grupos puedan unirse a los firmantes de la carta para “presionar a la administración de Estados Unidos para que revoque sus decisiones”.
Los palestinos anunciaron la semana pasada que presentaron una demanda legal contra Estados Unidos ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por mudar su embajada en Israel a la ciudad ocupada de Jerusalén.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció a Jerusalén como capital de Israel en diciembre pasado y mudó su embajada en Israel de Tel Aviv a la ciudad en mayo.
Los palestinos desean a Jerusalén Oriental como capital de su futuro estado estado independiente, mientras que Israel desea que Jerusalén sea su capital eterna.
Israel se anexó Jerusalén Oriental en la guerra de 1967 y declaró a toda la ciudad como su capital eterna indivisible en 1980, pero la acción no ha sido reconocida por la comunidad internacional.