“Sólo quiero morir en mi tierra, que me entierren en ella. Fundirme y desvanecerme en su fertilidad, para resucitar siendo hierba en mi tierra. Resucitar siendo flor, que deshoje un niño crecido, en mi país.” (Extracto de “La noche y los jinetes”, 1969).
Fadwah Abdl-Fattah Tuqan
nació el 1 de marzo de 1917 en Nablus, ciudad gobernada por su familia durante
los siglos XVIII y XIX. Fue hermana del poeta Ibrahim y del primer ministro
jordano en 1970, Ahmad Tuqan.
Fadwa es una de las poetas
de mayor peso en la historia palestina, lo que le ha valido el apodo de “La
Poeta de Palestina”.
Considerada una de las
primeras poetas palestinas, fue pionera en el uso del verso libre, siguiendo
los pasos de la iraquí Nazik al-Malaika.
Además de su gran valor como
una de las precursoras en la poesía árabe, Tuqan es reconocida por llevar en
sus letras la lucha de su pueblo y, además, su lucha como mujer dentro de una
sociedad conservadora.
Dos eventos importantes
marcaron su vida y su transición poética hacia el involucramiento político: la
muerte temprana de su hermano Ibrahim, y la Nakba – creación del Estado de
Israel a costa de su pueblo – en 1948. A ello se suma una versión aún más
nacionalista de Fadwa a partir de la Guerra de 1967 tras la que se consolida la anexión de Cisjordania incluida Jerusalén
Este, Gaza y los demás territorios árabes ocupados por Israel.
En el período 1952-2000
publicó un total de 8 colecciones de poemas y su arte ha sido traducido al
inglés, hebreo, español, alemán, farsi y francés. Entre sus obras más afamadas
están:
Mi Hermano
Ibrahim (1946);
Sola con los
días (1952);
La noche y
los jinetes (1969);
Sola en la
cumbre de este mundo (1974); y
Viaje
montañoso (1985) – autobiografía.
Fadwa Tuqan fundó en su
natal Nablus un centro de investigación sobre la situación de la mujer
palestina, en base a su experiencia relatada en su trabajo autobiográfico y en
el que reconoció su crítica hacia ciertas prácticas culturales, especialmente
en el seno de una familia conservadora y políticamente prominente en Nablus.
En honor a su trabajo recibió varios reconocimientos, entre ellos el Premio de la
Unión de Escritores Jordanos (1983); el Premio del Sultán Uways de los Emiratos
Árabes Unidos (1989); la Medalla de Jerusalén de la OLP (1990); y el Premio del
Festival Mundial de Escritura Contemporánea de Salerno, Italia (1992), entre
otros. Además, la palestina Liana Bader produjo un documental en honor a la
poeta.
Tuqan murió el 12 de
diciembre de 2003, tras permanecer un tiempo en coma a causa de un derrame cerebral.
“«Occidente» y «Oriente» reagrupa, tras estas grandes etiquetas, todas las variedades posibles de la pluralidad humana, y las reduce en este proceso a una o dos abstracciones colectivas finales”.
Edward Said, uno de los principales intelectuales árabes por su obra “Orientalismo”, nació el 1 de noviembre de 1935 en la ciudad palestina de Jerusalén, en el seno de una familia acomodada. En 1947 su familia decidió reubicarse en El Cairo tras el Plan de Partición de Palestina del mismo año.
En 1951 se trasladó a
Estados Unidos, donde obtuvo, en 1957, su licenciatura de la Universidad de
Princeton y sus estudios de posgrado en 1960 y 1964 de la Universidad de Harvard, en la que
se especializó en Literatura Inglesa. Durante la década de 1960 se unió al
cuerpo académico de la Universidad de Columbia, años en los que desarrolló y
publicó su primer libro “Joseph Conrad y la Ficción de la Autobiografía en
1966. Desde su inmersión en el mundo académico, Said se caracterizó por ser un
arduo crítico de la literatura y su impacto en la construcción de estructuras
sociales y culturales que, a su vez, devienen en preceptos políticos que
construyen y cuentan la historia desde una visión sesgada por intereses y una agenda
determinada. Esto fue, justamente, lo que lo llevó a publicar su mayor obra en
1978 ¨Orientalismo¨, trabajo en el que analiza, de manera crítica y extensa, la
creación de la visión de “Oriente”, el “mundo árabe e islámico” desde un
discurso Occidental que, en lugar de entender y describir a la región, la
perpetúa a través de una serie de estereotipos que buscan justificar la
colonización de la región. A través de este libro, Said pone de manifiesto la
manipulación de la academia y la literatura en cuanto a la visión del “otro
oriental” como necesitado de la “asistencia” e “iluminación” de Occidente, en
la perfecta construcción de subterfugios ampliamente usados, hasta hoy, para
incursiones en los varios países árabes.
Su visión crítica fue
particularmente acentuada en el análisis de las prácticas de Israel y Estados
Unidos.
Su lucha por los derechos
políticos de Palestina y la consolidación de un Estado Palestino libre de
ocupación israelí le valió su elección, en 1977, como miembro del Consejo
Nacional Palestino (CNP), cuerpo legislativo para la inclusión de palestinos en
la diáspora. Si bien Said fue un asiduo defensor de la Solución Dos Estados, dejó su cargo en el CNP en1991, en muestra de
su desacuerdo respecto al proceso de negociación que entabló la OLP con Israel
y que daría como resultado los Acuerdos de Oslo de 1993.
En
1999, Said fundó junto al Director de Orquesta israelí, Daniel Barenboim, la
Academia Barenboim – Said ubicada en la ciudad alemana de Berlín, un espacio de
intercambio intercultural y acercamiento de culturas, a través de la música.
Considerado
como uno de los académicos que dio inicio a los escritos poscoloniales. Said
murió el 25 de septiembre de 2003 en la ciudad de Nueva York.
“Este personaje salió de mi vida en el campamento, un niño típico de aquellos días; descalzo, indigente y privado. Creé este personaje para que nunca olvidara de dónde vengo
Naji al-Ali
Quien diera vida a quien es quizás el niño
palestino más famoso ( Handala), Naji al-Ali nació en el poblado
al-Shajara, cerca de 1937. En 1948, como resultado de la Nakba, al-Ali se vio
obligado a huir al Líbano, instalándose junto a su familia en el campamento de refugiados de Ain al-Helwe.
A fin de poder continuar con su educación secundaria se trasladó a la ciudad
libia de Trípoli, donde estudió por dos años en la Escuela Les Frères Blanc.
Retornó a Líbano, donde vivió en el campo de refugiados de Shatila hasta
1959, año en el que se calificó como mecánico automotriz y se mudó a Arabia
Saudita por un lapso de dos años.
Tras regresar al Líbano, en 1960 ingresó a
la Academia de Bellas Artes de Beirut. Sin embargo, se vio obligado a dejar sus
estudios en pintura por la sistemática persecución y arrestos perpetrados por
la policía secreta libanesa. Fue justamente durante sus confinamientos en los
espacios en los que Naji exploró el dibujo y la caricatura, a manera de
expresión.
En 1962 fue el renombrado Ghassan Kanafani
quien publicara, por vez primera, las caricaturas de Naji al-Ali tras asistir a
una exhibición de este último, en Ain al-Helwe, cuando descubrió el
potencial del caricaturista y le dio cabida en publicaciones alusivas a la
lucha palestina.
En 1963 se mudó a Kuwait y se desempeñó
como editor, diseñador, productor y dibujante de revista de tinte panárabe Al-Tali’a
(Vanguardia). En 1968 trabajó en el Diario kuwaití Al-Siyassa y en 1974, cuando volvió a
Líbano, trabajó en el periódico Al-Safir. Fue nuevamente detenido en el
Líbano en 1982, durante la invasión israelí contra la Organización para la
Liberación de Palestina (OLP), tras lo cual volvió a Kuwait, en 1983, previo
mudarse a Londres, ciudad en la que vivió hasta su muerte, resultante de una
herida de bala perpetrada el 22 de enero de 1987, y que lo llevaron a coma
hasta el 29 de agosto del mismo año.
Los trabajos de Naji se enfocaron,
principalmente, en exponer el sufrimiento de los refugiados palestinos que
perdieron, además de su hogar, su patria, resultando en cientos de refugiados,
desplazados internos y apátridas. Ello se ve reflejado en la creación más
famosa de Naji: Handalah, el icónico niño refugiado palestino de
10 años, afligido por la pérdida de su patria, descalzo y mal vestido – lo que
representa la humillación, el abandono y el despojo de su humanidad y su
vínculo con los más vulnerables-, y cuya edad representa la edad de Naji cuando
se vio obligado a abandonar Palestina. Handalah además no crecerá, hasta
retornar a su hogar en Palestina.
Si bien Naji al-Ali hizo hincapié en la
situación de despojo de los palestinos, al notar el poder y potencial de agitar
a la sociedad a través de la caricatura tocó otros temas, denunciando
principalmente la pobreza en medio de una zona geográfica de opulencia y
grandes inequidades, la situación política en la región e incluso temas
relacionados a corrupción y burocracia en diferentes países árabes.
Tras su muerte, se creó el Centro Cultural
Naji al-Ali en Beirut, y en 1991 se realizó una película de dirección egipcia que
lleva su nombre.
Además de ser considerado uno de los palestinos más prominentes, ha sido considerado como uno de los mejores caricaturistas. Esto le valió, en 1979, el primer puesto en los premios de la Exhibición de Caricaturistas Árabes. En 1988 recibió el título póstumo a “La Pluma de Oro de la Libertad”, y el periódico japonés Asahi Shimbun lo acreditó como uno de los diez mejores caricaturistas del mundo.
“La causa palestina no es una causa solo para los palestinos sino es
para toda persona revolucionaria donde quiera que esté ya que es una causa de
las masas explotadas y oprimidas de nuestro tiempo”.
Un día como hoy,
el 8 de julio de 1972, a los 36 años de edad, fue asesinado por los servicios
secretos israelíes, Ghassan Kanafani,
uno de los más grandes literatos palestinos. Fue cobardemente asesinado ese día
en Beirut junto a su sobrina Lamis de 17 años, mediante una bomba colocada en
su automóvil por un comando del Mossad. Nunca utilizó armas de fuego en la
defensa de su pueblo, su mejor arma, la más eficaz, su pluma y coraje unidos a
favor de Palestina.
Funeral de Kanafani
La hermana de
Kanafani relata algunos aspectos esenciales sobre ese fatídico día: “la mañana
del sábado 8 de julio de 1972, sobre las 10:30, Lamis -la sobrina de Kanafani-
y su tío salieron juntos a Beirut. Un minuto después de que salieran oímos una
explosión muy fuerte que hizo tambalearse todo el edificio. Inmediatamente
sentimos miedo, pero temíamos solo por Ghassan y no por Lamis porque habíamos
olvidado que ella estaba con él, Ghassan era el objetivo de la explosión.
Corrimos al exterior, todos llamábamos a Ghassan, nadie llamaba a Lamis.
Lamis todavía era
una niña de 17 años. Todo su ser anhelaba vida y estaba repleto de ella. Sabíamos
que Ghassan era quien había elegido este camino. Precisamente el día anterior
Lamis había pedido a su tío que redujera sus actividades revolucionarias y se
concentrara más en escribir historias. Le había dicho: ‘Tus historias son
preciosas’ y él le había contestado, ‘¿volver a escribir historias? Escribo
bien porque creo en una causa, en principios. El día que abandone esos
principios mis historias se volverán vacías’. Pudo convencerla que la lucha y
la defensa de los principios es lo que en última instancia lleva al éxito en
todo”.
Una vida al servicio de la defensa y
liberación del pueblo palestino:
Escritor, periodista,
artista y líder político, este multifacético revolucionario nació en la ciudad
de Akka (Acre) el 08 de abril de 1936, aunque creció en la ciudad de Haifa,
previo a ser obligado a buscar refugio en el sur de Líbano, como uno de los más
de 750 mil palestinos refugiados consecuencia de la Nakba (ocupación israelí
del 78% de Palestina en 1948) y la
eliminación de más de 500 aldeas palestinas. Sin rumbo fijo, como sucediera con
numerosas familias refugiadas palestinas, Kanafani y su familia se trasladaron
a Damasco, capital de Siria, dónde desde joven se iniciaría como maestro de una
de las escuelas para palestinos refugiados de la UNWRA a fin de poder ayudar a
su familia a sustentarse.
Logró alternar el
trabajo con estudios de literatura en la Universidad de Damasco. Durante sus
estudios en el Departamento de Filología Árabe conoció a quien luego sería uno
de los principales líderes políticos palestinos y su mentor: el Dr. George
Habash, fundador del Frente Popular para la Liberación Palestina (FPLP).
Es, justamente,
durante sus años en la Universidad de Damasco, que Kanafani se inició en la
política. De la mano de Habash, se unió a las filas del Movimiento Nacionalista
Árabe (MNA), de tinte panarabista, en 1955 trasladó a Kuwait hasta 1960.
Durante su tiempo en el país del Golfo, se adentró en la vertiente marxista y
se consolidó además, su perfil periodístico al convertirse en el editor del
periódico, Al-Ra’i.
Posteriormente, en
1962, se muda al Líbano, país donde pasó el resto de sus días y consolidó su
rol político y periodístico.
En Líbano se
desempeñó como Redactor en Jefe del periódico Al-Muharrir y editor de la revista dominical Filistin. En 1967, toma la posta como Redactor en Jefe de Al-Anwar hasta 1969, año en que crea la
Revista al-Hadaf. Kanafani fue además
miembro y portavoz del FPLP.
Los escritos de
Kananafi, cuyo tema central situó al pueblo palestino en el exilio y a la
resistencia y lucha contra la ocupación israeli, tuvieron y tienen un impacto
fundamental en la literatura árabe, palestina y desde la rebelión contra toda
forma de colonialismo. Pese a jamás haberse levantado en armas, fue asesinado
por el Mossad israelí en un atentado terrorista el 08 de julio de 1972 en
Beirut. En el atentado murió también su sobrina Lamis al-Hussein, con tan solo
17 años de edad.
Con solo 36 años,
Kanafani es considerado, junto con M. Darwish y otros, uno de los literatos más
importantes de Palestina, que marcó una fundamental impronta en la narrativa
del palestino exiliado y desterrado. Publicó 4 novelas, 57 relatos breves,
además de numerosas piezas periodísticas y ensayos políticos. Entre sus
publicaciones más famosas destacan:
Muerte
en la cama numero 12 (1961);
La
tierra de las naranjas tristes (1962);
Hombres
en el Sol (1963);
La
literatura de la resistencia en la Palestina ocupada (1966);
La
literatura sionista (1967);
Hombres
y fusiles (1968); y
La
resistencia y sus dificultades (1970).
Tras su asesinato recibió, en 1974, a título póstumo el Premio de la Organización Mundial de Periodistas y en 1975 el Premio Lotus, de la Unión de Escritores Afroasiáticos. Además, sus obras han sido traducidas al menos a 18 idiomas y publicadas en numerosos países.
Fuentes: Embajada del Estado de Palestina en Argentina y Google