Categoría: Asentamientos

  • Llamado global de lideresas contra la anexión y por la paz

    Llamado global de lideresas contra la anexión y por la paz

    03 de julio de 2020

    Llamado firmado por más de 40 ex Jefas de Estado y Gobierno, ex ministras, líderes parlamentarias, galardonadas del Premio Nobel, ex altas funcionarias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y figuras en defensa de Derechos Humanos.

    Mientras la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) conmemora su 75 aniversario, el conflicto más prolongados del mundo está por tomar un giro altamente peligroso tras el anuncio del plan de Israel de anexar grandes y vitales partes de territorios palestinos sobre la base del Plan de Trump para Medio Oriente, mismo que contradice parámetros internacionalmente acordados para la paz y el Derecho Internacional. Un acto de este tipo podría erradicar los esfuerzos de medio siglo llevados a cabo para lograr la paz en la región, así como la visión de dos Estados soberanos, Israel y Palestina, viviendo junto al otro en paz y seguridad, basados en las fronteras previas a la Guerra de 1967, con consecuencias de largo alcance.

    Es en este contexto, y con motivo del 20 aniversario de la adopción de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Mujeres, Paz y Seguridad, que mujeres israelíes y palestina le recordaron al mundo la importancia de escuchar y prestar atención a las voces de mujeres en situación de conflicto. Hemos recibido apelaciones urgentes en contra de la anexión tanto de mujeres palestinas como israelíes. Sus peticiones, aunque diferentes y particulares, conllevan un sentido común de humanidad y un rechazo común hacia la subyugación, discriminación, opresión y violencia.

    Ambas peticiones se basan en el Derecho Internacional y en la Resolución 1325 que llama a la protección de la población civil, en particular mujeres y niñas, la importancia crítica de las voces de mujeres y su participación significativa en los procesos de negociación y resolución de conflictos, para garantizar una paz duradera y la construcción de un futuro justo y esperanzador para ambos pueblos, basado en el respeto por el Derecho Internacional, así como en la rendición de cuentas.

    Sus voces resuenan al enfatizar que la anexión es una amenaza existencial para los palestinos, los israelíes, la estabilidad regional y un orden global ya frágil. No debemos dejar su apelación sin respuesta en tanto solicitan nuestro “apoyo y compromiso en una asociación global para salvar la perspectiva de una solución justa, equitativa y duradera para el conflicto”, por el bienestar de las generaciones presentes y futuras. Nos recuerdan que tenemos “el poder de nuestra voluntad colectiva para desafiar la agresión, la coerción y la violencia, y terminar con la impunidad e injusticia en favor de la prevalencia de la paz y libertad”.

    La anexión es una violación al Derecho Internacional, la Carta de las Naciones Unidas y las resoluciones del Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la ONU. Contraviene normas fundamentales internacionales que prohíben la adquisición territorial mediante el uso de la fuerza y la perpetuación de la industria de asentamientos ilegales israelíes, afianzando la ocupación en lugar de poner fin a la misma. Pondré severamente en riesgo la perspectiva de una paz, seguridad y estabilidad regionales con graves implicaciones para palestinos e israelíes, pero también para Jordania y el resto de la región. Fragmentará el territorio palestino y consagrará, de forma efectiva, enclaves palestinos bajo el permanente control militar israelí.

    La dignidad y derechos del pueblo palestino, la capacidad de Israel de ser una parte integral de la región, la seguridad y prosperidad regionales y el orden internacional basado en normas están en juego. La anexión no puede pasar desapercibida sin ser cuestionada, y hoy es más necesario que nunca un fuerte compromiso internacional, incluso a través de la adopción de medidas efectivas que disuadan las acciones ilegales y unilaterales en pro de una paz justa y duradera.

    Apoyamos el llamado de las mujeres palestinas e israelíes contra la anexión unilateral y apoyamos sus esfuerzos para prevenir sus consecuencias desastrosas, amparadas en un Plan concebido casi en su totalidad por hombres sin considerar ninguna referencia a las diversas perspectivas de las mujeres. Debemos guiarnos por la humanidad y determinación de las mujeres que han sufrido enormemente como resultado del conflicto y que, sin embargo, se niegan a ser cegadas por el odio. Sus palabras vislumbran el futuro que la región necesita y merece. Nuestras acciones deben ayudar a que esa visión prevalezca.

     Signatarias: 

    Micheline Calmy-Rey, ex presidenta, Suiza.

    Tarja Halonen, ex presidenta, Finlandia,

    Roza Otunbayeva, ex presidenta, Kirguistán.  

    Mary Robinson, ex Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ex presidenta, Irlanda.  

    Ellen Johnson Sirleaf, Premio Nobel de la Paz, ex presidenta, Liberia.

    Gro Harlem Brundtland, ex directora general de la Organización Mundial de la Salud, ex primera ministra, Noruega.

    Helen Clark, ex administradora del PNUD, ex primera ministra, Nueva Zelanda.

    Jóhanna Sigurðardóttir, ex primera ministra, Icelandia.

    Graça Machel, cofundadora de la ONG Elders, junto con Nelson Mandela; defensora internacional por los derechos de la niñez y las mujeres; combatiente por la libertad; primera ministra de educación, Mozambique.

    Isabel Saint Malo de Alvarado, ex vicepresidenta, Panamá.

    Lena Hjelm-Wallen, ex vice primer ministra y ministra de Asuntos Exteriores, Suecia.

    Margot Wallström, ex vice primer ministra y Ministra de Asuntos Exteriores, Suecia.

    Benita Ferrero-Waldner, ex Comisionada de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y ex Ministra de Asuntos Exteriores, Austria.

    Susana Malcorra, ex Ministra de Asuntos Exteriores, Argentina.

    Asha Rose Migiro, ex Subsecretario General de las Naciones Unidas, ex Ministro de Asuntos Exteriores, Tanzania.  

    Barbara Hogan, ex prisionera política, ex ministra de salud, Sudáfrica.

    Patricia B. Licuanan, ex presidenta de la Comisión de la ONU sobre la Condición jurídica y Social de la Mujer, ex ministra de educación superior, Filipinas.

    Sima Samar, ex ministra de Asuntos de la Mujer, Afganistán.

    Christiane Taubira, ex Ministra de Justicia, Francia.

    Melanne Verveer, ex Embajadora de Asuntos Globales de la Mujer, Estado Unidos.  

    Luisa Morgantini, ex vicepresidenta y ex presidenta del Comité de Desarrollo del Parlamento Europeo, Italia.

    Claudia Roth, vicepresidenta del Parlamento Alemán, ex Comisionada del Gobierno Federal para Derechos Humanos y Asistencia Humanitaria, Alemania.

    Shirin Ebadi, Premio Nobel de la Paz.

    Mairead Maguire, Premio Nobel de la Paz.

    Jody Williams, Premio Nobel de la Paz.

    Rebecca Johnson, cofundadora y primera presidenta de la Campaña Internacional Premio Nobel de la Paz para Abolir las Amas Nucleares (ICAN, por sus siglas en inglés).

    Karen AbuZayd, ex Subsecretaria General de la ONU y Comisionada General de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA, pos sus siglas en inglés).

    Radhika Coomaraswamy, ex Subsecretaria General de la ONU y Representante Especial del Secretario General para Niños y Conflicto Armado.  

    Noeleen Heyzer, ex Directora Ejecutiva del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM, por sus siglas en inglés), ex Subsecretaria General de la ONU y secretaria ejecutiva de la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico.

    Navi Pillay, ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.  

    Joanne Sandler, ex Directora Ejecutiva Adjunta del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer, UNIFEM.

    Fatiha Serour, ex Representante Especial Adjunta del Secretario General, miembro del Grupo Africano por la Justicia y Rendición de Cuentas, WAYAMO.   

    Farida Shaheed, ex Relatora Especial de ONU sobre Derechos Culturales.

    Mary Kerry Kennedy, Presidenta de la Organización de Derechos Humanos Robert F. Kennedy, Estados Unidos.

    Charlotte Bunch, Distinguida profesora y Directora Fundadora del Centro para el Liderazgo Global de las Mujeres, Universidad de Rutgers, ganadora del Premio Eleanor Roosevelt por los Derechos Humanos, Estados Unidos.  

    Anne Marie Goetz, ex Jefe Asesor en Gobernanza, Paz y Seguridad del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer, UNIFEM. Profesor del Centro de Asuntos Globales de la Universidad de Nueva York, Estados Unidos.

    Anne-Marie Slaughter, ex Directora de Planificación de Políticas del Departamento de Estado de los Estados Unidos, galardonada con el Premio al Servicio Distinguido del Secretario, Bert G. Kerstetter ’66. Profesora Emérito de Política y Asuntos Internacionales de la Universidad de Princeton, Estados Unidos.

    Nayereh Tohidi, Profesora, ex Jefa del Departamento de Estudios de Género y Mujer y Directora fundadora de Estudios Islámicos y de Medio Oriente de la Universidad del Estado de California, Estados Unidos.

    Micheline Calmy-Rey, ex presidenta, Suiza.

    Tarja Halonen, ex presidenta, Finlandia,

    Roza Otunbayeva, ex presidenta, Kirguistán. 

    Mary Robinson, ex Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ex presidenta, Irlanda. 

    Ellen Johnson Sirleaf, premio Nobel de la Paz, ex presidenta, Liberia.

    Gro Harlem Brundtland, ex directora general de la Organización Mundial de la Salud, ex primera ministra, Noruega.

    Helen Clark, ex administradora del PNUD, ex primera ministra, Nueva Zelanda.

    Jóhanna Sigurðardóttir, ex primera ministra, Islandia.

    Graça Machel, co-fundadora de la ONG Elders, junto con Nelson Mandela; defensora internacional por los derechos de la niñez y las mujeres; combatiente por la libertad; primera ministra de Educación, Mozambique.

    Isabel Saint Malo de Alvarado, ex vicepresidenta, Panamá.

    Lena Hjelm-Wallen, ex vice primer ministra y ministra de Asuntos Exteriores, Suecia.

    Margot Wallström, ex vice primer ministra y ministra de Asuntos Exteriores, Suecia.

    Benita Ferrero-Waldner, ex comisionada de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y ex ministra de Asuntos Exteriores, Austria.

    Susana Malcorra, ex ministra de Asuntos Exteriores, Argentina.

    Asha Rose Migiro, ex subsecretaria general de las Naciones Unidas, ex ministra de Asuntos Exteriores, Tanzania. 

    Barbara Hogan, ex prisionera política, ex ministra de Salud, Sudáfrica.

    Patricia B. Licuanan, ex presidenta de la Comisión de la ONU sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer, ex ministra de Educación Superior, Filipinas.

    Sima Samar, ex ministra de Asuntos de la Mujer, Afganistán.

    Christiane Taubira, ex ministra de Justicia, Francia.

    Melanne Verveer, ex embajadora de Asuntos Globales de la Mujer, Estado Unidos. 

    Luisa Morgantini, ex vicepresidenta y ex presidenta del Comité de Desarrollo del Parlamento Europeo, Italia.

    Claudia Roth, vicepresidenta del Parlamento Alemán, ex Comisionada del Gobierno Federal para Derechos Humanos y Asistencia Humanitaria, Alemania.

    Shirin Ebadi, premio Nobel de la Paz.

    Mairead Maguire, premio Nobel de la Paz.

    Jody Williams, premio Nobel de la Paz.

    Rebecca Johnson, co-fundadora y primera presidenta de la Campaña Internacional Premio Nobel de la Paz para Aboliar las Amas Nucleares (ICAN, por sus siglas en inglés).

    Karen AbuZayd, ex subsecretaria General de la ONU y Comisionada General de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA, pos sus siglas en inglés).

    Radhika Coomaraswamy, ex subsecretaria General de la ONU y Representante Especial del Secretario General para Niños y Conflicto Armado. 

    Noeleen Heyzer, ex directora ejecutiva del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM, por sus siglas en inglés), ex Subsecretaria General de la ONU y Secretaria ejecutiva de la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico.

    Navi Pillay, ex alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. 

    Joanne Sandler, ex directora ejecutiva Adjunta del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer, UNIFEM.

    Fatiha Serour, ex representante especial adjunta del Secretario General, miembro del Grupo Africano por la Justicia y Rendición de Cuentas, WAYAMO.  

    Farida Shaheed, ex relatora especial de ONU sobre Derechos Culturales.

    Mary Kerry Kennedy, presidenta de la Organización de Derechos Humanos Robert F. Kennedy, Estados Unidos.

    Charlotte Bunch, Distinguida profesora directora Fundadora del Centro para el Liderazgo Global de las Mujeres, Universidad de Rutgers, ganadora del Premio Eleanor Roosevelt por los Derechos Humanos, Estados Unidos.

    Anne Marie Goetz, ex jefe asesor en Gobernanza, Paz y Seguridad del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer, UNIFEM. Profesor del Centro de Asuntos Globales de la Universidad de Nueva York, Estados Unidos.

    Anne-Marie Slaughter, ex directora de Planificación de Políticas del Departamento de Estado de los Estados Unidos, galardonada con el Premio al Servicio Distinguido del Secretario, Bert G. Kerstetter ’66. Profesora Emérito de Política y Asuntos Internacionales de la Universidad de Princeton, Estados Unidos.

    Nayereh Tohidi, Profesora, ex fefa del Departamento de Estudios de Género y Mujer y Directora fundadora de Estudios Islámicos y de Medio Oriente de la Universidad del Estado de California, Estados Unidos.

  • La anexión significa la pérdida de 600 millones de metros cúbicos de agua, $ 3.5 mil millones para la economía

    La anexión significa la pérdida de 600 millones de metros cúbicos de agua, $ 3.5 mil millones para la economía

    Traducción no oficial

    RAMALLAH, miércoles 01 de julio de 2020 (WAFA) – Palestina perdería entre 550 y 600 millones de metros cúbicos de agua en el caso de que Israel anexe el Valle del Jordán en la Cisjordania ocupada, además de no menos de $ 3.5 mil millones en pérdidas económicas oportunidades, dijo hoy Mazen Ghoneim, jefe de la Autoridad Palestina del Agua.

    Le dijo a Palestine TV que las oportunidades económicas que se perderán incluyen la pérdida de 73,000 oportunidades de trabajo además de las pérdidas para el sector agrícola.

    «Si se implementa la anexión, dará lugar a un aumento en las importaciones, una disminución en el porcentaje de la contribución del sector agrícola al producto nacional y un aumento en el desempleo entre los agricultores», dijo Ghoneim.

    Señaló que Israel trató de posponer un acuerdo sobre el agua y lo trasladó a cuestiones de estado final para completar sus planes y controlar todas las fuentes de agua en Palestina. Hoy, dijo, Israel controla más del 85% de las fuentes de agua en Palestina, ya sea desde aguas subterráneas o extrayendo agua a través de pozos y manantiales en diferentes cuencas.

    Ghoneim indicó que la proporción promedio de agua de los palestinos es de 83 litros por día, aunque la Organización Mundial de la Salud ha establecido un mínimo de 100 litros por día, y existe una disparidad en el consumo de agua de las personas según sus áreas de residencia. Mientras que el colono israelí obtiene al menos 400 litros de agua por día, y a menudo más que eso, el palestino en el sur del país no recibe más de 23 litros de agua por día.

    Señaló que en Gaza la proporción per cápita es de 22 litros por día porque el 97% del acuífero costero no es apto para uso humano. Como resultado, la Autoridad del Agua está trabajando en un proyecto de planta de desalinización de agua en Gaza para superar esta crisis.

    Con respecto a las cuencas de agua palestinas, dijo que la cuenca oriental está completamente ubicada dentro del territorio palestino y, por lo tanto, Palestina perderá el 44% de la cuenca oriental si se implementa el plan de anexión, señalando que la mayoría de las represas se ubicarán en el partes anexas, que afectarán la capacidad de los palestinos para construir presas para aprovechar el agua de lluvia.

    Ghoneim dijo que el Mar Muerto tiene 54 kilómetros de largo, de los cuales 18 kilómetros están en Israel y 36 kilómetros en Cisjordania, lo que significa que si Israel lo controla, Palestina perderá el derecho de ser un país que comparte el Mar Muerto en el Med-Dead Proyecto del canal, que se supone que beneficiará a Palestina, Jordania e Israel.

  • Reino Unido no reconocería ningún cambio en las fronteras de 1967, dice el primer ministro británico

    Reino Unido no reconocería ningún cambio en las fronteras de 1967, dice el primer ministro británico

    Traducción no oficial

    LONDRES, jueves 01 de julio de 2020 (WAFA) – El primer ministro británico, Boris Johnson, dijo que el Reino Unido no reconocería ningún cambio en las fronteras de 1967, a excepción de los acordados entre las partes palestina e israelí.

    En un artículo publicado el miércoles en el periódico israelí Yedioth Ahronoth, Johnson pidió a Israel que no prosiga con su plan ilegal de anexar grandes extensiones de Cisjordania.

    «Seguí con gran tristeza las propuestas para anexar territorio palestino», escribió. «La anexión representaría una violación del derecho internacional».

    «Espero profundamente que la anexión no siga adelante», dijo. «Si lo hace, el Reino Unido no reconocerá ningún cambio en las líneas de 1967, excepto los acordados entre ambas partes».

    Johnson pidió a ambas partes que regresen a la mesa de negociaciones para lograr una paz duradera.

    Después de que se declaró que el parlamento israelí votaría sobre la medida de anexión el 1 de julio, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu insinuó el aplazamiento de la implementación de la medida ilegal.

    Netanyahu ha declarado muchas veces que está dispuesto a anexarse ​​los asentamientos coloniales ilegales además del Valle del Jordán, una fértil franja de tierra que corre hacia el oeste a lo largo del río Jordán, que alberga a unos 65,000 palestinos y representa aproximadamente el 30 por ciento de Cisjordania. La formación del nuevo gobierno de coalición.

    La anexión del territorio palestino ocupado en 1967 es ilegal según el derecho internacional, y pondría a gran parte de la Cisjordania ocupada bajo soberanía israelí, dejando solo unos pocos bolsillos de bantustanes palestinos densamente poblados.

  • Sobre el plan de anexión, el Senado chileno aprueba una resolución que pide la revisión de todos los acuerdos con Israel

    Sobre el plan de anexión, el Senado chileno aprueba una resolución que pide la revisión de todos los acuerdos con Israel

    01 de julio de 2020

    Traducción no oficial

    SANTIAGO, jueves 01 de julio de 2020 (WAFA) – El Senado de Chile aprobó ayer, por 29 votos a favor, 6 abstenciones y ningún voto en contra, una resolución firme que insta al gobierno chileno a revisar todos sus acuerdos con Israel, entre otras cosas. .

    La resolución también pidió promover la legislación para prohibir todos los productos de asentamiento israelíes, prohibir a las compañías involucradas en la ocupación israelí beneficiarse de cualquier acuerdo o licitación firmada por Chile, promover pautas turísticas para Israel y Palestina con el fin de no permitir la promoción de viajes a Israel utilizando imágenes de Jerusalén Este o Belén («entre otras ciudades palestinas»), para prohibir cualquier tipo de cooperación, incluso monetaria, con la colonización israelí de la Palestina ocupada y para asegurarse de que ninguna organización que opere en Chile tendrá ningún beneficio fiscal si están involucrados en la ocupación de Palestina.

    La resolución fue promovida por miembros de partidos políticos de izquierda a derecha, y fue votada como respuesta a los planes israelíes de anexión en la Palestina ocupada. El texto de la resolución menciona que Chile ha reconocido al Estado de Palestina en la frontera de 1967 y que los planes de anexión israelíes también afectarán a miles de ciudadanos chilenos que poseen tierras en el área occidental de Belén, particularmente en Cremisan y Al Makhrour de la ciudad. de Beit Jala, de donde proviene la mayoría de la comunidad chilena-palestina.

    El texto también cita a la Comisionada de Derechos Humanos de la ONU y a la ex presidenta chilena Michelle Bachelet, quien dijo que «la anexión es ilegal, punto».

    El senador Ivan Moreira, de la UDI de la derecha, dijo que «estamos pidiendo al gobierno de Chile que tome medidas concretas para detener la anexión que el gobierno (israelí) de Benjamin Netanyahu está tratando de llevar a cabo. Nosotros, y millones en todo el mundo, sabemos muy bien que este crimen pondrá fin a la solución de dos estados. Lo menos que Chile puede hacer es tomar medidas contra esta flagrante violación del derecho internacional y los derechos humanos del pueblo palestino. No olvidemos que hay cientos de familias chilenas que se verá afectado por la anexión y es nuestro deber tomar medidas al respecto. Los palestinos tienen derecho a vivir en un estado como nación libre «.

    Fuente: WAFA

  • El muro de Apartheid israelí

    El muro de Apartheid israelí

    Foto: un hombre trata de escalar el muro de separación entre Israel y Palestina para asistir a las oraciones del viernes en Al Aqsa, Jerusalén, el pasado 25 de mayo de 2018. [Issam Rimawi/Anadolu Agency]

    02 de julio de 2020

    El muro de Apartheid israelí fue ideado por el Estado de Israel para seguir con su plan sistemático de robo de tierras palestinas. A través de un complejo régimen de obstáculos físicos y administrativos, el Estado de Israel afecta severamente la libertad de movimiento de los palestinos, lo que a su vez contraviene el Art. 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

  • Países que consideran los asentamientos israelíes una violación del derecho internacional

    Países que consideran los asentamientos israelíes una violación del derecho internacional

    01 de julio de 2020

    Foto de archivo: colonias israelíes en territorio palestino

    En 2019, bajo la Administración Trump, EE.UU. declaró que los asentamientos israelíes en la Palestina ocupada no son «necesariamente ilegales», una ruptura dramática de décadas de política y postura de la Casa Blanca.