Categoría: Comunicados y declaraciones oficiales

  • Primer Ministro palestino: Un plan para el día después en Gaza

    16 de septiembre de 2024

    Hace cinco semanas se cumplieron 300 días de la guerra en Gaza. Niveles tan altos de asesinatos en masa, destrucción, desplazamiento forzado y hambruna de nuestro pueblo no tienen precedentes en la historia reciente.

    En Gaza, el miedo y la desesperación dominan mientras las bombas caen sin cesar. Las familias se refugian juntas en albergues improvisados, sus hogares reducidos a escombros. Las escuelas y hospitales, que alguna vez fueron refugios, se han convertido en blancos. Los gritos de terror de los niños atraviesan la noche mientras los padres luchan por protegerlos. El hedor de la muerte impregna el aire, con entierros apresurados que ofrecen poca dignidad. El hambre y la miseria se intensifican, con escasez y agotamiento de alimentos, agua potable y suministros médicos. Los crímenes de guerra y las masacres pesan sobre un pueblo que ha sufrido demasiado tiempo.

    Sin embargo, en medio de esta devastación, existe resiliencia, una negativa a rendirse ante la desesperación. Este sufrimiento, consecuencia tanto de la guerra como de la ocupación prolongada, debe terminar para lograr la paz y la estabilidad.

    Desde su formación en abril, mi gobierno ha trabajado incansablemente para estabilizar la situación en deterioro en Cisjordania, al tiempo que se prepara para “el día después” en la Franja de Gaza. Estamos comprometidos con el bienestar, la seguridad y la dignidad de nuestro pueblo, y con liderar los esfuerzos de recuperación y reconstrucción una vez que se logre un alto al fuego permanente. Esto sucederá paralelamente a la implementación de reformas esenciales para consolidar las bases de un Estado palestino independiente.

    Con un alto al fuego permanente, el Gobierno palestino está preparado para asumir la responsabilidad de la Franja de Gaza, liderando los esfuerzos para integrar completamente la gobernanza tanto en Gaza como en Cisjordania. Esta integración es esencial no solo para la ayuda eficaz, la recuperación y la reconstrucción en Gaza, sino también como un paso hacia el objetivo más amplio de lograr un acuerdo político permanente en línea con el derecho internacional y la solución de dos Estados.

    Nuestra visión de “Una Palestina”, basada en la unidad del pueblo palestino y nuestra identidad compartida, es fundamental para este esfuerzo. Mientras perseguimos firmemente el fin de la ocupación militar israelí y la realización de nuestro derecho a la autodeterminación, estos principios guiarán la reconstrucción y gobernanza de Gaza, abordando la crisis humanitaria sin precedentes y sentando las bases para una paz y estabilidad duraderas.

    Sin embargo, no podemos lograr esto solos. La vasta destrucción y las enormes necesidades de recuperación en Gaza requieren una respuesta coordinada y robusta de la comunidad internacional. Gobernar Gaza, restaurar los servicios esenciales, reconstruir hogares e infraestructura, y estabilizar la vida y los medios de subsistencia de nuestro pueblo requerirá un compromiso y apoyo internacionales significativos. Sin solidaridad y acción global, el camino hacia la recuperación y la paz duradera será inalcanzable.

    Apoyar y facilitar un gobierno palestino imparcial es crucial para gobernar y servir a nuestro pueblo en Gaza y Cisjordania, incluida Jerusalén Este. Empoderar a la Autoridad Palestina para proporcionar una gobernanza receptiva, transparente y responsable es el único camino legítimo y viable hacia adelante. Este enfoque es esencial no solo para la reconstrucción de Gaza, sino también para asegurar que la región en su conjunto avance hacia un futuro equitativo, justo y próspero.

    Nuestro plan para “el día después” de la gobernanza en Gaza forma parte de un esfuerzo más amplio para empoderar al Gobierno palestino, reconstruir la confianza entre nuestros ciudadanos y reforzar las bases de la democracia tanto a nivel local como nacional. Se estructura en torno a los siguientes pilares clave:

    1. Alivio y recuperación temprana: Los esfuerzos de alivio y recuperación temprana, bajo el liderazgo y la coordinación estratégica del gobierno palestino, necesitarán el apoyo de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA), otras agencias especializadas de la ONU, donantes y socios internacionales que ya están activos en Gaza, además de las instituciones del sector privado y la sociedad civil palestina. Las prioridades incluyen la remoción de escombros, refugios temporales dignos y la restauración de servicios esenciales como agua, saneamiento, energía, salud y educación. También es fundamental el apoyo inmediato para la restauración de los medios de subsistencia y la recuperación económica. Estos esfuerzos estarán estrechamente coordinados con los ministerios y agencias palestinas. Se establecerá un Comité de Recuperación Temprana de Gaza para alinear todos los esfuerzos con el plan más amplio de alivio, recuperación y reconstrucción del gobierno.
    2. Reconstrucción y recuperación a largo plazo: Se establecerá una agencia independiente para liderar, coordinar y gestionar todos los esfuerzos de reconstrucción y recuperación a largo plazo en Gaza. Esta agencia operará con total independencia financiera y de gestión y estará sujeta a auditorías según los más altos estándares internacionales. La supervisión será proporcionada por una junta directiva compuesta por figuras palestinas respetadas, incluidos miembros de la diáspora. Para garantizar la transparencia y la rendición de cuentas, se creará un fondo fiduciario de reconstrucción de Gaza en el Banco Mundial, con supervisión fiduciaria y orientación proporcionadas por una junta asesora internacional.
    3. Seguridad, estado de derecho y control fronterizo: Restaurar la seguridad y el Estado de Derecho en Gaza requerirá la reestructuración de su fuerza policial y la reintegración y racionalización del personal en función de la capacidad y las necesidades. Este proceso incluirá a personal de antes y después de 2007, sujeto a una evaluación exitosa de antecedentes y capacidad. El liderazgo superior de la policía, designado por el gobierno palestino, también coordinará con los jefes de los consejos municipales para garantizar una gobernanza local eficiente y receptiva. Los socios internacionales desempeñarán un papel crucial al proporcionar el equipo necesario y el apoyo para la creación de capacidades. Además, el gobierno palestino podrá solicitar asistencia de seguridad internacional según sea necesario. El control fronterizo en Gaza será gestionado por la Autoridad Palestina, con apoyo internacional interino de actores relevantes, como la Misión de Asistencia Fronteriza de la Unión Europea de 2005.
    4. Integración de instituciones y servicio civil: Nuestro plan enfatiza la necesidad vital de integrar y armonizar las instituciones y el servicio civil en Cisjordania y Gaza. Para facilitar esto, nombraremos un liderazgo superior interino para las instituciones gubernamentales en Gaza, que servirá temporalmente hasta que se seleccionen gerentes permanentes a través de un proceso transparente basado en méritos. El personal será seleccionado en función de las necesidades técnicas, con todas las decisiones de personal adheridas a criterios meritocráticos y transparentes.
    5. Restauración de las funciones de gobierno local: Como un paso inmediato para restaurar e integrar la gobernanza local en Gaza y asegurar la apropiación local de la recuperación, designaré a figuras locales independientes y altamente calificadas para los consejos municipales y locales por un año. Estos consejos contarán con presupuestos para apoyar proyectos locales que satisfagan necesidades urgentes y brinden beneficios tangibles al pueblo de Gaza, bajo pautas claras establecidas por mi gobierno. Al final de este período transicional de un año, se celebrarán elecciones locales tanto en Cisjordania como en la Franja de Gaza para garantizar la participación democrática, el compromiso y la representación en la gobernanza local.

    La destrucción sin precedentes en Gaza no solo requiere un serio apoyo global, sino también un compromiso colectivo con la reconstrucción y recuperación. Hacemos un llamado a nuestros vecinos árabes y a todas las naciones asociadas para que se unan a nosotros en este esfuerzo monumental. Juntos, podemos abordar las necesidades inmediatas de nuestro pueblo, restaurar los servicios esenciales, reconstruir la economía y reavivar la esperanza.

    Este camino, aunque desafiante, es el único camino viable a seguir, uno que sienta las bases para una paz, seguridad y prosperidad duraderos. No se trata solo de nuestro futuro como pueblo palestino, nuestra firme búsqueda de la autodeterminación y nuestro derecho a vivir en libertad y dignidad; se trata de asegurar la estabilidad y un mejor futuro para todas las personas de la región.

    Fuente: https://www.diariosiriolibanes.com.ar/Opinion/Tribuna-y-debate/Primer-Ministro-palestino-Un-plan-para-el-d%C3%ADa-despu%C3%A9s-en-Gaza

  • Riyad Alhalabi: “Para defender a Palestina no hay que ser palestino, basta con ser humano”

    Riyad Alhalabi: “Para defender a Palestina no hay que ser palestino, basta con ser humano”

    Por Manu Campi | @manucampimaier

    29 de mayo de 2024

    A pesar del reciente reconocimiento del Estado de Palestina por España, Noruega e Irlanda de Palestina, el pedido detención de la Corte Penal Internacional a Netanyahu y las protestas mundiales en contra del genocidio en Gaza, el hijo mimado de EE.UU sigue matando un nene cada diez minutos.

    Palestina duele. La otrora cárcel a cielo abierto más grande de la historia reciente terminó por convertirse en la fosa común más vasta del mundo. Es la segunda vez que entro a la embajada. Pasó la puerta con el respeto atado a la angustia que supone el innegable genocidio contra el pueblo palestino.  

    Una señorita me acompaña al ascensor. En el segundo piso la secretaria del embajador me recibe con una amplia sonrisa. Bienvenido de vuelta, me dice. El embajador palestino en Argentina, Riyad Alhalabi se pone de pie, tiende una mano firme y me invita a tomar asiento.

    Mano a mano, en el sillón de su despacho no hay más que una sonrisa tibia y cordial que duró lo que duró el apretón de manos; una especie de mueca para presentarnos, porque Palestina duele. Los dos sabemos por qué estamos ahí, frente a frente. Robusto, con facciones árabes y un gesto que, detrás de la seriedad que lo embiste, deja notar que Palestina duele.

    La prensa internacional que sirve a la depredación imperialista no dudó en poner las cosas de cabeza ni bien intentó, de manera espantosa y vergonzante para quienes ejercemos la necesidad de informar, poner el relato del lado que no corresponde.

    Palestina duele desde hace setenta y cinco años y no desde el 7 de octubre pasado cuando las imágenes parecieron horrorizar al mundo sobre el ataque en parapente contra uno de los ejércitos más imponentes del mundo.

    Duele la ocupación luego de la Segunda Guerra Mundial, cuando cientos de miles de palestinos y palestinas fueron obligados a dejar sus casas; desde la violación israelí sobre el acuerdo de Oslo; desde de las masacres de Sabra y Shatila; desde el bombardeo a hospitales, escuelas, medios de comunicación y casas particulares y duele el apartheid y la población civil como blanco constante y también desde la indiferencia de una comunidad internacional que ahora no tiene más alternativa que dejar de tapar con un dedo al sol.  

    Netanyahu tiene interés de mantenerse en el poder para escapar de la justicia porque sabe muy bien que si para esta guerra, es decir, si hay un alto del fuego él va a la cárcel. Además de significar el fin de su vida política y de su partido”, sostiene Riyad.

    —¿Qué significa el bombardeo a civiles y la toma del paso fronterizo de Rafah?

    —Es la única entrada y salida de personal de ayuda humanitaria. Si bien escuchamos que se acordaron más entradas de ayuda humanitaria eso no está ocurriendo”.

    En vistas a las presenciales norteamericanas del 5 de noviembre, en relación al presupuesto norteamericano y la imposibilidad bélica de atender varios conflictos a la vez, sumado al pedido de detención a Netanyahu por la Corte Penal Internacional y el reconocimiento de Palestina como Estado por parte de Noruega, España e Irlanda, Netanyahu sostuvo que seguirá con la política contra Palestina.

    —En Gaza muere un chico cada 10 minutos, se han atacado hospitales. Las cadenas de comunicación muestran imágenes desgarradoras y la manera de Israel de redoblar la apuesta continuar haciendo lo que quieren en suelo palestino. Israel rompió todas las reglas, todos los acuerdos de las convenciones derechos internacionales. Si hablamos de cifras humanas te olvidás que cada número es un humano. Cada uno tiene sus sueños, su pasado y esperan por su futuro. Al día de hoy son más de 35 mil las víctimas civiles. 250 colegios bombardeados, los hospitales son objetivo militar y eso, en la historia reciente, nunca había sido visto. Con lo que queda de los colegios, Israel forma bases militares. Son ellos mismos los que se sacan fotos dentro de las escuelas palestinas. Así, el ejército israelí cumplió con todas las violaciones y con todos los crímenes de guerra posibles. Bombardeos contra hospitales y civiles destruyendo la infraestructura de Gaza en más de un 80%. Por ejemplo, en los tres años de la guerra entre Rusia y Ucrania murieron unos 600 niños. En Gaza, sin embargo, en dos años y medio son 15 mil niños y niñas y 10 mil mujeres. Debajo de los escombros hay más de 10,000 y ni siquiera estas cifras son exactas porque se contabilizan solo las que llegan a lo que queda de los hospitales. Sobre esto, en Gaza hay 36 hospitales grandes que funcionan con lo mínimo. Dan ayuda médica con lo que pueden. Los médicos atienden a los que pueden salvar en lo inmediato, como pueden y con lo que tienen. Esto no es un análisis personal, sino que es una realidad plasmada por expertos de Naciones Unidas que muestran a través de imágenes e informes la desgracia del pueblo palestino de los últimos 75 años.

    La visibilización del genocidio a través de contenidos digitales sirvió para que hoy haya 142 países a favor de que el Estado de Palestina sea reconocido como un miembro pleno de Naciones Unidas. Sin embargo, esto no parece ser suficiente para el veto, por tercera vez, de los Estados Unidos y Gran Bretaña.

    —Israel se siente por encima de todas las leyes. Como siempre digo, es el hijo malcriado de la comunidad internacional. Así, siente que puede hacer lo que da la gana. Entran a las aldeas, a los campamentos de refugiados y cortan el agua y las comunicaciones.  

    “Palestina tiene una identidad muy fuerte”

    —Como palestino no como embajador, a pesar de todo esto y viendo las protestas en universidades norteamericanas, francesas, mexicanas y australianas, Sidney donde el 90% son reprimidas, donde además hay muchos judíos anti sionistas, pareciera que lo único que han conseguido es afianzar más el sentido de identidad Palestina.

    —Palestina tiene una identidad muy fuerte. Nuestro pueblo nunca va a partir porque es la única tierra que tenemos. Estamos amarrados a ella como un árbol de olivo. Tenemos el más antiguo de la tierra, es un símbolo para nosotros. En Belén tenemos uno de unos 5 mil años de antigüedad. Así de amarrados estamos, no nos vamos a ir. Gaza no es un objetivo de Israel, sino es a manos de su régimen, su gobierno. Cuando hablamos de Estados Unidos lo hacemos sobre su administración porque los pueblos, como mencionaste, en todos los rincones del mundo suman voces que salen a defendernos, a exigir la libertad y el fin de la ocupación de los territorios desde ’67 a la fecha. Nosotros, como palestinos, amamos la vida en primer lugar y queremos vivir como cualquier otro estado soberano. Estamos pidiendo libertad y dignidad o morimos en nuestro suelo. Quieren disfrazarnos de otra cosa, pero nosotros no tenemos donde ir. Esta es nuestra nacionalidad, nuestra única identidad.

    “Israel arma a sus colonos”

    —Israel quiere asesinar una idea, un proyecto de paz y sobre esto operan los extremistas de derecha que sigue con la colonización y expansión como política. Parece un campeonato de inventar divisiones que antes no existían. Antes no había un muro físico, no había divisiones entre las ciudades palestinas. Hoy en día hay más de 600 checkpoints para entrar o salir a los lugares permitidos por Israel. En ese sentido, se puede imaginar la vida diaria de un palestino. Las ciudades son divididas. Hay más de 350 asentamientos israelíes con 800 mil colonos que el ejército sostiene. El ejército de Israel entregó más de 100 mil armas a estos colonos que tienen vía libre para atacar y quemar el territorio ocupado.

    “Hay una violación sistemática en las ciudades palestinas”

    —Respetamos los acuerdos de Oslo y siempre tuvimos la voluntad de cumplir lo que hemos firmado y las violaciones de Israel hacen parecer a la situación como un conflicto y no es tal cosa. Un conflicto es entre dos ejércitos y nosotros no tenemos ejército.

    Acá no se duda sobre si se está o no de acuerdo con Hamás, que es un sector de nuestro pueblo.  Son mi gente al fin y al cabo y si hablamos Hamás fundada en el 1987, la ocupación lleva, si hablamos de ocupación, así como todos lo conocen desde el 1900. Pero nosotros tenemos 6720 mil años de historia. Hamás quiere resistir y la resistencia existe. Si vamos hablar de lo que pasó del 7 de octubre yo siempre digo que es por la culpa de la provocación constante.

    “Gaza ya no es la cárcel a cielo abierto más grande del mundo, sino que es la fosa común más grande del mundo”  

    Rashi nació, como refugiado en el Líbano en el campo de refugiados de Sabra que es famoso por la masacre del 16 de septiembre de 1982. Sin dudas una de las fechas más oscuras en la historia de la humanidad. Durante dos días miembros de la falange libanesa, armados y dirigidos por el Ejército de Israel perpetraron una masacre en los campos de refugiados de palestinos de Sabra y Shatila, en el Líbano. Fueron asesinados al menos 3.800 personas, en su mayoría, mujeres y niños.

    “Para defender a Palestina no hay que ser palestino, hay que ser, solamente, humano”

    —Tenemos esperanza y fe en Dios, hay luz al final del túnel. Creemos en nuestro pueblo y en la humanidad. En paralelo a esta crisis, estamos viendo que todo el mundo se ha levantado por Palestina. Lo que está pasando en mi tierra puede pasar en cualquier lado. Israel cambió todas las reglas y todo le es permitido. Nosotros vamos a seguir luchando por nuestra libertad. Hay mucha política. Son muchos los gobiernos y organizaciones internacionales las que nos apoyan. Tenemos un gran apoyo del mundo árabe, musulmán y también del mundo occidental. Por ejemplo, en Estados Unidos hubo más de 200 universidades apoyando a Palestina y eso es sinónimo de esperanza a través de generaciones más jóvenes. La nuestra es una causa justa.

    Respecto a nuestro país y la vergonzosa postura del presidente Javier Milei respecto al genocidio, Riyad sostiene que “Argentina siempre ha sido un país que respeta los derechos humanos. A nosotros nos matan en nuestra tierra y ahí nos vamos a quedar”,

    Cuando se tiene tiempo e impunidad se puede matar de muchas maneras

    —Israel es quien decide cuándo se toma agua, cuándo hay luz y controla el alimento por calorías. Esa es otra manera de matar. En 1948 más de la mitad de la población árabe palestina huyó de su territorio tras la ocupación del 77% durante la fundación de Israel. Es decir, la conformación de un estado a costillas del otro.

    Un poco de historia

    La resolución 181-II, de 1947 de Naciones Unidas dividía la región de manera arbitraria y desigual. El resto del territorio quedó bajo el control de Jordania y Egipto.

    En 1967, Israel, nunca conforme, ocupó la Franja de Gaza y la Ribera Occidental, incluida Jerusalén. La mal llamada guerra provocó otro éxodo, sustantivo que tanto les gusta y les sirve de amparo, de medio millón de palestinos.

    En su resolución 242, el Consejo de Seguridad formuló los principios de una paz justa y duradera, que incluía la retirada israelí de los territorios ocupados durante el conflicto, una solución al problema de los refugiados y fin de cualquier tipo de conflicto bélico.

    En 1973, el Consejo de Seguridad aprobó la resolución 338, en la que, entre otras cosas, pedía que las partes iniciaran negociaciones de paz.

    En 1974, la Asamblea General de Naciones Unidos reafirmó los derechos inalienables del pueblo palestino a la “libre determinación, la independencia nacional, la soberanía y el regreso de los refugiados”.

    Al año siguiente, la misma Asamblea estableció el Comité para el Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino y otorgó a la Organización de Liberación de Palestina (OLP) la condición de observadora en la Asamblea y en las conferencias de las Naciones Unidas.

    No conforme, el hijo caprichoso del imperialismo invadió, en junio de 1982, el Líbano con la intención manifiesta de eliminar la OLP. La prensa y los organismos internacionales omitieron aquello como lo que fue: la Masacre de Sabra y Shatila, donde el Ejército de Israel asesinó a miles de refugiados palestinos.

    Se negoció un alto el fuego. Las tropas de la OLP se retiraron de Beirut y se trasladaron a los países vecinos. A pesar de las garantías de seguridad para los refugiados de Palestina que se habían quedado, hubo una masacre a gran escala en los campamentos de Sabra y Shatila.

    En septiembre de 1983, la Conferencia Internacional sobre la Cuestión de Palestina adoptó la necesidad de oponerse a los asentamientos israelíes y a las iniciativas israelíes para cambiar el estatuto de Jerusalén, el derecho de todos los Estados de la región a existir dentro de fronteras reconocidas internacionalmente y el logro de los derechos legítimos e inalienables del pueblo palestino.

    En 1987 comenzó un alzamiento masivo contra la ocupación israelí en el Territorio Palestino Ocupado: la intifada. Los métodos utilizados por las fuerzas israelíes provocaron un número ingente de muertos y heridos entre la población palestina. En 1988, el Consejo Nacional de Palestina reunido en Argel proclamó el establecimiento del Estado de Palestina.

    La segunda intifada estalló cuando el Primer Ministro Ariel Sharon visitó en 2000 Al-Haram al-Sharif, en Jerusalén. Israel empezó a construir un muro de separación dentro del Territorio Palestino Ocupado y declarado ilegal por la Corte Internacional de Justicia.

    En 2002, el Consejo de Seguridad apoyó el concepto de los dos Estados: Israel y Palestina. Ese mismo año, la Liga Árabe aprobó la Iniciativa de Paz Árabe.

    En 2003, Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia y las Naciones Unidas dio a conocer una hoja de ruta para avanzar hacia una solución biestatal. Es mismo año se aprobó en Ginebra un acuerdo de paz no oficial entre personalidades destacadas israelíes y palestinas.

    En 2005, Israel retiró a sus colonos y tropas de Gaza, aunque mantuvo el control de sus fronteras, costas y espacio aéreo.

    Tras las elecciones legislativas palestinas de 2006, dichos países pusieron como condición para prestar asistencia a la Autoridad Palestina que esta se comprometiera a no recurrir a la violencia, reconociera a Israel y aceptara los acuerdos previos. Cuando Hamás tomó el control de Gaza en 2007, Israel impuso un bloqueo. La escalada de los ataques aéreos y con cohetes a finales de 2008 desembocó en la operación terrestre israelí en Gaza conocida con el nombre de “Plomo Fundido”. Posteriormente, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó la resolución 1860 e investigaron las violaciones del derecho internacional cometidas durante el conflicto de Gaza, conocido como el “informe Goldstone”.

    El programa de la Autoridad Palestina de 2009 para crear instituciones del Estado recibió un amplio apoyo internacional.

    En 2011, el presidente Mahmoud Abbas presentó la solicitud de admisión de Palestina como Miembro de las Naciones Unidas y la UNESCO admitió a Palestina como miembro.

    En noviembre de 2012 estalló un nuevo ciclo de violencia entre Israel y Gaza, que concluyó con un alto el fuego negociado por Egipto.

    El 29 de noviembre de 2012 la Asamblea General reconoció a Palestina la condición de Estado observador no miembro en las Naciones Unidas, y en 2014 la Asamblea General proclamó 2014 Año Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino.

    Después de que se anunció la creación de un gobierno de consenso nacional palestino, Israel suspendió en abril de 2014 la nueva ronda de negociaciones.

    En julio y agosto de 2014 estallaron nuevos enfrentamientos entre Israel y Gaza. En 2016, el Consejo de Seguridad aprobó la resolución 2334. En 2017, la administración de los EE. UU. anunció el reconocimiento de Jerusalén como la capital de Israel y, posteriormente, las embajadas de los EE. UU. y otras se trasladaron a Jerusalén.

    En 2020, Estados Unidos medió en acuerdos para normalizar las relaciones entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Sudán y Marruecos («Acuerdos de Abraham«).

    En 2022, la Asamblea General de la ONU solicitó a la CIJ que emitiera una Opinión Consultiva sobre la legalidad de la prolongada ocupación israelí que comenzó en 1967 y las implicaciones para los Estados miembros.

    En 2023 hubo otra ronda de enfrentamientos entre Israel y Hamas. El 15 de mayo de 2023, a petición de la Asamblea General, la ONU conmemoró por primera vez el 75 aniversario de la Nakba.

    Israel se victimiza, pero ya no le queda el mote de perseguido aunque sí las lágrimas de cocodrilo con las que siempre tiende a defenderse. Han aprendido de la historia llevando al genocidio a un nuevo nivel. Israel mata de hambre a mujeres, niños, niñas y civiles. Su concepción del exterminio es ya innegable. Está ahí, escondido en la autocompasión, todos los días, bajo la misma bandera de muerte. A la fecha, hay unos seis millones de refugiados, según cifras oficiales. Es la segunda vez que salgo por la misma puerta que entré y con la misma sensación: Palestina duele.

    Fuente: https://elargentinodiario.com.ar/mundo/29/05/2024/riyad-alhalabi-para-defender-a-palestina-no-hay-que-ser-palestino-basta-con-ser-humano/

  • Riyad Alhalabi: «Que Palestina deje de estar en una posición de menoscabo permanente»

    Riyad Alhalabi: «Que Palestina deje de estar en una posición de menoscabo permanente»

    25 de mayo de 2024

    El encargado de negocios de la embajada palestina en Argentina habla de la situación política y social de su nación. Hace hincapié en la manera en que los medios internacionales tratan el tema.

    Por: Alí Mustaf, Periodista y docente.

    Riyad Alhalabi, actual encargado de Negocios de la Embajada Palestina en la Argentina, lleva más de 20 años en la función diplomática representando a su pueblo en Colombia, México y en Argentina desde 2022. Este hijo de la diáspora palestina fue educado en Túnez y luego realizó sus estudios superiores en la Universidad de Delhi de la India. Es licenciado en Ciencias Generales, Sistemas y Computación y Master en Matemática. Conversó con Tiempo cuando se cumplen 76 años de la Nakba o catástrofe del pueblo palestino, el 15 de mayo de 1948. Más allá de las decenas de miles de muertos  –sobre todo mujeres y niños– producidos por la ofensiva militar y los bombardeos permanentes de las fuerzas armadas israelíes contra los gazatíes luego de los ataques de Hamas del 7 de octubre pasado, Riyad Alhalabi habló de la situación política actual y cómo los medios abordan el tema.

    –En este nuevo aniversario de la Nakba y con los avances militares de Israel, ¿sigue creyendo en la posibilidad de dos Estados que vuelvan a las fronteras de 1967?

    –Como definición de fondo, nosotros defendemos la creación de un Estado Palestino independiente y soberano basado en las fronteras existentes al 4 de junio de 1967. Es decir, los territorios de la Ribera occidental, incluida Jerusalén Oriental y la Granja de Gaza. Resulta obvio que la usurpación de tierras palestinas, que ha llevado a la implantación ilegal de casi 700 mil colonos en Cisjordania, atenta directamente contra la continuidad territorial de lo que sería un Estado Palestino. Pero la ley internacional es clara y sostiene que todos esos asentamientos son ilegales y deben ser desmantelados. El cómo se desarman debe ser implementado por Israel bajo supervisión de la propia ONU.

    –¿Por qué cree que el 7 de octubre y desde entonces los medios hegemónicos de occidente no hablan de los bombardeos permanentes en Gaza y sí ponen el énfasis en las acciones del Hamas?

    –Recordemos que el propio Israel representó la creación de un enclave colonial en Palestina, consagrado por la Resolución 181 de la ONU el 29 de noviembre de 1947 promovida esencialmente por el Reino Unido de Gran Bretaña, que se encargó de generar las bases en el terreno para la creación de ese país. Desde ahí, en general, y salvo excepciones, la hegemonía occidental de los medios, ha implantado un discurso unidireccional respecto del abordaje de la cuestión palestina, sosteniendo una línea argumental de defensa casi irrestricta de Israel y sus políticas frente a Palestina. Pero, gracias a Dios, Internet se convirtió en una herramienta alternativa para enfrentar ese discurso hegemónico; romper con una lógica de abordaje unívoco y establecer fuentes de información paralelas que han logrado permear de manera sólida en todo el mundo y dar a conocer de manera veraz los acontecimientos en Palestina. Es decir, en gran medida se ha roto ese paraguas protector del que gozaban las grandes agencias y ha permitido obtener una visión casi «en vivo» de los acontecimientos.

    –La propaganda israelí «hasbará» se destaca en los medios masivos de comunicación y en las grandes productoras cinematográficas, sobre todo de Hollywood. ¿Con qué herramientas cuenta el pueblo palestino para contrarrestar o por lo menos equilibrar esa balanza mediática?

    –No es un tema fácil de resolver. La «hasbará» como herramienta cuenta con muchos recursos económicos para llevar adelante no solo el surgimiento de un discurso, sino garantizar su permanencia en el tiempo, lo que lo ha transformado en exitoso en el consciente colectivo. La posibilidades palestinas por sí mismas son muy pocas –comparativamente- para intentar equilibrar esa arremetida constante, aunque en los últimos años hemos visto también el surgimiento y el crecimiento de diversas manifestaciones, tanto en el cine de ficción como en el cine documental, en las artes en general, en el abordaje de los medios alternativos y en el crecimiento sostenido de publicaciones: libros, columnas de opinión e información, que paulatinamente va tomando cuerpo en una parte importante de la opinión pública mundial, lo que se ha traducido por primera vez en el sostenimiento de manifestaciones multitudinarias en defensa de la causa palestina. Es decir, si bien en algunos casos los gobiernos son más conservadores al momento de tomar decisiones, los pueblos, los jóvenes, los trabajadores, los intelectuales más relevantes, han hecho explícito su apoyo a nuestro pueblo, la verdadera gran víctima de la ocupación israelí y el sometimiento militar que se le impone día a día.

    –Muchos periodistas preguntan qué hacen los países árabes para defender a los palestinos de los ataques israelíes y ponen el acento en la frontera con Egipto. ¿Por qué considera que esta pregunta es importante para la prensa occidental?

    –-Cuando los medios, las organizaciones o la opinión pública hablan del «mundo árabe», pareciera que asumen que ese conglomerado de países representa un bloque homogéneo de pensamiento y ordenamiento político y jurídico. Pero en realidad son un conjunto de países que poseen diversas formas de gobierno, de ideologías, de alineamiento en materia de política internacional e intereses propios que los llevan, obviamente, a posicionarse de manera distinta ante cada situación emergente en la región. Es como si dijéramos que América Latina es un bloque que se presenta con un discurso único ante el mundo frente a determinados temas, cuando sabemos que el espectro ideológico a nivel regional es variopinto y variado. Yo creo que, si se comprende esto, se puede entender que el «mundo árabe» presente también posicionamientos diversos y muchos matices para abordar el conflicto palestino-israelí.

    –Sudáfrica ha impulsado ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) el juicio por genocidio y crímenes de guerra contra Benjamín Netanyahu y algunos miembros de su gabinete, y dos fiscales de la CIJ han pedido ya las detenciones del Netanyahu y del líder del Hamás Ismael Haniyeh. ¿Cree justo que en este pedido se consideren las dos detenciones por igual?

    –Cuando la Justicia por fin decide actuar, dejemos actuar a la Justicia.

    –Estos 76 años de luchas y sin resolución pacífica de la ocupación han puesto hasta el 7 de octubre a palestinos e israelíes en una virtual situación de empate o de empantanamiento. Después de esa fecha pareciera que Israel va por todo y no hay ningún tipo de freno político que pueda hacerle frente a semejante avanzada militar. De hecho, España, Irlanda y Noruega entre tantos otros países han anunciado el reconocimiento de Palestina como Estado pleno en ONU pero Biden se opone al «reconocimiento unilateral» y dice que la solución debe ser una negociación entre las partes. ¿Qué opinión le merece que un estado con plenos derechos y reconocido por las potencias occidentales negocie desde un lugar de fuerza con los palestinos?

    –El gobierno de los EE UU siempre ha planteado que el Estado Palestino debe surgir de «negociaciones entre las partes», ignorando la propia decisión política israelí, que en boca de su Primer Ministro ha sostenido hasta el hartazgo que «nunca permitiremos la creación de un Estado Palestino». Y desde esa perspectiva, podemos reafirmar que el país norteamericano hace bastante que dejó de ser un mediador imparcial. Lo demuestra la propia agresión a la Franja de Gaza, donde la provisión de armas a las fuerzas de la ocupación son un flujo constante que posibilita que el genocidio siga adelante sin interrupciones. Lo que han hecho España, Noruega e Irlanda, es contribuir a poner a Israel y Palestina en un pie de igualdad, precisamente para que Palestina deje de estar en una posición de menoscabo permanente y que sean dos partes iguales quienes decidan su futuro. Es decir, estos países y los que vendrán se han colocado en el lado correcto de la historia, aunque a Israel le disguste profundamente.

    –Se está evaluando una salida negociada y si así fuera, ¿cómo cree usted que sería esa resolución?

    –La salida negociada sólo será posible en la medida en que la comunidad internacional, la misma que originó las bases del conflicto, asuma de una vez la decisión de terminar la tarea. Votaron por la creación del Estado de Israel, falta la creación de un Estado de Palestina, que es el otro 50% de la resolución 181 de la ONU.    

    –La OTAN advierte que en los próximos 10 años las guerras serán por el agua. Trece provincias argentinas han firmado acuerdos de explotación y gestión del agua con la empresa israelí Mekorot acusada en la ONU de genocidio y de diferentes fraudes. ¿Cómo percibe usted el futuro de la Argentina con la gestión de un recurso tan vital como el agua en manos de Mekorot, y más ahora con un gobierno nacional tan decididamente proisraelí como el de Javier Milei?

    –No puedo pronunciarme por la decisión soberana de un estado ni sobre la conveniencia o no de firmar acuerdos con empresas israelíes. Pero rescatando parte del planteamiento de su pregunta, mi reflexión sería que es difícil de entender que si esa empresa figura en el listado del Consejo de DD HH de la ONU, calificándola como «propiciadora de la ocupación» y en Palestina usurpa alrededor del 82% de los recursos hídricos nacionales, se le premie por semejante contradicción, sobre todo en un país que internacionalmente es extremadamente respetado por la promoción y sostenimiento de los Derechos Humanos como bandera de política nacional.

    Fuente: https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/riyad-alhalabi-que-palestina-deje-de-estar-en-una-posicion-de-menoscabo-permanente/