Esta fecha resalta la importancia de esclarecer los hechos de violencia y reconocer la dignidad de las víctimas, para prevenir futuras injusticias. Este derecho a la verdad también es crucial para abordar las violaciones sistemáticas ocurridas en Palestina debido a la ocupación ilegal israelí. Israel sigue vulnerando el Derecho Internacional al mantener una ocupación prolongada, despojando a los palestinos de sus tierras y derechos fundamentales. La comunidad internacional ha condenado repetidamente estas acciones, pero la impunidad persiste. Como destacó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México en 2016, el derecho a la verdad permite restaurar la memoria de las víctimas y ayudar a sanar las heridas del pasado.
Además, promueve la rendición de cuentas de las autoridades y contribuye a la reconciliación en las sociedades. Este derecho es esencial para que las víctimas reciban justicia y reparación, y para que el mundo se enfrente a las injusticias que siguen ocurriendo. En este Día Internacional, recordamos que la verdad y la justicia son fundamentales para construir un futuro en paz, donde los derechos humanos sean respetados para todos, en Palestina y en cualquier parte del mundo.
Día Mundial del Agua: Un Derecho Vulnerado en Palestina
En este Día Mundial del Agua, hacemos un llamado urgente a la comunidad internacional para reflexionar sobre un derecho humano fundamental que sigue siendo violado en Palestina. En todo el Territorio Palestino Ocupado, el acceso al agua se ha convertido en un símbolo de opresión y desigualdad, exacerbado por la ocupación militar.
El Ejército de Ocupación Israelí ha implementado políticas que restringen el acceso y controlan los recursos hídricos, dejando a miles de familias palestinas sin agua potable. Muchas comunidades sufren no solo por la escasez, sino también por la calidad del agua que reciben, que en muchos casos está contaminada y representa un grave riesgo para la salud.
En la Franja de Gaza, la situación es aún más crítica. El uso del agua como arma de guerra ha sido evidente, con ataques a infraestructuras hídricas y la contaminación deliberada de fuentes de agua. Estos actos no solo privan a la población de un recurso esencial, sino que agravan la crisis humanitaria y contribuyen al genocidio silencioso que se vive en la región.
Es fundamental visibilizar esta crisis y exigir un cambio. El agua es un derecho, no un privilegio. En este día, unámonos para abogar por una Palestina donde cada persona tenga acceso a agua limpia y segura.
El 21 de marzo, conmemoramos el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, una fecha establecida por la ONU en 1966 para reforzar el compromiso global contra el racismo en todas sus formas. En este día, es crucial reconocer y denunciar las políticas de segregación y discriminación que enfrenta la población palestina bajo la Ocupación israelí. Organizaciones de derechos humanos han calificado esta situación como un sistema de apartheid, donde prácticas como la desposesión de tierras, restricciones de movimiento y violencia sistemática perpetúan la opresión del pueblo palestino. Un ejemplo alarmante es la reciente decisión de fuerzas israelíes de ocupar los principales campos de refugiados en el norte de Cisjordania, como Jenín, Tulkarem y Nur Al-Shams. Esta operación ha resultado en el desplazamiento forzoso de al menos 40.000 palestinos y la paralización de las actividades de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos de Oriente Próximo (UNRWA) en estos campamentos. Estas acciones intensifican la desposesión y el desplazamiento forzado de la población palestina, elementos centrales del sistema de apartheid impuesto por Israel. En este día, alzamos nuestras voces en solidaridad con Palestina y reafirmamos nuestro compromiso en la lucha contra el racismo y la discriminación racial en todas sus manifestaciones.
Hoy, en el Día de la Madre Palestina, rendimos homenaje a la fortaleza y el sacrificio de todas las madres, especialmente aquellas que enfrentan la adversidad y el sufrimiento diario en Gaza. En un contexto donde la violencia y el desasosiego, provocado por la Ocupación ilegal de Israel, son parte de la vida cotidiana, las madres palestinas son pilares de resistencia, amor y esperanza. Cada día, estas mujeres valientes luchan por el bienestar de sus hijos en medio de un genocidio que busca borrar su existencia. Su amor incondicional y su determinación son un faro de luz en la oscuridad. Nos recuerdan que, a pesar de los desafíos, el amor de una madre es un acto de resistencia.
Hoy, levantamos nuestras voces en solidaridad con ellas, honramos su dolor y resaltemos su valentía. Que nunca se olvide su lucha y que su historia inspire al mundo a buscar la paz y la justicia. A todas las madres palestinas: su fortaleza es un legado que perdura. Cada 21 de marzo, con el comienzo de la Primavera, se celebra en Palestina y en todo el mundo árabe el Día de la Madre.
Este día adquiere en Palestina un carácter especial ya que la madre palestina lucha contra la ocupación, es parte de la movilización e identidad nacional, la resistencia y la encargada de preservar y transmitir la cultura palestina.
El papel de la madre en nuestra Tierra se refuerza en 1948, con la Nakba (Catástrofe) ocupación del 78% de la Palestina histórica, donde se disgrega la familia y a pesar de verse obligadas a vivir en campos de refugiados, las madres supieron sobrellevar la pesada carga a la hora de administrar el hogar y desempeñar al mismo tiempo varios roles, integrándose de forma más activa a la lucha junto al hombre y jugando un papel muy importante en el proceso de liberación nacional.
Cabe mencionar que el origen de la dedicación de esta fecha a la madre se remonta a Egipto en 1957, fecha introducida por el periodista Mustafá Amín.
Amin relacionó este día con la historia de una madre viuda, que dedicó su vida a criar a su hijo hasta que se convirtió en médico. El hijo se casó y no mostró ninguna gratitud a su madre. Esta historia motivó a Amin a promover celebrar un Dia hasta que la idea fue aceptada por el presidente Gamal Abdel Nasser. Amin mencionó el Día de la Madre en uno de sus libros en 1943, y 10 años después, envió una petición oficial al gobierno y creó una campaña para ello. La primera celebración del día de la madre en Egipto tuvo lugar el 21 de marzo de 1957, y el resto del mundo árabe siguió su ejemplo.
Rachel Corrie, una joven activista estadounidense, se convirtió en símbolo de lucha por los derechos humanos en Palestina tras ser asesinada en 2003 en Gaza. Su valentía al interponerse entre un bulldozer y una vivienda palestina mostró al mundo la necesidad de justicia y autodeterminación. Su trágico final despertó la conciencia global y movilizó a personas de todas las nacionalidades en contra de la opresión.
Su legado sigue vivo en manifestaciones y campañas que exigen el fin de la ocupación. Rachel es un recordatorio de nuestra responsabilidad de luchar por los más vulnerables y soñar con un mundo de paz y justicia. ¡Honrémosla y unámonos por un futuro mejor para Palestina!
Nacida el 10 de abril de 1979 en EEUU en una familia judía, Corrie se trasladó a Gaza (Palestina) en 2003 como miembro del Movimiento Internacional de Solidaridad. Era conocida por su amor a la paz y por la defensa de los derechos de las y los palestinos, transmitiendo con frecuencia ensayos fotográficos en donde denunciaba las violaciones a los derechos humanos cometidas por el ejército de ocupación israelí en contra de los palestinos.
Foto: Rachel Corrie trata de detener la destrucción de la vivienda de familia palestina cuando el conductor de la excavadora del ejercito de ocupación israelí la atropella.
El 16 de marzo de 2003, en la ciudad de Rafah en Gaza, Corrie se paró frente a un bulldozer israelí con la esperanza de evitar que demoliera la casa de una familia palestina local. Fue aplastada hasta la muerte cuando el conductor de la excavadora la atropelló repetidas veces, según testigos. La gente de Gaza recibió la noticia de su asesinato con dolor y horror, describiéndola como una «mártir» y organizando un funeral masivo para la activista judía estadounidense.
Foto: Corrie agoniza luego de ser atropellada por la excavadora del ejercito de ocupación israelí.
Desde entonces, el nombre de Rachel Corrie se ha convertido en sinónimo de la causa palestina. Fue elegido como el nombre de un buque de ayuda irlandés que partió para Gaza en 2010, mientras que su historia se ha contado en varios documentales que retratan el sufrimiento palestino.
Más tarde, su familia presentó una demanda contra las autoridades israelíes por el asesinato de su hija; sin embargo, un tribunal israelí absolvió al conductor de la excavadora en un controvertido veredicto en el año 2013, una decisión denunciada por grupos de derechos humanos.
Foto: Niños palestinos encienden velas por Rachel Corrie En una carta enviada a su familia desde Gaza poco antes de su asesinato, Corrie describió el sufrimiento palestino del que fue testigo:
«De cualquier forma, pienso en el hecho de que ninguna cantidad de lecturas, conferencias, documentales, o palabras podrían haberme preparado para la realidad de la situación que se vive aquí», escribió. «No puedes imaginarlo a menos que lo veas».
Según testigos del hecho, Rachel fue deliberadamente atropellada por el bulldozer israelí, pues indican que el conductor retrocedió sobre su cuerpo ya aplastado. Cindy Corrie, la madre de Rachel, relató lo sucedido:
“La topadora avanzó hacia Rachel. Ella asumió una posición que dio a entender que no se movería. Tenía puesto su chaleco naranja. Cuando la topadora continuó avanzando, ella se paró sobre el terraplén y un testigo declaró que su cabeza se asomaba por encima de la hoja de la topadora, o sea que se la podía ver claramente, pero la topadora siguió avanzando sobre ella, hasta aplastar su cuerpo. Se detuvo y luego dio marcha atrás, según la declaración del testigo, sin levantar la hoja, de manera que retrocedió nuevamente por encima de ella. Sus amigos gritaban todo el tiempo a los conductores de la topadora que se detuvieran. Corrieron hacia ella rápidamente y ella les dijo: ‘Creo que me quebré la espalda’. Esas fueron sus últimas palabras”.
Este Día Internacional de la Mujer, recordamos la guerra genocida israelí contra nuestro pueblo pero especialmente contra nuestras mujeres, niñas y adolescentes.
En este Día Internacional de la Mujer, rendimos homenaje a todas las mujeres del mundo, en especial a las mujeres palestinas, símbolo de amor, resistencia, lucha, esperanza y humanidad.
➡️ Rendimos homenaje a las más de 12.300 mujeres palestinas de Gaza, asesinadas brutalmente por Israel, Potencia ocupante, durante el genocidio.
➡️Recordamos a las cientos de palestinas detenidas arbitrariamente en centros de detención y cárceles israelíes, que actualmente suman 21 mujeres.
➡️Conmemoramos a las más de 13.000 mujeres cuyos esposos fueron asesinados durante el genocidio en Gaza, así como las 50.000 mujeres embarazadas que han tenido que cursar un período de gestación y parto en situaciones tan inhumanas como dar a luz por cesárea sin anestecia.
‼️Por todas las madres, hijas, abuelas, nietas. Por quienes sostuvieron nuestra herencia, memoria y lucha desde la Nakba de 1948. Por quienes lo hacen ahora desde los campos de refugiados en Jenín, Nablus, Gaza, Tulkarem, Jordania, Líbano y en la diáspora.
Por todas ellas.
🇵🇸💜💪🏼♀️
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