Categoría: Agresiones israelíes

  • “No buscamos en La Haya venganza, sino parar los crímenes”

    “No buscamos en La Haya venganza, sino parar los crímenes”


    Foto: Saeb Erekat, secretario general de la OLP, en septiembre de 2018 en Ramala. AHMAD GHARABLI GETTY

    El también secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina afirma que «Israel, como potencia ocupante, sabe que goza de impunidad».

    29 de febrero de 2020

    Por Juan Carlos Sanz

    Desde la conferencia de paz de Madrid (1991), Saeb Erekat (Palestina, 64 años) no ha dejado de representar los intereses de su pueblo ante el mundo. Jefe negociador con los israelíes —“en 2014 Benjamín Netanyahu paralizó la última vía de diálogo”, recuerda—, es una de las principales voces de la Autoridad Palestina.

    Tuerce el gesto en su oficina de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en Ramala, mientras cita la presencia de Alemania y otros cuatro países europeos del lado de Israel ante la Corte Penal Internacional (CPI), que en marzo va a examinar la acusación de crímenes de guerra y contra la humanidad presentada contra el Estado judío. “En nuestro apoyo figuran la Organización de Cooperación Islámica y la Liga Árabe, que suman 57 países”, precisa.

    “Nosotros nos enfocamos principalmente en el contenido de la acusación, no en cuestiones preliminares sobre si el tribunal tiene jurisdicción o no, y eso es lo que deben plantearse Alemania y los países que respaldan a Israel, como Brasil: si existe responsabilidad penal de altos cargos israelíes”. La CPI debe decidir con carácter previo el ámbito territorial de las investigaciones.

    “Se preguntan si somos un Estado o no”, plantea el también secretario general de la OLP. “Claro que somos un Estado observador de la ONU desde 2012”. “¿Qué podemos hacer si no?”, se interroga con vehemencia. “No quieren que recurramos a la lucha armada, ni que acudamos al Consejo de Seguridad, ni ante la CPI”, argumenta, “pero Israel está anunciando cada día miles de nuevas viviendas en los asentamientos de colonos y la anexión de territorios palestinos, mientras Europa sigue relacionándose con Netanyahu como si nada hubiese ocurrido. Es una especie de recompensa de la ocupación. Hemos llamado a la puerta de la CPI para que los crímenes de Israel no queden impunes”.

    —¿Qué pasará si el tribunal considera que no tiene jurisdicción o que Palestina no es un Estado?

    —No hubiéramos sido aceptados en la convención de la CPI en caso contrario. Hay jurisdicción.
    “La actual Administración estadounidense”, prosigue el negociador jefe de la OLP, “ha reconocido Jerusalén como capital de Israel, ha trasladado la Embajada desde Tel Aviv, ha cerrado nuestras oficinas diplomáticas en Washington y ha suprimido las ayudas económicas a los palestinos. Y ahora ha introducido un programa de anexión territorial en nombre de Israel”, clama Erekat contra el plan de paz del presidente Donald Trump.

    “Nuestra única salida posible es la CPI, que no juzga naciones, sino a individuos que cometen crímenes de guerra y contra la humanidad”, destaca. “Quienes han cometido ejecuciones extrajudiciales y han confiscado tierras de forma continuada deben comparecer ante los jueces del tribunal penal de La Haya”.

    Erekat reconoce que a los israelíes no les gustan estos tribunales internacionales. También cree que tanto el primer ministro Benjamín Netanyahu, como su rival en las urnas, el exgeneral Benny Gantz, y todos aquellos que dieron las órdenes de construcción de asentamientos y de demoler casas palestinas son susceptibles de ser juzgados por la CPI.

    “Puede ser la primera vez que altos cargos e Israel son encausados”, recalca el responsable palestino, antes de citar una lista de cargos que incluye la expansión de las colonias desde 1967, ataques de colonos a campesinos o las tres guerras de Gaza (2009, 2012 y 2014). “Es una relación exhaustiva que recoge quejas de víctimas de violaciones del derecho internacional”, concluye.

    “En la CPI no hay politización ni venganza”, replica a las alegaciones israelíes. “Nosotros vivimos bajo la ocupación e intentamos estar seguros de que estos crímenes de guerra y contra la humanidad no van a volver a ocurrir. No buscamos venganza, sino parar los crímenes de Israel”.
    Sostiene que no es una cuestión de jurisdicción: “Hay crímenes contra población civil que se cometen a diario. Israel, como potencia ocupante, es consciente de que goza de impunidad y nadie le exige responsabilidades. Acudimos a La Haya para proteger a nuestro pueblo”.

    Fuente: El País

  • Palestina urge sancionar a Israel para que detenga su colonización

    Palestina urge sancionar a Israel para que detenga su colonización


    El ministro de Asuntos Exteriores de Palestina, Riad al-Maliki, habla en una rueda de prensa en Ramalá.

    26 de febrero de 2020

    La Cancillería palestina insta a la comunidad internacional a imponer severas sanciones a Israel con el fin de obligarle a detener sus construcciones ilegales.

    En un comunicado publicado ayer martes, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Palestina ha condenado la política expansionista del régimen de Israel en desarrollar asentamientos ilegales y anexar más tierra de los palestinos.

    La declaración emitida con motivo de conmemorar el 26.o aniversario de la masacre perpetrada en 1994 en la Mezquita de Ibrahim, en la ciudad de Al-Jalil, ha reprochado también los intentos de las sociedades israelíes para judaizar los territorios ocupados palestinos.

    La nota ha hecho hincapié en que las masacres y crímenes perpetrados durante décadas por parte de Israel fue un intento para propagar la cultura del odio y el racismo contra el pueblo palestino. “Por lo tanto, se necesitan sanciones internacionales contra Israel”.

    La Cartera palestina ha denunciado, además, que la débil actitud de la comunidad internacional ante los crímenes ha animado a las autoridades de ocupación a cometer violaciones más graves contra el derecho internacional y las resoluciones de las Naciones Unidas respecto a la causa palestina.

    La nota se publicó en la misma jornada en que el primer ministro interino israelí, Benjamín Netanyahu, anunció un plan para construir otras 3500 viviendas ilegales en una polémica zona de la ocupada Cisjordania.

    Este controvertido plan de Netanyahu se sumó a sus otros proyectos revelados en los últimos días para erigir más de 5000 viviendas ilegales para los colonos judíos en la ciudad ocupada de Al-Quds (Jerusalén), los cuales fueron denunciados categóricamente por las autoridades palestinas.

    Más de 600 000 colonos israelíes viven en más de 230 colonias construidas en los territorios ocupados de Palestina desde la guerra de los Seis Días en 1967, incluidas la ciudad de Al-Quds y las presentes en la ocupada Cisjordania.

    La expansión de estas viviendas ilegales se aceleró estos últimos años bajo el impulso de Netanyahu y de su aliado en EE.UU., el presidente Donald Trump, quien presentó el pasado 28 de enero el polémico plan anti-Palestina, llamado el ‘acuerdo del siglo’, que anima al régimen israelí a ocupar más territorios palestinos.

    La iniciativa de EE.UU. ignora todos los derechos inalienables de los palestinos al disponer que la ciudad palestina de Al-Quds se convierta en la “capital indivisible” del régimen de Israel, además de reconocer la soberanía de Israel sobre el valle del Jordán y los asentamientos ilegales en Cisjordania, y exigir un Estado palestino desmilitarizado.

    Fuente: HispanTV

  • OLP pide a empresas extranjeras abandonar asentamientos israelíes

    OLP pide a empresas extranjeras abandonar asentamientos israelíes


    El secretario general del Comité Ejecutivo de la OLP, Saeb Erekat (2.º por la izq.), en una reunión con diplomáticos de varios países.

    19 de febrero de 2020

    La OLP pide a empresas internacionales poner fin a sus actividades en los asentamientos ilegales de la Cisjordania ocupada.

    El secretario general del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat, ha exigido este martes a Francia, Países Bajos, Turquía y el Reino Unido que actúen para poner fin a las actividades de sus empresas en los territorios ocupados palestinos, según informa la agencia palestina de noticias WAFA.

    “Se requieren acciones urgentes en línea con las responsabilidades bajo el Derecho Internacional”, ha afirmado en la red social Twitter, después de reunirse con diplomáticos de esos países.

    Este llamado se produce después de que la Organización de Naciones Unidas (ONU) publicara la semana pasada una lista negra de 112 compañías que operan en colonias israelíes en los territorios ocupados y dejó en manos de los Estados miembros del Consejo de Derechos Humanos de la ONU (CDHNU) decidir sobre posibles medidas.

    El ministro de Exteriores israelí, Yisrael Katz, en reacción, recriminó a la organización internacional su decisión supuestamente sesgada, y la acusó de “servir” al movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS), una campaña internacional que promueve diversas formas de boicot contra el régimen de Israel para obligarle a acatar el derecho internacional.

    Por su parte, el canciller palestino, Riyad al-Malki, aplaudió el informe y lo consideró “una victoria del Derecho Internacional y de los esfuerzos diplomáticos para dejar sin recursos el sistema colonial, representado en los asentamientos ilegales”.

    La ONU considera “ilegales” los asentamientos israelíes en territorios ocupados, pero el régimen de Israel sigue con su expansión, avalada en el llamado ‘acuerdo de paz’ de EE.UU. a favor de su aliado israelí.

    La inmensa mayoría de la Comunidad Internacional considera que los asentamientos levantados por el régimen de Israel en la Cisjordania ocupada son incompatibles con la ley internacional, en concreto con la Cuarta Convención de Ginebra de 1949, que prohíbe la transferencia de población civil al territorio ocupado.

    Fuente: HispanTV

  • Presidente palestino: Sólo Jerusalén Oriental puede ser capital de Estado palestino

    Presidente palestino: Sólo Jerusalén Oriental puede ser capital de Estado palestino

    07 de enero de 2020
    El presidente palestino, Mahmoud Abbas, enfatizó hoy que la capital del Estado palestino sólo podrá ser Jerusalén Oriental, no Abu Dis, informó la oficial agencia noticiosa palestina WAFA.

    En una reunión con movimientos populares y grupos de la sociedad civil locales en su sede cisjordana de Ramala, Abbas dijo que no aceptará ninguna de las alternativas sugeridas en el plan de paz del presidente estadounidense Donald Trump para Medio Oriente.

    «Nunca aceptaremos un Estado sin tener a Jerusalén Oriental, el cual fue ocupado en 1967, como capital eterna del Estado de Palestina», dijo Abbas.

    «Enfrentaremos esta decisiva batalla y ganaremos», agregó.

    La reunión es considerada como parte de los esfuerzos de Abbas para obtener apoyo local e internacional contra el plan de paz de Trump también conocido como el Acuerdo del Siglo.

    Los palestinos, quienes de inmediato rechazaron el plan, señalan que no fueron consultados con respecto al plan y que este está lejos de las resoluciones de la legitimidad internacional en lo que respecta a una solución de paz basada en dos Estados.

    El plan de paz de Trump propone Abu Dis, un barrio de las afueras de Jerusalén, como capital para los palestinos a quienes ofrece además «una soberanía condicional y limitada».

    Fuente: Agencia Xinhua

  • Erekat: Quien propuso plan anti-Palestina es responsable de crisis

    Erekat: Quien propuso plan anti-Palestina es responsable de crisis


    Foto: el secretario general de la OLP, Saeb Erekat, habla en una rueda de prensa, Ramalá, Cisjordania, 19 de noviembre de 2019. (Foto: AFP).

    07 de febrero de 2020

    Palestina devuelve el golpe y dice que quien propuso el llamado “plan de paz” es responsable del empeoramiento de la situación en los territorios ocupados.

    Jared Kushner, yerno y asesor principal del presidente de EE.UU., Donald Trump, acusó el jueves al presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, de la escalada de violencia entre los palestinos y los israelíes tras conocerse el 28 de enero, el contenido del llamado “plan de paz”.

    El secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat, ha respondido este viernes, diciendo que “la responsabilidad del empeoramiento de la situación y el derrame de sangre (en los territorios ocupados palestinos) cae sobre quien propuso el plan de anexión (de las tierras palestinas a Israel)”.

    El alto funcionario palestino ha asegurado que el llamado plan de paz, conocido como el acuerdo del siglo, fue una iniciativa cien por ciento israelí, sin embargo, se habían insertado unas expresiones para presentarlo como un plan estadounidense. “No lo es, en absoluto”, ha reiterado.

    De igual modo, ha rechazado que el plan impuesto de EE.UU. sea “un plan de paz”. “No es un plan de paz, sino de segregación racial”, ha denunciado Erekat, antes de mencionar que pese a que el plan busca liquidar la causa palestina, “está condenado al fracaso, dado que contribuirá a solucionar las discrepancias entre los grupos palestinos.

    El futuro Estado palestino, previsto en el plan, sería aislados archipiélagos rodeados completamente por Israel, sin ninguna frontera con el exterior, o control sobre su espacio aéreo y sin derecho a tener un Ejército para defenderse. Tampoco tendrá bases geográficas para una economía viable, ni libertad de movimiento, ni prerrogativas para presentar denuncias ante organizaciones internacionales contra Israel o EE.UU. Además, ignora todos los derechos de los palestinos, incluyendo su derecho al retorno y la formación de un Estado, con Al-Quds (Jerusalén) como capital.

    La presentación del “acuerdo del siglo” ha provocado condenas y rechazos a nivel internacional, incluso entre los propios judíos y estadounidenses, sin embargo, sería muy probable su implementación dado que, como siempre, ningún paso práctico se ha dado, hasta el momento, para frenar el proceso.

    Tal plan, de ser implementado, convertirá el legítimo derecho de los palestinos a tener un Estado soberano en un cuento de hadas.

    Fuente: HispanTV

  • Embajador de Palestina: “El acuerdo anunciando por Trump, es un plan racista que consagra la ocupación y la segregación»

    Embajador de Palestina: “El acuerdo anunciando por Trump, es un plan racista que consagra la ocupación y la segregación»

    Por Hector Bernardo -Feb 6, 2020

    Contexto charló con el embajador Husni Abdel Wahed. El diplomático analizó llamado “Acuerdo del Siglo” que fue anunciado por el mandatario norteamericano y lo caracterizó como “un plan de limpieza étnica”. El representante palestino también aseguró que “la comunidad internacional teme las represalias norteamericanas porque Trump implementa una política punitiva y fundamentalista”.

    A fines de enero, en una nueva acción unilateral, el presidente Estados Unidos, Donald Trump, anunció el “Acuerdo del Siglo” para el “conflicto palestino-israelí”. Un plan diseñado a medida de los deseos del sector más reaccionario de la derecha israelí cuya figura más conocida es el primero ministro, Benajamín Netanyahu.

    El supuesto “acuerdo”, que en realidad se trata de una declaración unilateral,  viola todas las resoluciones de Naciones Unidas al respecto y fue rechazado por el pueblo palestino y por toda la comunidad árabe.

    Para entender qué se trata realmente el denominado “Acuerdo del Siglo” y cuál es su trasfondo, Contexto charló con el embajador del Estado Palestino en Argentina, Husni Abdel Wahed.

    ¿Qué representa el “Acuerdo del Siglo” anunciado por Donald Trump?

    Este anuncio es una consecuencia de cómo Estados Unidos ha administrado el llamado “conflicto árabe-israelí”, que trataron de minimizarlo llamándolo “palestino-israelí” y que ahora tiene un trato como si fuera un problema interno de Israel.

    Recordemos que Israel ocupa territorios no solamente de Palestina, sino también de otros países árabes. Ahora, para Estados Unidos ya no son territorios ocupados. El gobierno de Trump hizo una declaración que busca legitimar esa ocupación del territorio palestino y de los Altos del Golán sirios.

    Estados Unidos dice reconocer la “soberanía” israelí sobre los Altos del Golán, sobre Jerusalén y, ahora, le otorga a Israel la potestad anexar más del 30 por ciento de Cisjordania.

    ¿Por qué dice que ahora se lo aborda como si fuera un conflicto interno de Israel?

    Pareciera que para Estados Unidos deja de ser un “conflicto palestino-israelí”, porque Trump invitó al líder de la oposición israelí, Benny Gantz, y al primer ministro, Benjamín Netanyahu, para discutir el denominado “Acuerdo del Siglo”. Para lanzar este supuesto “acuerdo” trump no se reúne con los palestinos, sino con la oposición y el oficialismo israelí.

    Según un comentarista israelí, esto es como si fuera una boda, pero sin la novia. Está el novio, el cura, los invitados, pero la novia no está. Entonces, ¿qué clase de boda es esta?

    ¿Cuál fue la reacción palestina?

    El presidente palestino, Mahmud Abbad, en su discurso ante el Consejo Ministerial de la Liga de Estados Árabes, planteó nuestra postura que rechaza este plan porque tiene como objetivos legitimar la ocupación y anexión del territorio palestino por parte de Israel. Es un “acuerdo” que no reconoce los derechos del pueblo palestino.

    Es bueno darle un vistazo al mapa que publicó el presidente Trump en su cuenta de Twitter, porque, inclusive, cuando se refiere a un posible Estado palestino, lo que él plantea son realmente guetos racistas. No reconoce soberanía de Palestina, ni el derecho de los palestinos a tener Fuerzas Armadas, ni relaciones exteriores, ni fronteras, ni nada.

    Además, todo queda condicionado a que en el plazo de cuatro años tenemos que aceptar todo lo que ellos nos imponen y recién ahí pensarían en reconocer ese Estado de Palestina con las características que ellos definen.

    Por eso, el acuerdo anunciando por Trump es un plan racista que consagra la ocupación y la segregación. Inclusive “libera” a Israel de una masa de población árabe-israelí que viven hoy en una parte de Israel y que sería traslada y al territorio de ese ese Estado de Palestina. Es un plan de limpieza étnica.

    ¿La reacción internacional frente a este anuncio de Trump ha estado a la altura de las circunstancias?

    Creo que no. La verdad es que la comunidad internacional teme las represalias norteamericanas porque Trump implementa una política punitiva y fundamentalista. Para Trump, el que no está a favor de todo lo que dice, se transforma inmediatamente en su enemigo y debe asumir las consecuencias.

    Recordemos que Rex Tillerson, secretario de Estado de Estados Unidos (2017-2018), y Nikki Haley, representante de Estados Unidos en las Naciones Unidas (2017- 2018), amenazaron a la comunidad internacional en la ONU. Nikki Haley se puso el dedo en el ojo y dijo: “los estamos vigilando y los vamos a castigas por su voto”. Eso fue una amenaza directa. Imposible ser más claro. La realidad es que el mundo le teme a Estados Unidos. Lograron amedrentar a la comunidad internacional.

    A pesar de ello, ha habido declaraciones de la Liga de Estados Árabes, que se ha reunido a nivel ministerial, también de la Conferencia de Cooperación Islámica, que ha rechazado unánimemente el anuncio de Trump, y también hubo una declaración de rechazo de la Unión Europea.

    Eso demuestra que hay sectores que no aceptan este accionar de Trump, porque representa  una clara violación del derecho internacional, a las convenciones, a los tratados, a los protocolos de los organismos internacionales y se constituye como una nueva doctrina basada en el unilateralismo de la gran potencia.

    La actitud de Trump abre las puertas a que la humanidad vuelva a la ley de la selva donde el más fuerte se come al más débil. Lo que sería terrible para la humanidad.

    ¿Cómo se sigue luego de esta nueva arremetida de Estados Unidos e Israel contra el pueblo palestino?

    Nosotros seguimos creyendo en la paz y la convivencia, pero nadie puede imponernos una capitulación. Un pueblo digno no puede capitular. No vamos a rendirnos. Estamos plenamente conscientes de que con su poderío militar nos pueden hacer desaparecer físicamente. Nos pueden matar, pero no pueden doblegar nuestra voluntad. Tal vez eso debería ser un ejemplo para la comunidad internacional: un pueblo pequeño, empobrecido, bajo ocupación militar es capaz de decirle “No” a quienes se creen amos y señores del mundo, al presidente Donald Trump y su socio incondicional, el primer ministro Benjamín Netanyahu.      

    En Estados Unidos se está desarrollando una campaña electoral, Trump pretende ser reelegido y ha hecho claros gestos hacia los sectores que representan el denominado “voto duro”, los sectores más reaccionarios como, por ejemplo, la derecha latina radicada de Miami. El endurecimiento de las medidas hacia Cuba y Venezuela parece destinado a consolidar ese apoyo. ¿El anuncio de este supuesto “Acuerdo del Siglo”, también hay que leerlo como parte del contexto electoral?

    Absolutamente. Esto es un intento de seducción de estos sectores extremistas hacia sus posibles votantes, especialmente hacia los sectores evangélicos denominados “cristianos-sionistas” y hacia los sectores más radicalizados de la derecha israelí. Es un mensaje de apoyo incondicional de Trump  a su aliado Netanyahu.

    Netanyahu fracasó en dos intentos de reelección en abril y septiembre del año 2019, cuando se realizaron elecciones en Israel y no logró obtener mayoría para formar gobierno. El 2 de marzo ser realizarán elecciones, por tercera vez en lapso de un año. Este anuncio de Trump, sin dudas, es un espaldarazo para que su aliado de la extrema derecha fascista, Netanyahu, intente obtener la reelección.

    No se puede analizar esto fuera de estas dos campañas electorales, la Trump y la de Netanyahu. Además, tanto Trump como Netanyahu tenían abiertos procesos en su contra. Recientemente, Trump fue absuelto en un juicio político, pero todos sabemos cómo y porqué. Por su parte, Netanyahu tiene que enfrentar tres juicios por corrupción. Así que no hay dudas de que este anuncio también fue parte de la campaña electoral.

    Teniendo en cuenta que las Naciones Unidas, el más importante de los organismos multilaterales, se han emitido resoluciones votadas por amplia mayoría en las que se le exige a Israel volver a las fronteras del ’67, y también respecto a otros temas, como la exigencia a Estados Unidos de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero que lleva adelante contra Cuba, o en el caso del reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas en las resoluciones le exigen al Reino Unido sentarse a dialogar con Argentina, pero, sin embargo, Israel, Estados Unidos y el Reino Unido desoyen estas resoluciones ¿qué sentido siguen teniendo estos espacios?

    Estos organismos multilaterales son producto de la posguerra y reflejan la correlación de fuerza de ese momento histórico. De igual modo lo hacen sus mecanismos y métodos. La realidad internacional hoy es totalmente distinta, aunque en esos espacios no se refleje. Lamentablemente, hoy esos organismos son único que tenemos y, como dice en el campo: “hay que arar con los bueyes que tenemos”.

    Lo que nos hace diferentes es que nosotros sí creemos en la humanidad, en los organismos multilaterales y no aceptamos las imposiciones unilaterales. De hecho, el 11 de febrero, el presidente palestino, Mahmud Abbad, hablará en Naciones Unidas para manifestar nuestro rechazo y solicitar el rechazo de la comunidad internacional a estas acciones unilaterales.

    Debo señalar, que el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, y su portavoz, han ratificado que para ese organismo la única solución es la llamada solución de los dos Estados y debe basarse en el derecho internacional y las resoluciones internacionales.

    Los palestinos seguimos creyendo en la justicia, en el futuro, la libertad y en la humanidad. Sabemos que no se van a aceptar imposiciones que transgreden la humanidad de la humanidad.

    Fuente: https://www.diariocontexto.com.ar/