Autor: German Chillemi

  • Mahmoud Darwish, el gran poeta palestino

    Mahmoud Darwish, el gran poeta palestino

    Mahmud Darwish no sólo es uno de los más grandes poetas árabes contemporáneos sino también una leyenda: sus libros circulan a millares por todos los países árabes y los estadios se llenaban para escuchar sus recitales poéticos, acontecimientos irrepetibles que nadie quería perderse. Hombre laico y moderno, refinado y elegante, Darwish era un palestino de diálogo, aunque su voluntad no se doblegaba fácilmente ni estaba dispuesto a hacer concesiones humillantes. Una de sus mayores esperanzas era revitalizar la literatura palestina, procurar a toda costa que los problemas políticos no la paralicen. Y para los palestinos, la proximidad física de su poeta era como una fiesta continua, un símbolo de la cultura palestina. No obstante, a pesar de haber alcanzado con creces las metas soñadas, el poeta, desde su última residencia entre Jordania y Cisjordania, aspiraba a poder regresar algún día a su tierra natal, Galilea, donde nació el 13 de marzo de 1942.

    Procedente de un ambiente campesino, sus primeros años los pasó en Birwa, una pequeña aldea de Galilea, situada a unos nueve kilómetros de Acre, donde sus padres poseían unas tierras que cultivaban para poder vivir.

    En 1948, tras la retirada de las tropas británicas de Palestina y la implantación del Estado de Israel, su familia –como miles de familias palestinas- se vio obligada a huir de su casa para salvar la vida. Permanecieron un año en el Líbano y al regresar a Palestina se encontraron con que  Birwa había sido completamente destruida por el ejército israelí, al igual que otras muchas aldeas. Tuvieron que instalarse en Dair Al Asad aunque de forma clandestina porque durante el año que habían permanecido refugiados en El Líbano, las autoridades israelíes habían elaborado unos censos, y los que no figuraban en los mismos, no tenían derecho a vivir en el nuevo Estado de Israel.

    Clandestino en su propio país y posteriormente ciudadano de segunda categoría en un Estado que le rechaza, el adolescente se refugia en los libros y plasma su identidad con lo único que le queda: el lenguaje. Se lanza a la escritura al mismo tiempo que a la acción política en el seno del partido comunista: a los veinte años publica su primer poemario, Pájaros sin alas, extraordinariamente lírico y muy influido todavía por la poesía árabe clásica. Cuatro años después publica el segundo: Hojas de olivo, mezcla de espontaneidad, musicalidad lirismo y mensaje directo, donde está patente el sufrimiento físico y psicológico de los palestinos dentro del Estado de Israel.

    En el siguiente poemario, Enamorado de Palestina, de 1966, se advierte la influencia del Mahyar y de la escuela romántica, que se dejó sentir igualmente en sus contemporáneos de todo el mundo árabe. En esta fase su estilo se vuelve más delicado, menos directo, incluso sus denuncias de las condiciones políticas y sociales en la Palestina ocupada se expresan con menos amargura y más nostalgia.

    La siguiente etapa poética de Mahmud Darwish se caracteriza por la innovación. En su afán de traspasar los cánones poéticos tradicionales, la voz del poeta sirio Muhammad Al Magut resonó en el joven Darwish como la voz del presente, junto con algunos poetas occidentales como Nazim Hikmet, Louis Aragon, Pablo Neruda o García Lorca, con los que en cierto modo se identificaba; y como muchos poetas árabes se sintió fascinado por T. S. Eliot.

    Fin de la noche, de 1967, es el poemario que abre esta larga y madura etapa, en la que se advierte una mayor abstracción. Sin embargo, el poeta siempre preserva la claridad de expresión y universalidad de visión de su poesía utilizando símbolos enraizados íntimamente con su lugar de origen: roca, montaña, árbol, mar… y especialmente la tierra, que para él no tiene un significado únicamente político sino también sagrado, siendo a la vez lecho y sepulcro.

    El siguiente poemario: Los pájaros mueren en Galilea, de 1969, es el que según Darwish marcó su primera mutación poética por la amplia utilización del símbolo y el mito, provocando una ola de rechazos. Le acusaron de haber renunciado a sus compromisos y a su concepción anterior de la poesía y de marcar una distancia entre la tierra y él. Este malentendido le persiguió desde sus comienzos pero siempre se resistió a esa «prisión atrayente» que para él suponía seguir estancado en la primera etapa, y escribió poemas todavía más «difíciles» que el lector inicialmente rechazaba pero poco a poco iba aceptando.

    En Mi amada se despierta, de 1970, amplía el campo simbólico incluyendo figuras del pasado y acontecimientos históricos, tanto del mundo islámico como del cristiano. La figura más relevante es Cristo y el suceso más recurrente es la crucifixión, que tuvo lugar en Palestina, tierra a la que el poeta pertenece, lo cual le arma de una gran fuerza moral y abre ante él un vasto horizonte humano de esperanza y desafío.

    El impacto de su mensaje poético, testimonio directo del sufrimiento y la humillación cotidianos en el Estado de Israel, así como su militancia comunista, no pasan inadvertidos ante las autoridades israelíes: le consideran demasiado peligroso para andar suelto y por ello le condenan a arrestos domiciliarios permanentes y numerosos encarcelamientos, lo cual le provoca un intenso deseo de libertad para dar rienda suelta a su creatividad.

    Viaja con una delegación de la juventud comunista por diversos países socialistas europeos y, en lugar de regresar, decide instalarse en Egipto, proponiéndose firmemente mantener la distancia entre la práctica de la poesía y la cuestión nacional, aunque era plenamente consciente de que ponía en entredicho su mito. Sin embargo, el alejamiento físico de Palestina en lugar de apagarlo, alimentó el mito porque su voz permanecía en todos los lugares, y defendiendo su derecho a la experimentación, aún a riesgo de ruptura con sus lectores, desafió a los que pronosticaban que no escribiría un solo verso fuera de Palestina porque su vena poética dependía del contacto físico con el lugar, ignorando que la fidelidad de un poeta a los suyos no depende de una acción política directa sino de la sinceridad de la obra.

    Su estancia fuera de Palestina supone un gran progreso en el campo de la creatividad: su poesía gana en complejidad y participa plenamente en la aventura de la modernidad poética, aunque nunca abandona su ternura inicial ni su capacidad de transmitir la experiencia palestina. Las imágenes siguen siendo ricas y luminosas, íntimamente ligadas a las experiencias vitales y con gran originalidad metafórica, como demuestra el poemario que abre esta tercera etapa: Amarte o no amarte, de 1972, del que destacan los conmovedores “Salmos” y el poema «Sirhán toma café en la cafetería», que sintetiza a la perfección el estado psicológico del poeta dirigiéndose desde fuera de Palestina a los árabes que permanecen en la tierra ocupada.

    A comienzos del los años setenta se instala en Beirut, convirtiéndose en parte activa del movimiento literario libanés. Beirut se rinde ante el genio creador del poeta y desde entonces será su “segunda Haifa”, el ambiente idóneo para estimular su proyecto de renovación cultural. Allí dirige el centro de investigación de estudios palestinos y dos de las más importantes revistas árabes: Shuún filistiniyya y Al Karmel. Durante estos años, Darwish  se convierte en la gran voz de su pueblo y se consagra como uno de los más grandes poetas árabes vivos, siendo también testigo de la guerra civil libanesa, tragedia que le inspira numerosos poemas desesperados.

    En 1982, tras la invasión israelí del Líbano, Mahmud Darwish se ve obligado a abandonar aquel país para permanecer exiliado en Europa, principalmente en París, junto con estancias en Túnez. Es ésta una etapa de gran madurez artística -según sus palabras, al salir de Beirut se aproxima a la ribera de la poesía- en la que escribe poemas largos, teatrales, con un movimiento especial, numerosas imágenes poéticas y voces variadas. A veces el ritmo se acerca a las canciones con poemas sonoros que son puro canto, especialmente en el poemario Elogio de la alta sombra, de 1983, y el poeta parece que quisiera engañar a la realidad que le rodea, siendo su gran temor que el sueño que sustenta a él y a su pueblo se desvanezca como consecuencia de la interminable tragedia.

    En Menos rosas, de 1986, sigue experimentando con la forma y con el ritmo, logrando poemas de exquisita perfección formal y a la vez sinceridad e intensidad de sentimientos. Mezcla de orgullo y desesperación, de resistencia y reconocimiento del monstruo dominante, el héroe de estos poemas lucha hasta el límite de su capacidad, a pesar del exilio y la derrota, aunque sin dejarse guiar por el optimismo fácil.

    A comienzos de los años noventa, Mahmud Darwish se propone llevar a cabo un proyecto ambicioso: una epopeya lírica que libere el lenguaje poético hacia horizontes épicos. El punto de partida será la multiplicidad de los orígenes culturales, dentro de un espacio temporal visto a través de los prismas del pasado y del porvenir.

    Dentro de esta producción, Once astros, de 1992, alcanza una altura poética insuperable en la meta que el autor se había trazado. Es un poemario único, en el sentido de que el poeta consigue despegarse del presente para encontrar en la Historia el lugar que le niegan en la tierra. De este modo, con una mayor capacidad lírica, da un paso de lo relativo a lo absoluto, inscribiendo lo nacional en lo universal.

    Está compuesto por poemas largos, con una perfecta armonía entre las imágenes y el ritmo, y fuertemente marcados por grandes experiencias trágicas de la humanidad, como la guerra de Troya, las invasiones de los mongoles, la pérdida de Al Andalus o el genocidio de los pueblos indios, con referencias constantes a personajes y a lugares históricos y míticos.

    ¿Por qué has dejado el caballo solo?, de 1995,  es un poemario de profunda simplicidad y a la vez gran elaboración, una biografía poética -tal vez impulsado por el miedo de que el pasado se olvide o se deje escapar- con unos poemas de gran plasticidad en los que el poeta refleja, como en ocasiones anteriores había hecho, su gran sentido del ritmo.

    En esta vuelta a las cosas primeras, tras una larga travesía poética que se rebela contra sí misma, el poeta se inspira en su intimidad profunda, que no puede desgajar de su entorno porque los elementos primeros tienen también un componente mítico o psicológico. De esta forma compone un canto épico y mítico que narra lo cotidiano pero también cuenta, quizá sin habérselo propuesto de forma premeditada, una historia colectiva.

    Los siguientes poemarios: El lecho de una extraña, de 1999, y Mural, del 2000, están concebidos como obras arquitectónicas, con una estructura sólida y proporciones muy exactamente calculadas y realizadas con gran precisión. El resultado son unos poemas de gran sobriedad expresiva y a la vez extraordinaria finura, gracia y armonía, compuestos no sólo para ser recitados en su lengua original sino también para ser visualizados.

    Firmemente decidido a ocupar el sitio que le corresponde en el panorama poético universal, el poeta trasciende la cuestión nacional para ensalzar su humanidad, aunque liberando a los poemas de un realismo excesivo.

    Ambos poemarios están inspirados, sin duda, en experiencias vitales del poeta, especialmente Mural, en el que el Darwish muestra una gran maestría técnica, al tratarse de un largo poema en el que logra mantener continuamente una estructura y un ritmo armónicos, siendo asimismo admirable por la economía y la pureza de la composición.

    El poema está basado en las visiones y sensaciones que le embargaron durante el breve espacio de tiempo en el que permaneció clínicamente muerto. Por ello, está concebido como una especie de fresco donde aparecen yuxtapuestas de forma impresionista diversas escenas que constituyen lo esencial de su trayectoria humana, salpicadas de diálogos y monólogos interiores.

    Resulta sobrecogedora la absoluta soledad en la que el poeta se encuentra, convertido en palabra-idea, planteándose cuestiones esenciales que constituyen las preocupaciones más íntimas del ser humano, en un espacio luminoso y libre de barreras. En otra dimensión, es pura esencia fuera del cuerpo; no hay destino geográfico ni mapas sino extrañeza en un mundo extraño. El destierro y la lejanía están en su interior, y la vuelta a la que el poeta aspira es una vuelta al lenguaje, no al país, a los amigos ni a la amada.

    Pero, contrariamente a lo que se pudiera pensar, la muerte no es algo terrorífico para el poeta sino un ser vivo, sometido a las normas que rigen a los seres vivos: se ríe, llora, teme, ama, añora y muere, estableciéndose entre ella y el poeta una relación extraña y contradictoria, mezcla de miedo y placer, desesperación y paz.

    El lecho de una extraña, por el contrario, está compuesto íntegramente por poemas de amor en todas sus facetas, entremezclando, como ya lo había hecho anteriormente, la realidad con el mito y estableciendo numerosas relaciones intertextuales, tanto con la tradición clásica árabe como con el mundo contemporáneo, suprimiendo de este modo las barreras culturales del arte.

    Es resaltable a lo largo de la obra una gran austeridad poética: las imágenes quedan reducidas al mínimo para dar un mayor protagonismo a la palabra, auténtico elemento estructural de los poemas.

    También el ritmo cobra un especial protagonismo en este poemario, en el que el autor despliega su amplia experiencia en las artes amatorias, mostrando la compleja relación hombre-mujer, en la que cada uno se refleja en el otro y a la vez es un extraño para el otro, con la inevitable sensación de soledad que ello provoca.

    Hablando en su propio nombre y recreando sus propias experiencias, Darwish muestra una de las visiones más agudas de la creatividad poética árabe actual, ensalzando algo tan aparentemente sencillo y natural como es el amor a la vida y el goce del placer.

    Desde 1996 vivió en Ramalla, donde dirigía la prestigiosa revista literaria Al-Karmel cuyos archivos fueron destruidos por el ejército israelí durante el asedio de la ciudad en el año 2002- aunque constantemente es requerido para dar recitales poéticos por todo el mundo árabe.

    Su fama se ha extendido también a Occidente, donde goza de gran prestigio, como demuestran los diversos premios literarios obtenidos, entre ellos el Lannan Cultural Freedom Price, en el año 2001, y el premio Príncipe Claus de Holanda, en el 2004.

    Falleció el 9 de agosto de 2008.

    Poemas de Mahmoud Darwish para descargar:

    El rostro de mi abuelo

    A mi madre

    Canción de amor sobre la cruz

    Cantor de la sangre

    Cantor del arrepentimiento

    Carnet de Identidad

    Confesión

    Cuando cae la luna

    Dijo el cantor

    El limonero

    El martir de la canción

    El muerto número 18

    Enamorado de Palestina

    Fuera de la leyenda

    Inevitable

    La muerte, gratis

    La niña el grito

    La rosa y el diccionario

    Lo imposible

    Los ojos de los muertos en las puertas

    Los pañuelos

    Palabras para un amigo muerto

    Patria

    Poemas de un antiguo amor

    Promesas de tormenta

    Una rima por las Moal Laqas

  • El gobierno argentino le otorgó la Orden del Libertador San Martín al Embajador palestino

    El gobierno argentino le otorgó la Orden del Libertador San Martín al Embajador palestino

    Buenos Aires, 15 de diciembre de 2014. El gobierno argentino concedió la Orden del Libertador al embajador Walid Muaqqat, la condecoración General San Martín, por la ocasión de terminar sus funciones como Embajador del Estado de Palestina en la República Argentina.

    El vicecanciller argentino, Eduardo Zuaín, elogió los esfuerzos del Embajador Muaqqat y su papel destacado en el desarrollo de las relaciones de amistad y cooperación entre los dos países e hizo hincapié sobre la posición de la República Argentina, tanto del gobierno como del pueblo, en el apoyo a los legítimos derechos del pueblo palestino y el reconocimiento del Estado palestino independiente sobre las fronteras del 4 de junio de 1967.

    Tras ello, el Embajador Muaqqat agradeció al vicecanciller por el honor concedido y le pidió que haga extensivo su agradecimiento y sus saludos a la presidenta argentina, Dra. Cristina Fernández y al canciller Héctor Timerman por su apoyo a Palestina.

    También elogió las posiciones del Congreso Nacional, especialmente del Grupo Parlamentario de Amistad con Palestina, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que celebró varios acuerdos de cooperación con municipios palestinos y apoyó la resolución por la cual se inauguró la calle “Estado de Palestina” en la capital. El Embajador también agradeció a todos los gobernadores e intendentes que lo nombraron huésped de honor en sus jurisdicciones, al Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino, a todos los sindicatos e instituciones de derechos humanos y todas a todas las Universidades que le abrieron sus puertas para escucharlo disertar sobre la lucha y el sufrimiento del pueblo palestino. También agradeció al INCAA por la contribución en la producción de tres documentales sobre Palestina. Y, por último, agradeció a los embajadores árabes por adoptar la causa palestina como la primera y central en todas sus actividades.

    Asistieron a la ceremonia los embajadores de los países árabes y extranjeros así como el cuerpo diplomático acreditado en Argentina, diputados del congreso nacional y la legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, presidentes de las instituciones árabes y musulmanas, representantes de los partidos políticos e instituciones de derechos humanos e instituciones sociales civiles argentinas.

    El Embajador Muaqqat cuenta con una gran experiencia de 35 años en la labor diplomática en América Latina durante los cuales sirvió como embajador en tres países diferentes de la región. Y presta servicios actualmente como embajador extraordinario y plenipotenciario del Estado de Palestina en la República Argentina desde el año 2009, cubriendo también a la República Oriental del Uruguay como embajador concurrente. Durante sus años de trabajo en Argentina, ha tenido muchos logros, tal como: la firma de varios acuerdos, el más importante Tratado de Libre Comercio entre los países del MERCOSUR Y Palestina,  y la organización de numerosas visitas de delegaciones populares y oficiales argentinas a Palestina. Asimismo participó en un gran número de conferencias en las Universidades y Centros Educativos, y realizó varias conferencias sobre Palestina.

    Visitó también la mayoría de las provincias argentinas donde generosamente lo nombraron en más de una oportunidad invitado de honor. Forjó relaciones diplomáticas a largo plazo entre los dos países sobre la base del apoyo internacional, humanitario, y político; todos ellos de interés para Palestina. Coordinó la firma de acuerdos de cooperación e intercambio de experiencias entre muchas ciudades palestinas y argentinas. Realizó grandes esfuerzos para la coordinación con organizaciones locales, comités de solidaridad populares, movimientos juveniles, instituciones de derechos humanos y otros.

    Es considerado de las personalidades destacadas de la labor diplomática en la Argentina. Preside además el Consejo de Embajadores Árabes. Se espera que concluyan sus funciones a comienzos del año que viene para comenzar un nuevo mandato como embajador en la República del Perú.

  • Ghassan Kanafani, la escritura como resistencia.

    Ghassan Kanafani, la escritura como resistencia.

    Ghasan Kanafani, el famoso periodista, novelista y escritor de cuentos cortos palestino, cuyos escritos están profundamente arraigados en la cultura árabe-palestina, inspiró a toda una generación durante su vida tanto en la palabra como en los actos.

    Nació en Acre, al norte de Palestina el 9 de abril de 1936 y vivió en Jaffa hasta mayo de 1948, cuando fue forzado a irse con su familia primero a Líbano y más tarde a Siria. Vivió y trabajó en Damasco, luego en Kuwait y más tarde en Beirut desde 1960 en adelante. El 8 de julio de 1972 él y su pequeña sobrina Lamis fueron asesinados por agentes israelíes en la explosión de un coche-bomba en Beirut.

    Al momento de su fallecimiento, Ghassan había publicado 18 libros y escrito cientos de artículos sobre cultura, política y la lucha del pueblo palestino. Tras su muerte, todas sus obras fueron re-editadas en árabe. Sus novelas, cuentos cortos, obras de teatro y ensayos fueron también recopilados y publicados en cuatro volúmenes. Muchas de las obras de Ghassan fueron traducidas a 17 idiomas y publicadas en más de 20 países. Algunas fueron adaptadas para la radio y obras de teatro en varios países. Dos de sus novelas fueron adaptadas para la pantalla y se convirtieron en películas.

    Su obra literaria escrita entre 1956 y 1972 mantiene intacta su relevancia en nuestros días.

    Obras para descargar:

    Hombres en el sol

    Vision Gaza

    Lo que os Queda

     

    Web oficial de Ghassan Kanafani (en inglés) 

  • La Cámara baja del Parlamento irlandés reconoce al Estado de Palestina

    La Cámara baja del Parlamento irlandés reconoce al Estado de Palestina

    La Cámara Baja del Parlamento irlandés (Dáil) aprobó el jueves una moción no vinculante con la que reconoce al Estado de Palestina y su derecho a la autodeterminación. El Ejecutivo irlandés, de coalición entre conservadores y laboristas, no puso objeciones a la moción, que fue presentada por el partido Sinn Féin. Aunque el Ejecutivo no ha adoptado aún una posición oficial al respecto, el ministro irlandés de Asuntos Exteriores, Charlie Flanagan, ha declarado que su país podría optar próximamente por el reconocimiento formal del Estado palestino como medida de estímulo para relanzar las conversaciones de paz con Israel. La decisión adoptada por el Dáil fue celebrada por la mayoría de los parlamentarios de los principales partidos irlandeses y de los diputados independientes. Tras el debate y la votación, Adams colgó una fotografía en su cuenta de Twitter en la que aparece junto a miembros de su partido y al embajador palestino en Irlanda, Ahmad Abdelrazek. «Celebración después de una decisión histórica en el Dáil que reconoce el derecho de Palestina a la autodeterminación. Larga vida a Palestina», escribió el dirigente nacionalista.

  • El Senado francés adopta el reconocimiento de Palestina

    El Senado francés adopta el reconocimiento de Palestina

    PARIS, 11 de diciembre de 2014 (WAFA) – El Senado francés adoptó una resolución llamando a su gobierno a reconocer al Estado de Palestina. Esta propuesta de resolución fue presentada en el Senado por el senador del Partido Socialista Gilbert Roger y varios de sus colegas, incluyendo otros grupos políticos. Según informaron algunos medios, Gilbert sostuvo que “Palestina no puede continuar siendo la excepción a los estándares internacionales”.

    De acuerdo con el comunicado de prensa emitido por el Senado francés, los autores del documento creen que debido a la fuerza del compromiso con el derecho internacional y la profunda amistad con los pueblos israelí y palestino, Francia debe tomar la iniciativa y guiar a sus compañeros hacia una nueva dinámica.

    El senado urgió a alcanzar una declaración final para el establecimiento de un Estado de Palestina democrático y soberano que viva en paz y seguridad al lado de Israel en la base de las fronteras de 1967, con Jerusalén como capital de ambos Estados.

    Invitó al gobierno francés a reconocer al Estado de Palestina y a hacerlo un instrumento de negociaciones para una solución definitiva del conflicto y el establecimiento de una paz duradera.

  • El Estado de Palestina pide a la ONU límite de tiempo  para el fin de la ocupación

    El Estado de Palestina pide a la ONU límite de tiempo para el fin de la ocupación

    El jefe de los negociadores palestinos Saeb Erekat solicitará ante la ONU un coto para poner fin a la ocupación israelí.

    La moción será presentada por la delegación de Jordania al Consejo de Seguridad en situación de miembro alterno, en sintonía con el acuerdo estipulado por la Liga Árabe en una reunión celebrada por cancilleres en El Cairo.

    “Continuamos las consultas, queremos una resolución del Consejo de Seguridad que preserve la solución de los dos estados (y) un marco de tiempo específico para terminar la ocupación” manifestó Erekat.

    El negociador se ciñe a las resoluciones de los parlamentos británicos, francés y español que plantean el reconocimiento del Estado palestino

    Erekat no desestima que Estados Unidos trate de impedir con el veto la aprobación de los estatutos debido a que funge como miembro permanente del organismo internacional, sin embargo confía que antes de fin de mes y si es posible antes de navidad se obtenga la resolución.

    Fuente: TeleSur / OICP