
Hoy, en el Día de la Madre Palestina, rendimos homenaje a la fortaleza y el sacrificio de todas las madres, especialmente aquellas que enfrentan la adversidad y el sufrimiento diario en Gaza. En un contexto donde la violencia y el desasosiego, provocado por la Ocupación ilegal de Israel, son parte de la vida cotidiana, las madres palestinas son pilares de resistencia, amor y esperanza. Cada día, estas mujeres valientes luchan por el bienestar de sus hijos en medio de un genocidio que busca borrar su existencia. Su amor incondicional y su determinación son un faro de luz en la oscuridad. Nos recuerdan que, a pesar de los desafíos, el amor de una madre es un acto de resistencia.
Hoy, levantamos nuestras voces en solidaridad con ellas, honramos su dolor y resaltemos su valentía. Que nunca se olvide su lucha y que su historia inspire al mundo a buscar la paz y la justicia. A todas las madres palestinas: su fortaleza es un legado que perdura. Cada 21 de marzo, con el comienzo de la Primavera, se celebra en Palestina y en todo el mundo árabe el Día de la Madre.
Este día adquiere en Palestina un carácter especial ya que la madre palestina lucha contra la ocupación, es parte de la movilización e identidad nacional, la resistencia y la encargada de preservar y transmitir la cultura palestina.
El papel de la madre en nuestra Tierra se refuerza en 1948, con la Nakba (Catástrofe) ocupación del 78% de la Palestina histórica, donde se disgrega la familia y a pesar de verse obligadas a vivir en campos de refugiados, las madres supieron sobrellevar la pesada carga a la hora de administrar el hogar y desempeñar al mismo tiempo varios roles, integrándose de forma más activa a la lucha junto al hombre y jugando un papel muy importante en el proceso de liberación nacional.
Cabe mencionar que el origen de la dedicación de esta fecha a la madre se remonta a Egipto en 1957, fecha introducida por el periodista Mustafá Amín.
Amin relacionó este día con la historia de una madre viuda, que dedicó su vida a criar a su hijo hasta que se convirtió en médico. El hijo se casó y no mostró ninguna gratitud a su madre. Esta historia motivó a Amin a promover celebrar un Dia hasta que la idea fue aceptada por el presidente Gamal Abdel Nasser. Amin mencionó el Día de la Madre en uno de sus libros en 1943, y 10 años después, envió una petición oficial al gobierno y creó una campaña para ello. La primera celebración del día de la madre en Egipto tuvo lugar el 21 de marzo de 1957, y el resto del mundo árabe siguió su ejemplo.


